miércoles, 16 de septiembre de 2015

ASPIC DE MELÓN Y LANGOSTINOS


ASPIC DE MELÓN Y LANGOSTINOS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Docena de Langostinos Cocidos
- 1 Melón Pequeño
- 1 Sobre de Gelatina Neutra Royal
- Eneldo Fresco
- Pimienta Rosa en Bolas
- Agua

Quería empezar el año con una receta que tuviera cierta relación con el recién estrenado mes de Enero y sus esperadas rebajas. Un mes un tanto chungo, en el que un ingente número de españolitos matan el tiempo mirando escaparates.
Los más intrépidos, hasta hacen cola y pernoctan en las puertas de los grandes almacenes con el objetivo de hacer un más que honroso sprint para conseguir la mejor faja o un pack de 3 gayumbos al precio de uno.


Pero como este blog es de cocina y yo entiendo menos de ropa que Tarzán, el único muestrario que se me ocurrió ofreceros es el que nos brinda este aspic; una especie de flan salado y translúcido que se deja mirar como el mejor de los escaparates, y no digamos comer.
Ideal para hacer una alunizaje a golpe de cuchara.

Seguro que todavía queda por ahí algún langostino descarriado de estas últimas fiestas (o en el peor de los casos en el bolsillo interior de alguna chaqueta o bolso de la última boda a la que asistimos), así que venga. No los guardéis para más tarde, que vamos a tabicarlos como hicieron con el Han Solo en el Imperio Contraataca.

ASÍN SE HACE:

Comenzamos decapitando y pelando los langostinos con especial cuidado que no quede rastro alguno de cáscara, caparazón o si nos ponemos en plan erudito, de exoesqueleto.
Seguidamente y con ayuda de una puntilla, les hacemos un corte a lo largo del lomo para quitarle esa especie de hilo negro, que no es otra cosa que el hilo intestinal, y que además de quedar feo, sabe mal.
Vale que estamos en crisis, pero exceptuando a algunos frikis como Hilario (protagonista del nuevo remake de la serie "Enredo" y miembro honorífico de la Iglesia Coprófaga de Tudela), tampoco es plan de ponerse a comer caca.

A continuación, cogemos el melón y lo abrimos por la mitad. Le quitamos las pipas y con la ayuda de una cucharilla de semi-esfera, vamos descarnado el melón en plan excavadora hasta conseguir unas cuantas bolitas.


Lo suyo es hacerlo con un melón que hay de color naranaja, mucho más dulce y cuyo nombre no consigo recordar, pero yo fuí incapaz de encontrarlo.

Lo siguiente que haremos será preparar la gelatina, para lo cual solo hay que poner agua a calentar en la cantidad que indique el sobre y en cuanto rompa a hervir, echar el polvo.

Lo suyo es fumarse un cigarrito después, pero si no sois fumadores os podéis saltar este paso sin ningún problema. Eso sí, el polvo echadlo aunque no tengáis intención de hacer la receta.

Retiramos el cazo del fuego, removemos bien, y con el caldo obtenido vamos rellenando dos flaneras de tamaño mediano hasta la mitad más o menos.
Tened en cuenta que también podéis hacerlo al revés, es decir, colocar primero los ingredientes solidos y después añadirle la gelatina.
Lo ideal es que el material quede distribuido de forma estratégica para que a la hora de desmoldarlo, quede lo más heterogéneo posible.

Ah!! Y por supuesto, no os olvidéis del eneldo y la pimienta rosa.


Metemos las flaneras en el frigo, y las dejamos solidificar entre 4 y 5 horas.
Para desmoldarlas sin que sufran muchos daños, hay un truco que a veces funciona (otras no), que consiste en sumergir parcialmente las flaneras durante apenas unos segundos en un recipiente con agua muy caliente.

Si no hay ningún contratiempo, el resultado final debería parecerse mucho a esto:


Bueno. Pues ya tenemos la primera receta del año, que ha resultado ser bastante exótica y erótica.
Exótica por el contraste dulce-salado, y erótica porque al ser transparente, se puede ver al melón y a la pimienta totalmente en bolas.

Cocinero en pruebas para esta receta: COSME LONAR

Receta publicada originalmente el 5 de Enero de 2009