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sábado, 19 de octubre de 2013

BREVAHEART


BREVAHEART
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Docena de Higos o Brevas
- 100 g. de Chocolate Negro para Fundir
- Leche Condensada
- Miel
- Hierbabuena
- 1 Frigorífico en buen estado


A pesar de mi amor por Escocia y de las aventuras que hace algunos años me corrí por allí, aclarar que esta receta no es escocesa, ni tiene nada que ver con William Wallace y mucho menos con Mel Gibson, algo que seguramente provocaría el delirio de muchas de mis lectoras.
Lo siento si el nombre del plato os ha causado confusión, pero para esta ocasión os váis a tener que contentar con una foto mía haciendo un poco el payaso...

Mel Gibson ya salió en la receta anterior y además no es Brave, sino BREVA.

Ya sabéis que no soy mucho de postres, pero joer...ya tocaba alguna. 
Al final fué mi compadre y tocayo Julio quién terminó de transmitirme la inspiración y provocar que me lanzara a llevar a cabo esta locura de postre que pergeñamos entre los dos.
Todos los años a finales de verano, mi colega me trae siempre unos higos de su finca de Toledo y por lo general, no queda ni uno vivo. 
Ya sé que puede sonar obsceno, pero soy un devorador de higos. 
Me encanta comer esos higos de las damas.........o cuello de dama, o como se llamen los de esa especie.
El caso es que me los como, pero muy pocas veces les saco provecho. 
Muy pocas...... pero eso se terminó


ASÍN SE HACE:

Comenzamos dándole un lavadito a los higos de la manera tradicional, es decir: en el bidé y con agua templadita para que no se se escalden.
Ni que decir tiene que solo seleccionaremos los que se nos antojen más sabrosones y repeinados. Obviamente no nos interesan ni muy jóvenes, ni muy maduros.


Ahora, vamos a realizar un proceso al que podríamos denominar "de inseminación", una paranoia
que también fué ocurrencia de Julio, me imagino que subyugado por las connotaciones sexuales de dicho fruto, y no solo por el cachondeito que conlleva su nombre, sino porque al abrirlo nos recuerda a......... estoooo......bueno....... ya sabéis.....
Para ellos, vamos a utilizar una jeringa de las de cocina en la introduciremos un par de cucharadas de leche condensada, que es lo más parecido que podemos encontrar a......bueno.......ehhhhh.......ya sabéis..........


Se enchufa por el orificio donde supuestamente estaba el rabito (joeeeeeeer), y en este paso hay que llevar suma precaución, ya que si la eyaculación es muy abundante se nos puede desbordar el asunto.
En fin.........cómo lo diría........ya sabéis.......
Lo suyo es que queden más o menos asín:


Si me paso de explícito me lo decís, aunque no creo que os escandalice mucho teniendo en cuenta el libro de moda que están leyendo ahora casi todas las chicas. 50 Sombras de Grey, creo que se llama.

Yo no lo he leído, pero según lo que cuentan mis amigas (algunas aseguran que acabaron con las bragas tan húmedas que podría plantarse arroz), es bastante heavy sexualmente hablando, así que esta chorrada que os estoy relatando, será para ellas (y por ende, para vosotras) más tierno y mullido que un pedo de Winnie de Poo.

Lo siguiente que haremos, será coger un palillo largo de esos que venden en los chinos y ensartar los higos uno por uno para después cubrirlos de miel. No Miel Gibson, sino miel, miel. A lo Nueve Semanas y Media. 


Como veis, el erotismo que desprende esta receta no tiene parangón.

Para que después agarre bien el chocolate, conviene enfriar primero los higos cubiertos de miel. Lo digo porque a mí me costó trabajo hasta que me dí cuenta de que la solución era meterlos un rato al frigo.




El siguiente paso es fundir el chocolate. Algo bien sencillo: solo hay que trocearlo y calentarlo al baño maría (que no es lo mismo que irse con María al baño para calentarla) hasta que se derrita.


 

Y ahora sí. Es el mágico momento en que sumergiremos los higos en el chocolate caliente hasta que queden bien cubiertos sin que quede rastro del color verde de fondo. 
Conviene decir que el chocolate debe ser lo más puro posible para contrarrestar con su amargor el excesivo toque dulce que llevan el resto de ingredientes.

Solo de esta forma encontraremos un equilibrio prefecto.


Para terminar, solo hay que disponer los higos en una bandejita y meterlos a enfriar a la nevera hasta que el chocolate se solidifique y quede crujiente.
La idea es que al hincarle el diente, nos deleitemos con todo el esplendor que nos brinda su corazón de breva. El Brevaheart.


NOTA: Los que quieran saber la diferencia entre higos y brevas, que miren en la Wikipedia, que viene!!!!!! 
Yo flipo.

Cocinero en pruebas para esta receta:    RODRIGO CHUMBO

DEDICADA A MI AMIGO Y PRÁCTICAMENTE HERMANO,  JULIO LÓPEZ.

