
REVANI
(para 6 personas humanas)
INGREDIENTES:
-50 g. De Mantequilla en Pomada
- 150 g. de Azúcar
- 180 g. de Sémola de Trigo
- 1/2 Sobre de Levadura
- 1 Yogur de esos Griegos
- 3 Huevos
- 1 Naranja
- 1 Rama de Canela
- 1 Chupito de Cointreau
ASÍN SE HACE:
Tras algún problemilla técnico ya resuelto, aquí estamos de nuevo para presentar este exquisito postre de origen griego conocido como "Revani" , del cual he querido hacer una libre adaptación añadiendo el Cointreau como ingrediente extra para darle un aire más español, sobre todo teniendo en cuenta que aquí nos gusta más el drinking que a Pedro J. las conspiraciones infundadas.
El resultado va a ser una especie de bizcocho borracho, pero con la textura novedosa que le va a aportar la sémola. Muy rico y muy jugoso. Ya veréis.
Comenzamos exprimiendo la naranja y a continuación colamos el zumo y lo ponemos a calentar junto a dos vasos de agua y 2 cucharadas soperas de azúcar. Añadimos la rama de canela y mantenemos al fuego durante 15 minutos hasta que tome el aspecto de un jarabe suave tipo Bisolvón, que si no me equivoco era también el nombre del protagonista de "El Hobbit". ¿O era Bilbo Bolsón?
Ya no lo sé. Bueno. Sigual.
Mientras tanto, cogemos un bol grande (un bolsón, ¿ves?) en el cual vamos a mezclar el resto del azúcar con la mantequilla en pomada (de venta en farmacias y ultramarinos) y con la ayuda de unas varillas que no sean del aceite del coche por favor, vamos batiendo hasta que se mezcle bien. Seguidamente añadimos el yogur y las claras de los huevos y volvemos a batir hasta formar una crema blancucha.
Vais a ver que tiene un aspecto raro, como si estuviera cortado, pero tranquilos que eso es normal. Si vosotros acabaráis de salir del cascarón y de repente os presentaran a un griego, también os cortariáis.

A continuación agregamos las yemas de los huevos, la sémola y la levadura y seguimos dándole a la manivela otro par de minutos.
Cuando esté todo bien ligado, vertemos la mezcla en un molde refractario rectangular y le aplicamos 40 minutos de horno a 180º, teniendo la precaución de colocar el molde en la parte baja del horno para que no se nos tueste más de la cuenta.
Una vez que el bizcocho esté listo, lo sacamos del horno y lo regamos con el jarabe que habíamos preparado antes más el chupito de Cointreau, por supuesto. Ponemos encima la rama de canela y cuando esté a temperatura ambiente lo metemos unas cuantas horas al frigo para que se enfríe (evidentemente) y dé tiempo a que el bizcocho chupe todo el jarabe.

Tras algún problemilla técnico ya resuelto, aquí estamos de nuevo para presentar este exquisito postre de origen griego conocido como "Revani" , del cual he querido hacer una libre adaptación añadiendo el Cointreau como ingrediente extra para darle un aire más español, sobre todo teniendo en cuenta que aquí nos gusta más el drinking que a Pedro J. las conspiraciones infundadas.
El resultado va a ser una especie de bizcocho borracho, pero con la textura novedosa que le va a aportar la sémola. Muy rico y muy jugoso. Ya veréis.
Comenzamos exprimiendo la naranja y a continuación colamos el zumo y lo ponemos a calentar junto a dos vasos de agua y 2 cucharadas soperas de azúcar. Añadimos la rama de canela y mantenemos al fuego durante 15 minutos hasta que tome el aspecto de un jarabe suave tipo Bisolvón, que si no me equivoco era también el nombre del protagonista de "El Hobbit". ¿O era Bilbo Bolsón?
Ya no lo sé. Bueno. Sigual.
Mientras tanto, cogemos un bol grande (un bolsón, ¿ves?) en el cual vamos a mezclar el resto del azúcar con la mantequilla en pomada (de venta en farmacias y ultramarinos) y con la ayuda de unas varillas que no sean del aceite del coche por favor, vamos batiendo hasta que se mezcle bien. Seguidamente añadimos el yogur y las claras de los huevos y volvemos a batir hasta formar una crema blancucha.
Vais a ver que tiene un aspecto raro, como si estuviera cortado, pero tranquilos que eso es normal. Si vosotros acabaráis de salir del cascarón y de repente os presentaran a un griego, también os cortariáis.

A continuación agregamos las yemas de los huevos, la sémola y la levadura y seguimos dándole a la manivela otro par de minutos.
Cuando esté todo bien ligado, vertemos la mezcla en un molde refractario rectangular y le aplicamos 40 minutos de horno a 180º, teniendo la precaución de colocar el molde en la parte baja del horno para que no se nos tueste más de la cuenta.
Una vez que el bizcocho esté listo, lo sacamos del horno y lo regamos con el jarabe que habíamos preparado antes más el chupito de Cointreau, por supuesto. Ponemos encima la rama de canela y cuando esté a temperatura ambiente lo metemos unas cuantas horas al frigo para que se enfríe (evidentemente) y dé tiempo a que el bizcocho chupe todo el jarabe.









