Publicada originalmente el 19 de Octubre de 2012

martes, 4 de noviembre de 2008

TARTALETAS DE CHOCOLATE A PIÑÓN FIJO


TARTALETAS DE CHOCOLATE A PIÑÓN FIJO
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES DE LA MASA:
(para 4 tartaletas)

- 125 g. de Harina de Repostería
- 50 g. de Mantequilla en Pomada
- 50 g. de Azúcar Glas
- 2 Yemas de Huevo
- 1 Clara (de huevo también, se entiende)
- 1/2 Cucharadita de Sal


INGREDIENTES DEL RELLENO:
(para las mismas 4 tartaletas de antes)

- 100 g. de Chocolate para Fundir
-100 g. de Azúcar Glas
- 50 g. de Mantequilla en Pomada
-1 Cucharada de Esencia de Vainilla
1/2 Vaso de Leche
- 100 g. de Piñones
- Azúcar Moreno

En vista de que soy un negado para preparar "Coulants de Chocolate", y no hay manera de coger el punto al susodicho postre, decidí hacer un pequeño tuneo del mismo gracias a una receta que aparecía en un pequeño libro de cocina que cayó en mis manos.
Bueno. Cayó en mis manos, pero pagando los 15 € de vellón que valía, claro.

No soy de los que siguen al pie de la letra todas las indicaciones de los libros, pero al tratarse de repostería, estamos hablando de química en estado puro y es más que conveniente respetar las cantidades.
Ahora a ver si me sale, porque si no recuerdo mal también era un desastre con el quimicefa y siempre terminaba con las cejas ardiendo (así han brotao con tanta fuerza las cabronas).

ASÍN SE HACE:

Vamos a comenzar preparando la masa mezclando los ingredientes citados arriba hasta conseguir una pasta homogénea. Sabremos que está lista cuando deje de pegarse a las manos.
Amasamos bien, hacemos una bola con ella, la envolvemos en film y pa el frigo. A pasar frío durante una horita.


Mientras tanto podemos ir preparando el relleno de las tartaletas , que es bien sencillo de hacer. Para ello, troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol junto a medio vaso de leche.
3 minutos de miniondas a máxima potencia, debería ser suficiente para que se funda.

Para que se funda el chocolate, no el mini-ondas eh. No vayamos a liarla tan pronto, que aún queda.

Una vez derretido el chocolate, le agregamos la mantequilla, el azúcar glas y la esencia de vainilla. Ligamos bien la mezcla y lo dejamos reposar.
Rescatamos a la masa del frío.... y a por el rodillo.
Que momentazo éste!!!!


Cuando tengamos la masa tan plana como el pecho de una gimnasta, procedemos a ir moldeando lo que serán las futuras tartaletas, recortando el sobrante de los bordes en caso de que lo hubiera o lo hubiese.


Yo utilicé pequeñas cazuelitas de barro, pero lo suyo es contar con moldes desechables de papel aluminio o de lo contrario sudaréis sangre para desmoldarlas sin que se rompan.
Lo digo porque lo sufrí en mis propias carnes y al final solo conseguí salvar una para la foto. No queráis saber que pasó con el resto.

Dicho ésto, pasamos al montaje final que consiste en rellenar los moldes con el relleno (a ver con que, si no...), y colocar los piñones por encima de manera que oculten por completo el chocolate.
Para terminar espolvoremaos el azúcar moreno por encima (Toñi o Encanna, la marca da igual, las dos estan buenas), y salpicamos con unas gotitas de agua para que se caramelice correctamente a la hora de meterlo en el horno.


Todo depende del horno, pero con tenerlas 10 minutos a 200ºC, ya va bien.
Total, los grados son grados y los minutos, minutos. ¿O no?
Lo importante es que los piñones no se nos tuesten más de la cuenta y podamos fardar de haber resuelto con éxito un postre tan chulo como este:


Está delicioso. Y cuando le metes la cucharita, ya no te quiero ni contar.


Para estos días de frío, es el postre ideal para tomar a media tarde acompañado de un buen café caliente, siempre que no sufráis de insomnio, que ya sabéis lo que pasa con el café: hay gente que cuando toma café no duerme.
Curiosamente a mi me pasa lo contrario: cuando duermo, no tomo café.
Rarito que es uno.

Cocinero en pruebas para esta receta: GERMÁN TEQUILLA

lunes, 4 de agosto de 2008

BUÑUELOS DE PERA Y CARDAMOMO


BUÑUELOS DE PERA Y CARDAMOMO
(para varias personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1/2 Taza de Harina
- 1/2 Kg. De Azúcar
- 1/2 Vaso de Leche
- 150 g. de Leche en Polvo
- 1 Cucharadita de Levadura en Polvo
- 1 Pera
- 1 Cucharadita de Cardamomo Molido
- Aceite de Girasol
- Agua de Azahar

ASÍN SE HACE:
Hace calor eh? Y más que va a hacer, me cawen sus muelas.
Me lo ha dicho el relojero de la esquina, que sabe mucho de estas cosas y a su modo, también es hombre del tiempo.
No es mal momento para currarnos un postre de origen hindú, cuyo nombre original es Gulab Jamun y que allí suelen tomar para combatir el calor y estimular el ánimo.

El responsable de estas propiedades es el cardamomo, aunque ante la dificultad de encontrarlo, siempre hay algunos que prefieren recurrir a métodos mucho menos saludables, que además estropean el carácter.


Comenzamos poniendo al fuego 1/2 litro de agua (dentro de un cazo, se entiende) y una vez que rompa a hervir, agregamos el azúcar y movemos bien hasta que se disuelva. Dejamos cocer el jarabe durante 15 minutos, y en el último momento le añadimos una cucharada sopera de agua de azahar.
Retiramos del fuego y reservamos.


Lo siguiente que haremos es preparar la masa, para lo cual mezclaremos en un bol la harina tamizada, la leche en polvo, la levadura, y una cucharadita de aceite de girasol.

Ah. Y el cardamomo, por supuesto. El cardamomo suele venderse en semillas y tiene un aspecto parecido al de las pipas de calabaza, pero al estilo Botero.
Si no lo encontráis en polvo, podéis molerlo con el molinillo de café o en su defecto, a hostias. Como se ha hecho toda la vida.



A continuación, calentamos medio vaso de leche en el miniondas y lo incorporamos a la mezcla del bol. Removemos bien y amasamos todo concienzudamente hasta conseguir una pasta homogénea y pegajosa, tipo chicle de los que venden en la India.





Una vez tengamos la masa lista, pelamos la pera y la cortamos en diminutos cuadraditos que agregaremos al contenido del bol, con idea de manufacturar pequeñas bolas del tamaño aproximado de una pelota de futbolín.

¿Veis los trocitos de pera?
Vale. Pues después de dejar reposar la masa para que haga efecto la levadura, lo único que falta es poner una sarten al fuego con abundante aceite e ir friendo las bolitas hasta que se vayan dorando.
Notaréis que se inflan un poco, pero no os asustéis que no explotan (siempre y cuando no confundáis el cardamomo con pólvora).
Si todo ha salido bien, tendrán este magnífico aspecto y pasarán a llamarse directamente buñuelos.



El último paso es dejar que escurran bien el sobrante de aceite, sumergirlos en el jarabe de agua de azahar y dejar reposar 5 horitas en el frigo para que se empapen bien y después comerlos fresquitos.
Un par de ellos a media tarde, seguro que nos revitalizan.

De verdad que levantan el ánimo.
Prueba de ello, son los 15 Gulab Jamun que se zampó el teclista de este grupo antes de salir a escena....



¿Molan o no molan los buñuelos?
Namasté amiguetes.


Cocinero en pruebas para esta receta: OSCAR DAMOMO

jueves, 15 de mayo de 2008

TIRAMISÚ INALÁMBRICO

TIRAMISÚ INALÁMBRICO
(para varias personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Paquetes de Bizcochos de Soletilla
- 2 Tarrinas de Queso Mascarpone de 250 g. c/u
- 100 g. de Nata Montada
- 6 Huevos
- 200 g. de Azúcar
- 5 Tazas de Café Expresso
- 25 g. de Cacao en Polvo
- 1/2 Taza de Ron Negro
- Virutas de Chocolate

ASÍN SE HACE:
Bueno. Creo que en cuestión de postres, ya puedo quitarle los ruedines traseros a la bici, y decir con orgullo y con chulería pertinaz que éste ha sido el mejor postre que he hecho en toda mi vida, y que no dudé en utilizar como tarta de mi propio cumpleaños con los consiguientes vítores y felicitaciones por parte de mis invitados.
Voy a tratar de reflejar lo mejor posible el paso a paso para que vosotros también triunféis.

Lo primero que haremos será cascar los huevos y separar las claras de las yemas para montarlas. Para ésto, es importante que los huevos estén a temperatura ambiente para ayudar a que suban. A que suban las claras me refiero, no los huevos en sí, que ya están por las nubes.
Yo lo hice a mano, en plan masoca aprovechando la inercia residual de mi anterior risotto, pero podéis hacerlo en menos tiempo con una batidora de varillas.
Eso sí, ya no será inalámbrico.

Seguidamente, vacíamos el contenido de las tarrinas de mascarpone depositándolo en un recipiente grande , y utlizamos los mismos envases del mascarpone para determinar la medida de azúcar necesaria. Dos tarrinas de mascarpone: dos tarrinas de azúcar.
Tal vez os parezca excesivo, pero no olvidéis que le vamos a endosar 5 tazas de café.

A continuación juntamos todas las yemas con el azúcar y mezclamos bien hasta conseguir lo que en términos de cocina se conoce como sabayón.


Cuando lo tengamos listo, lo mezclamos con el mascarpone y con las claras a punto de nieve en cotas bajas.


Los más puristas insisten en que el auténtico tiramisú no debe llevar nata porque el propio mascarpone es practicamante eso, pero yo le quise añadir un poco para darle algo más de consistencia a la crema. Tampoco mucho, dos cucharadas. Lo más importante es que a la hora de mezclar, lo hagamos con delicadeza para que las claras no se desinflen.


Vale. No vamos mal eh?
El siguiente paso es impregnar los bizcochos en el café al que previamente le habremos añadido un generoso chorro de ron.
Y cuando digo impregnar, no estoy diciendo "empapar". Cuidadín con esto porque comos os descuidéis, un solo bizcocho de soletilla puede absorber un temo de café enterito sin problemas. Queremos un tiramisú, no una colección de colchones desparramaos por la piscina.


Lo que viene después es lo más sencillo de toda la receta y no tiene el mayor misterio. Consiste en ir alternando capas de crema y bizcocho rematando cada capa con un poco de cacao en polvo, que podéis espolvorear con ayuda de un colador.


A la última capa le añadimos unas cuantas virutas de chocolate pa que quede bonito, y con esto creo que ya está todo.
Tres horitas de frigo y ya lo tendréis listo para devorar.


NOTA: He de agradecer semejante gesta a mi compadre, tocayo y experto en tiramisuses, Julio, quien vía telefónica me fué dando las instrucciones y coordenadas necesarias para resolver con éxito la contienda.
Coño, que épico me estoy poniendo no?

Entre lo de la conversación con Julio por móvil y teniendo en cuenta que en ningún momento utilicé aparatos eléctricos para elaborar el tiramisú, quise adjetivar como "inalámbrico" al susodicho postre.
La palabra "tiramisú" a secas siempre me recordó a esas canciones (generalmente horteras) de nombre ficticio, y que por alguna extraña razón, en España siempre comienzan por la letra "A" (Aserejé, Agapimú, Abanibí, Arriquitaun, Apatrullando la Ciudad........)


OTRA NOTA: Tened precaución a la hora de dar tiramisú a los niños porque entre el café y el ron que lleva, pueden acabar con el mismo don de la ubicuidad que Papa Noel y parecer a vuestra vista que estan en varios sitios a la vez.
El otro día me pareció ver a mi sobrina varias veces repetida..........aunque ahora que lo pienso..........a ver si era yo el que estaba borracho!!! Igual sí.

Cocinera en pruebas para esta receta: RENATA MONTADA

jueves, 3 de abril de 2008

REVANI


REVANI
(para 6 personas humanas)

INGREDIENTES:

-50 g. De Mantequilla en Pomada
- 150 g. de Azúcar
- 180 g. de Sémola de Trigo
- 1/2 Sobre de Levadura
- 1 Yogur de esos Griegos
- 3 Huevos
- 1 Naranja
- 1 Rama de Canela
- 1 Chupito de Cointreau

ASÍN SE HACE:
Tras algún problemilla técnico ya resuelto, aquí estamos de nuevo para presentar este exquisito postre de origen griego conocido como "Revani" , del cual he querido hacer una libre adaptación añadiendo el Cointreau como ingrediente extra para darle un aire más español, sobre todo teniendo en cuenta que aquí nos gusta más el drinking que a Pedro J. las conspiraciones infundadas.
El resultado va a ser una especie de bizcocho borracho, pero con la textura novedosa que le va a aportar la sémola. Muy rico y muy jugoso. Ya veréis.

Comenzamos exprimiendo la naranja y a continuación colamos el zumo y lo ponemos a calentar junto a dos vasos de agua y 2 cucharadas soperas de azúcar. Añadimos la rama de canela y mantenemos al fuego durante 15 minutos hasta que tome el aspecto de un jarabe suave tipo Bisolvón, que si no me equivoco era también el nombre del protagonista de "El Hobbit". ¿O era Bilbo Bolsón?
Ya no lo sé. Bueno. Sigual.

Mientras tanto, cogemos un bol grande (un bolsón, ¿ves?) en el cual vamos a mezclar el resto del azúcar con la mantequilla en pomada (de venta en farmacias y ultramarinos) y con la ayuda de unas varillas que no sean del aceite del coche por favor, vamos batiendo hasta que se mezcle bien. Seguidamente añadimos el yogur y las claras de los huevos y volvemos a batir hasta formar una crema blancucha.
Vais a ver que tiene un aspecto raro, como si estuviera cortado, pero tranquilos que eso es normal. Si vosotros acabaráis de salir del cascarón y de repente os presentaran a un griego, también os cortariáis.


A continuación agregamos las yemas de los huevos, la sémola y la levadura y seguimos dándole a la manivela otro par de minutos.
Cuando esté todo bien ligado, vertemos la mezcla en un molde refractario rectangular y le aplicamos 40 minutos de horno a 180º, teniendo la precaución de colocar el molde en la parte baja del horno para que no se nos tueste más de la cuenta.

Una vez que el bizcocho esté listo, lo sacamos del horno y lo regamos con el jarabe que habíamos preparado antes más el chupito de Cointreau, por supuesto. Ponemos encima la rama de canela y cuando esté a temperatura ambiente lo metemos unas cuantas horas al frigo para que se enfríe (evidentemente) y dé tiempo a que el bizcocho chupe todo el jarabe.


Para presentarlo, hacemos un pequeño charco en el plato con zumo de naranja y servimos porciones rectángulares del Revani coronándolas con ramitas de canela.

Disfrutadlo golosonesss

Cocinero en pruebas para esta receta: PELAYO GURCÍN

miércoles, 6 de febrero de 2008

CROQUETITAS DE CHOCOLATE CON GELATINA DE PIRULETA


CROQUETITAS DE CHOCOLATE CON GELATINA DE PIRULETA
(para 6 personas humanas o más)

INGREDIENTES:

- 1 Tableta de Chocolate Para Fundir
- 2 Huevos

- 1/2 Taza de Leche

- 1/2 Taza de Nata Líquida

- 100 g. de Azúcar
- Pan Rallado
1/2 Tableta de Chocolate Blanco (opcional)

PARA LA GELATINA DE PIRULETA:

- 1 Sobre de Gelatina Neutra
- Sirope de Fresa
- 1 Chupito de Amaretto

- Azúcar



ASÍN SE HACE:
Hoy es un día importante. Estamos de celebración, y no es porque hayan quitado ese programa tan instructivo y tan pedagógico llamado "Aqui Hay Tomate", no.
Estamos de fiestuki porque, si no he contado mal, esta es la receta nº 100 que publico en el blog y eso hay que celebrarlo.
¿Y qué mejor manera que hacerlo con un postre de escándalo?
Estas croquetitas, las probé hace poco en un precioso pueblo salmantino llamado Candelario y me cautivaron tanto, que decidí aventurarme a elaborarlas sin saber la receta.
Y no salió mal la cosa. Os cuento:

En primer lugar, cogemos el chocolate, lo troceamos, lo ponemos en un bol y lo metemos al mini-ondas a máxima potencia, aunque cuidado. Al igual que ocurre con la paga extra, no conviene fundirlo de un tirón y es mejor hacerlo en intervalos de un minuto para que no se queme.

Mientras tanto, en otro bol ponemos la leche junto al azúcar, la nata y un huevo. Cogemos las varillas y le damos unos meneos hasta que amalgame bien. Acto seguido, ponemos esta mezcla a calentar en un cazo.
Justo antes de que hierva, agregamos el chocolate fundido y le vamos dando vueltas hasta observar que la masa se desprende de las paredes del cazo sin dejar mácula. Esta es la manera de saber que la mezcla está en su punto.

La dejamos enfriar, la tapamos con film y después la metemos en el frigo. Si no os vence la tentación y puede ser de un día para otro, mejor.
La textura debe ser parecida a la de la plastilina y no debe manchar las manos. Si el chocolate deja rastro, es muy probable que a la hora de freir las croquetas se desparramen por la sarten y arruinen la receta.



Antes de pasar a las croquetas propiamente dichas, vamos a preparar la gelatina, ya que también necesita su tiempo de frío para solidificar. Para hacer la gelatina, solo hay que seguir las intrucciones del sobre y por supuesto, darle un rico sabor a piruleta, o mejor aún, a Chupa-Chups de Kojak.
Como no era plan de chupar unas cuantas piruletas hasta desgastarlas (eso sería una cochinada), yo me las ingenié para conseguir un sabor similar añadiendo azúcar, sirope de fresa y un chorrito de licor Amaretto. Y quedó clavado.


Ya se acerca el momento final. Solo queda armarse de paciencia e ir dando forma a las croquetas con las manos bien limpias.
Cuando las tengais, poneis una sarten al fuego con abundante aceite de oliva y las vais friendo siguiendo el mismo procedimiento que las croquetas tradicionales de siempre, es decir: huevo, pan rallado y a la sarten. Tal que asín:


Dejamos las croquetas en la sartén el tiempo justo para que se doren ligeramente, y una vez escurridas, las rebozamos en azúcar.
Se sirven calientes, acompañadas de pequeños cubos de gelatina.

Yo quise ir un poco más lejos y preparé una salsa de chocolate blanco fundido rebajado con un poco de leche, pero enseguida me di cuenta que fué un error porque quedó demasiado empalagoso. Tanto como Michael Landon cantando canciones de Bustamante, así que hacedlo solo en el caso de que seais muy, muy golosos.












Espero que disfruteis de este y por mi parte, ojalá que pueda seguir publicando, ya no 100, sino 300 recetas por año.

Gracias a todos por vuestro apoyo y vuestra fidelidad porque sin vosotros......... nada de esto tendría sentido.

Cocinero en pruebas para este receta: RODRIGO MINOLAS

jueves, 13 de diciembre de 2007

PLUMP CAKE DE PISTACHO Y CHOCOLATE


PLUMP CAKE DE PISTACHO Y CHOCOLATE
(pa acompañar al cafelito)

INGREDIENTES:

-1 Paquete de Preparado de Bizcocho de Chocolate de 8 Raciones
- 100 g. de Pistachos

- 2 Huevos
- 2 Rebanadas de Pan de Molde
- 2 Cucharadas Soperas de Harina
- 1 Sobre de Levadura

- 100 g de Azúcar

- 1 Chupito de Cointreau

ASÍN SE HACE:
Ayer fué un día muy duro. Duro de verdad pa ser un pueblo, joé.
Llegué a casa con más estrés que el increíble Hulk en la cola de renovación del pasaporte y con peor humor que Fernan-Gómez, Pepe Sancho y el abuelo de Heidi juntos. Imaginaos.
Y de repente, recordé lo mucho que me relajó hacer mi primer bizcocho, así que no me lo pensé dos veces y me puse manos a la obra.

La cosa ya venía premeditada porque el día anterior me hice con los ingredientes principales con idea de elaborar el susodicho postre, así que compré un paquete de preparado de bizcocho de chocolate tal como éste....


....y unos estupendos pistachos que me cuidé de pelar con suma paciencia mientras me escuchaba el "Animals" de Pink Floyd, y sin caer en la tentación de comerme uno solo de ellos. Los puse en remojo con agua fría y a esperar al día siguiente.

El tema del chocolate lo tenía solucionado, pero ahora tocaba currarse la pasta de pistacho para lo cual puse en el vaso de la batidora 2 huevos, 2 rebanadas de pan de molde troceadas y sin corteza, azúcar, harina tamizada, la levadura y como no, los pistachos bien escurridos y sin rastro alguno de pellejo, igualito igualito que los hombros de los alemanes que vienen a veranear a España.
Ah!! También le añadí un chorrito de Cointreau para darle un toque canallita.

Puse la batidora en marcha y cuando la mezcla tuvo una consistencia parecida a la de la masa del chocolate, lo dejé reposar un rato.
Mientras tanto, encendí el horno dando un giro de 180 º (lo encendí de espaldas) y fuí preparando el molde, untándolo bien con mantequilla y espolvoreando harina por encima.
Ahora venía lo más difícil, que era alternar las diferentes masas en el molde de manera un poco arbitraria, poniendo especial cuidado en que no se mezclaran entre ellas.
En ese momento me dí cuenta de lo chungo que es ser repostero. Y si es repostero de guerra, ya ni cuento.
Lo siento, pero hice lo que pude.


Metí el molde en el horno sin quitarle ojo, no siendo que me hubiera pasado con la levadura y el bizcocho acabara atravesando la encimera. La primera impresión visual no presagiaba nada bueno, pero una vez que transcurrieron los 35 minutos de cocción y corté las primeras rebanadas, respiré aliviado viendo que no había quedado tan mal.


Y no solo eso. El plump cake estaba pa morirse.
No soy nada goloso, pero ya verás como al final le acabo cogiendo el gusto a esto de la repostería y no tardo en preparar otro bollito sorpresa.
Como diría Pocholo: "ya que estamos puestos........"

Cocinera en pruebas para esta receta: GUADALUPE LADILLAS

lunes, 5 de noviembre de 2007

BROWNIES


BROWNIES
(para 4 o tal vez 6 personas humanas)

INGREDIENTES:

-1 Tableta de Chocolate para Fundir
- 2 Cucharadas de Mantequilla
- 2 Huevos
- 2 Tazas de Harina de Repostería

- 100 gr. de Azúcar
- 2 Tarrinas de Natillas de Vainilla

- 1 Sobre de Levadura
- Azúcar Glass
- Virutas de Chocolate

ASíN SE HACE:
Joer. Ya era hora de que por fin me atreviera con una receta de repostería. Siempre me había parecido muy complicado, pero una vez metido en harina (nunca mejor dicho), he podido comprobar que no es tan difícil y que además es bastante divertido. Se pasan momentos de verdadera emoción y suspense viendo como sube el bizcocho en el horno.
Dicen que hay gente que cuando se siente deprimida, lo soluciona currándose un pastel.
Puede que se trate de algo psicosomático, aunque en mi caso no lo hice porque me sintiera triste sino por pura gula, pa que nos vamos a engañar.

Lo primero que vamos a hacer es poner a calentar el horno a 180 º. No suele pasar a menudo, pero si en el transcurso de la operación brownie se va la luz y el horno no funciona, hay un truco que nunca falla y que es meter en el horno una revista porno pa volver a calentarlo. El único inconveniente es el sabor a tinta que queda después.

Continuamos poniendo la mantequilla en un cazo junto al chocolate que previamente habremos troceado. Lo ponemos a fuego medio hasta que se ligue todo bien y el chocolate esté líquido. Este proceso lo podeis hacer también en el miniondas.
Removemos bien con una varilla y dejamos que se enfríe un poco, reservando un poco de chocolate para después decorar el plato (opcional pero obligatorio).
Que olorcito eh?

A continuación vertemos el chocolate fundido en un bol y si teneis huevos, le agregais dos y seguimos removiendo con la varilla. Seguidamente le añadimos el azúcar, las dos tazas de harina y le damos otros cuantos centrifugados a la mezcla. Dejamos que repose un poco (el brazo por lo menos) y por último agregamos las dos tarrinas de natillas y el sobre de levadura.

Otra vez varilla al canto y nuevo reposo de 5 minutos, tiempo suficiente para buscar un molde chulo a ser posible rectángular, que frotaremos con un poco de mantequilla y un poquito de harina espolvoreada pa que no se pegue. Ponemos la mezcla en el molde y lo metemos al horno durante 20-25 minutos.

Una vez fuera del horno, dejamos que se enfrír y cortamos el bizcocho en pequeños ladrillos rectangulares. Elegimos un plato de postre y ponemos los brownies uno encima de otro , espolvoreándolos con azúcar glass y unas virutitas de chocolate.


Y más os vale estar en guardia antes que desaparezcan del plato. A mi me dió tiempo a hacer la foto por los pelos.

NOTA: Hay gente que añade a la masa algunos frutos secos como nueces, piñoñes, pistachos, etc.... Seguro que también está de muerte, pero yo prefiero no añadir nada y dejar que el chocolate sea el gran protagonista. Por algo se llaman brownies no?

Cocinero en pruebas para esta receta: ANDRES CAFEINADO

lunes, 1 de octubre de 2007

REFRESCO CREMOSO DE COCO Y MANGO


REFRESCO CREMOSO DE COCO Y MANGO
(para 2 personas golosonas)


INGREDIENTES:

- 2 Mangos (estamos hablando de fruta)

- 1 Lata de Leche de Coco de 150 ml.

- 2 Cucharadas de Azúcar

- Coco Rallado

- Leche (opcional)

- Hielo en Cubitos


ASÍN SE HACE:

Ahora que el verano está dando sus últimos coletazos, tenemos para hoy un postre muy refrescante.

Ya sé. A buenas horas ¿verdad?

Bueno. Nunca es tarde si la p.....estooooooooooo..........si la dicha es buena. Siempre es buen momento para un postre, joé.


Comenzamos pelando los mangos ya mentalizados de que nos vamos a poner las manos totalmente pringosas. ¿Por qué? Pues por culpa del hueso. El mango sería la fruta perfecta si no fuera por el trabajo que cuesta descarnar el jodío hueso.

En cualquier caso no os preocupeis mucho por la estética a la hora de cortarlo porque va a ir directo a la batidora.


Ahora viene el coco, y viene de verdad, así que los que se sugestionen con facilidad y sean un tanto miedosos, mejor que no sigan leyendo.

Aunque no temais, que el coco no tiene tanta mala leche como dicen. Todo lo contrario. La leche de coco es deliciosa y además, cada vez es más frecuente encontrarla en grandes supermercados, envasada en pequeñas latas de 150 ml. Mucho más practicas que los tetrabriks de litro.


Bueno. Pues eso. Una vez troceados los mangos, los ponemos en el vaso de la batidora y agregamos la leche de coco junto a dos cucharadas de azúcar.

Batimos bien y solo en el caso de que quede demasiado espeso, podemos añadir un poco de leche para aligerarlo.


Lo colamos bien todo y lo servimos en copas de postre a las que añadiremos un par de cubitos de hielo y unas virutas de coco rallado por encima para decorar.

Y esa es toda la complicación que tiene esta receta. Está tirao. No teneis excusa pa no hacerla.


Cocinero en pruebas para esta receta: MARIANO CILLA

miércoles, 13 de junio de 2007

FLAN DE QUESO


FLAN DE QUESO
(para 8 flanes individuales)


INGREDIENTES:

- 1 Paquete de Preparado para Flan Royal

- 2 Sobres de Preparado para Cuajada

- 1 Vaso de Nata Liquida

- 1 Vaso y 1/2 de Leche

- 1 Tarrina de Queso Mascarpone

- Caramelo Líquido


ASÍN SE HACE:

Esta es una de esas recetas en las que la gente no consigue ponerse de acuerdo a la hora de llevarla a cabo. Incluso he oido decir a más de uno que el flan de queso, no lleva queso ......¿Ah no?....Entonces.....¿pa que lo llamais así?... Eso es como llamar ragut de fideos a una chirimoya (?¿?¿?) Yo probé este flan por primera vez en Asturias y flipé.

Pero por mucho que quise llorarle al cocinero, el tio no soltó prenda. Y eso que le ofrecí a cambio el secreto de mi brocheta de lentejas con alitas de cordero. Ni con esas.

Además en aquellos tiempos no existía Internet y mucho menos Google, así que tuve que inventarmelo yo mismo. Puede que no sea la manera correcta, pero es la mía y os garantizo que está buenísima.


Para que nos salga bien, lo más importante a tener en cuenta son las proporciones (vuelvo a remitirme a Maribel Verdú como ejemplo de lo que son unas buenas proporciones), para lo cual teneis que leer las instrucciones que vienen en el paquete del flan y hacer las siguientes modificaciones:


1º) Desechar la mitad del contenido del sobre del flan y sustituirlo por el polvo que contienen los sobres de preparado de cuajada. Mitad flan, mitad cuajada ¿vale?

2º) Sustituir la parte de leche requerida en las instrucciones por: 1 Vaso y medio de leche, algo menos de un vaso de nata líquida y 100 g. de queso mascarpone.


Facil ¿no? Pues sabiendo ésto, ya tenemos media receta hecha. Estas eran las proporciones. Vamos ahora con la técnica: En primer lugar, cogemos el vaso de la batidora y echamos los dos polvos de rigor arriba indicados y también los polvos del flan y la cuaj............Ah!!! ¿Que no lo hemos indicado?

Bueno. Nunca es mal momento para eso y la cocina es un lugar tan erótico como otro cualquiera, asi que si teneis tiempo, ya sabeis.........podeis preparar un flan para después y todo, jejejejee.


Como decía, ponemos en el vaso todos los ingredientes excepto el mascarpone y una vez batido, lo ponemos a calentar en una cazuela. Dejamos que dé un breve hervor y retiramos del fuego. Volvemos a verterlo todo en el vaso de la batidora y (ahora sí) lo batimos junto al queso mascarpone.

Ya solo falta poner un poco de caramelo líquido en el fondo de las flaneras, rellenarlas con la mezcla y a enfríar un mínimo de 6 horas. Hecho.


NOTA: Los más ortodoxos seguro que estarán horroizados y seguro que se han llevado las manos a la cabeza pensando: "Aggggg.....ha utilizado flan en polvo industrial"

Me da igual lo que piensen. Estamos aquí para romper esquemas y si además la cosa trata de echar polvos, pos qué más podemos pedir!!!

Siempre me he preguntado: "¿qué coño será eso que tienen tanto afán en conservar los conservadores?"


Cocinero en pruebas para esta receta: DAVID COCHITO

viernes, 18 de mayo de 2007

TARTALETAS DE QUESO CON MELOCOTÓN

TARTALETAS DE QUESO CON MELOCOTÓN

(para 4 tartaletas de 8 cms de diámetro)

INGREDIENTES:

- 1 Docena de Galletas Campurrianas

- 200 g. de Queso Fresco de Cabra

- 400 g. de Queso Mascarpone

- 100 g. de Nata Montada

- 2 Mitades de Melocotón en Almíbar

- 2 Cucharadas Soperas de Azúcar

- 80 g. de Mantequilla

- 1 Chupito de licor Amaretto o Cointreau

- Almendras Fileteadas


Esta tarta que tenéis ante vuestros ojos, jamás la veréis en un hospital, ni en avión, ni en un cumpleaños. Hasta veo difícil que podáis llegar a verla en un restaurante.

Esta es de esas tartas que solo se pueden comer en casa. Si creéis que tiene buena pinta, esperad a probarla. Ya estoy empezando a presentir que de mañana no pasa para que la hagáis.


ASÍN SE HACE:

Comenzamos partiendo las galletas en trozos pequeños y poniéndolos en el vaso de la batidora. La cantidad la dejo un poco a vuestra elección porque va a depender un poco del tamaño de los moldes. Si no teneis, podeis improvisar unos moldes de cartulina pegada con celo, procurando evitar los tubos del papel higiénico por ser excesivamente pequeños.

Damos caña a la batidora y cuando las galletas hayan sido reducidas a polvo, añadimos el licor y la mantequilla previamente derretida en el mini-ondas. Continuamos batiendo hasta formar una pasta espesa, que será la base de las tartaletas. Disponemos los moldes en platos individuales y vamos depositando la mezcla en el fondo de los mismos, repartiéndola bien.

Lo ideal es que el grosor de la base no supere el medio centímetro. No hay que pasarse, ni tampoco quedarse corto.

Lo digo porque hay gente (sobre todo ecologistas de los 80) que siguen con el resquemor de aquello de "¡¡OTAN NO, Bases Fuera!!" y son capaces de hacer las tartas sobre un CD, sin base ni nada. No seamos radicales, por favor.

Lo siguiente que haremos, será trocear el queso fresco de cabra y añadirlo al vaso de la batidora junto con la nata montada del Canadá y 2 cucharadas soperas de azucar.

Batimos hasta ver que que la mezcla está homogénea.

Seguidamente, cortamos el melocotón en pequeños cuadraditos y lo mezclamos con el mascarpone en un bol. Ya tenemos los dos quesos: por un lado el fresco con la nata y el azúcar, y por otro el mascarpone con el melocotón. Pues bien, solo hay que juntarlos y mezclarlos bien .........¡¡¡¡SIN BATIR!!!! ......

Cuidadin con esto, que a veces nos dan una batidora y nos creemos Anthony Perkins en Psicosis. Tranquis.

Ya solo queda rellenar hasta arriba los moldes con la mezcla obtenida y decorar con las almendras fileteadas y unas cortecitas de limón.

Por cierto.....¿son imaginaciones mías o los trozos de limón que he puesto para la foto se parecen mucho al angrama de Heroes del Silencio?


Cocinero en pruebas para esta receta: TOMÁS CARPONE