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lunes, 4 de septiembre de 2017

LATA DE SARDINAS COMESTIBLE


LATA DE SARDINAS COMESTIBLE
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Latas de Sardinas en Aceite
- 1 Lámina de Hojaldre
- 4 Cucharadas de Pisto Casero
- 1 Cebolleta
- 1 Rodaja de Limón
- 1 Yema de Huevo
- Papel Aluminio
- 1 Brocheta de Pincho Moruno

Para que veáis hasta que límite llegan mi incurables despistes, había olvidado por completo que este blog ya lleva la friolera de diez años  poniendo patas arriba los estómagos más ilustres y dejando por los suelos mi reputación como persona seria.

 Esto había que celebrarlo de alguna manera, y como yo soy un negao para las tartas, decidí hacer un pequeño homenaje al distintivo de la cabecera del blog y sus "sardinitas de lata", que ha sido posible gracias a una curiosa receta que me envió por correo Penélope de El Rincón de la Mariposa, a quién estaré eternamente agradecido por el detalle.
La verdad es que no podías haber elegido mejor Penny.
Esto va por tí campeona.

ASÍN SE HACE:
Vamos a comenzar haciendo un poco de pretecnología, o como se diría en castellano antiguo: trabajos manuales. Hoy en día, a eso de los "trabajos manuales" se le pueden atribuir muchos significados a cual más obsceno, así que mejor nos quedamos con el primer término no?

¿O con el segundo?
Jajajaaaja, como sois. Válgame que de vicio hay aquí!!

Vale. Pues cogemos un pliego bastante largo de papel aluminio y lo vamos doblando sobre sí mismo 7 o 6 veces hasta obtener una tira plana y compacta, como si fuera un matasuegras estirado.
Con esta lámina bordeamos la lata de sardinas para que coja la forma. Para que no se nos desmonte, le podemos dar un grapazo en la unión. Sin contemplaciones.


Ya tenemos el molde. Ahora viene lo más difícil, que consiste en contornear dicho artilugio con la masa de hojaldre bien amasada y estirada.
Para que salga más o menos bien, lo mejor es hacerlo de fuera hacia adentro, para lo cual es fundamental recortar la masa excedente teniendo en cuenta la altura de las paredes de nuestra "lata".


¿Se ve bien no?
Vale. Pues ahora pegamos la masa a las paredes del molde, y con el sobrante hacemos una especie de cucuruchos que simularán el "retorcido" de la lata al abrirla.
Como va a sobrar bastante masa, mi consejo es que hagáis varios para luego quedaros con el que más os guste.
En cuanto al contorno del molde, no os preocupéis mucho por las imperfecciones ya que el hojaldre, una vez que se hornea, va a hacer lo que le salga a él de los huevos.


Hablando de huevos, no olvidéis pintar la masa con con una yema batida antes de meterlo en el horno, que deberá estar como el Dinio: "caliente y fuetecito".
Transcurridos 10 minutos, nuestra lata comestible debería tener este bonito aspecto:


Ya ha pasado lo peor. Lo demás es puro tunning, como por ejemplo el fragmento de brocheta que le he puesto para imitar el abrelatas (y eso que el "abrelat4s" es inimitable, jejeje).

Para rellenar el invento, aparte de las sardinas, vamos a poner un fina capa de pisto casero en el fondo y como no, unas rodajitas finas de cebolleta.


Y por fin.....las sardinas. Conviene escurrirlas un poco para que el hojaldre no se nos inunde de aceite, pero sin pasarnos tampoco para que mantenga en la medida de lo posible su esencia de alimento en conserva.


Esta es una pijada como pocas veces se ha visto en este blog, pero irresistible a más no poder.
Espero que os animéis con ella, que yo lo he hecho y no me ha pasao ná.

NOTA: Solo deciros que a lo largo de estos dos años, no solo he disfrutado de los placeres que ofrece el cocinar. Eso es lo de menos.
Me quedo con el incalculable tesoro que supone haber tenido la suerte de conoceros. A los que ya conocía de antes, a los que habéis ido llegando, y a los que estan por llegar.
Muchas gracias a tod@s por seguir ahí, y un beso muy especial para Penélope.

Cocinero en pruebas para esta receta: BALTASAR DINILLAS

Publicada originalmente el 2 de Marzo de 2009

jueves, 30 de marzo de 2017

TORTILLITA DE CAMARONE

TORTILLITA DE CAMARONE
(para varias persona humana)

INGREDIENTES:

- 150 g. de Quisquilla (en Cádi, camarone)
- 100 g. de Harina de Garbanso
-100 g. de Harina Normá
- 1 Sebolleta
- Perejí
- Aseite de Oliva
- Agua del Grifo

La verdá es que llevaba ya una jartá de tiempo queriendo publicá una reseta dedicá por entero a uno de los mejore blogue que esiste en tó Interné: el gran Carmelo de Cadi.
Y quiero haserlo no solo por lo rato tan bueno que me echo leyendo sus pó, sino porque ademá soy un un enamorao incondisioná de la gastronomía gaditana y de sus gente, y yo sé que el Carmelo se va emosioná cuando vea la tortillita de camarone y que poco va fartá pa que se le pongan lo sojo como do pelota de Nivea.

Me he permitío la libertá de adaptá la ortografía como homenaje a la singulá gramática que usa el propio Carmelo en su bló con el fin de mantener su esensia al másimo nivel.
Puede que haiga gente que se ofenda al leé mis palabra. Yo espero que no, porque si hay algo que caraterisa a lo gaditano es presisamente su guasa y su sentío del humó, aunque ya verá tu el jindoy que le va entrá al tradustó del inglé que tengo instalao en el canto derecho del bló cuando vea tanta modificasión y tanta palabra nueva.

Hase ya la friolera de ocho año (y eso que comparao con Avila, allí apena hase frío) que estuve recorriendo las calle de Cadi y guardo muchos recuerdo inborrable. Entre ello las taberna sercana a la Caleta, donde tuve el plasé de degustá por vé primera las auténtica tortillita de camarone, el aperitivo por antonomasia y paradima asoluto de la tapita gaditana.

Ahora, y con permiso del Carmelo, vi a pasá a desvelá sus más profundo secreto.

ASÍN SE HACE:

Como su propio nombre indisca el ingrediente prinsipá son los camarone, sin en cambio hay que tené la precausión de no confundí este crustaseo con el otro camarón (no el de la isla, sino ese otro má grande que cuesta de ochenta leuro pa arriba el kilo). Má de uno seguro que lo conoce por quisquilla, que son como las gamba pero con las proporsione de Joselito o Sarcosí.
Po bien: esto son los que se usan en Cádi.

El Carmelo lo esplica a la perfesión en la Carmelopedia, pero nunca está de má añadí un buen retrato pa dejarlo del todo claro:

El siguiente paso es prepará la masa de fritura para lo cuá vamo a mesclá un puñao de harina de garbanso con otro puñao de harina normá. En caso de que no encontrei harina de garbanso, tenéi dó osione:

1) intentá haserla en casa metiendo una pechá de garbanso en el molinillo de café y darle donde pone "on"... o ........
2) bajarse hasta el mismo Cádi a comprala y ya de paso conosé una de las siudade má bonita de Uropa y con má historia de tó Osidente.


Una vé que haigamo mesclao las dó harina se le añade un chorrito de agua del grifo y removéi hasta que coja consistensia de leche condensá, pero algo má ligerita.
A continuasión añadimo media sebolleta bien picaíta, un poco de perejí y por supuesto, los camarone.



Asín es como debe de quedá pa asegurarte el ésito, shosho:

Lo siguiente es colocá en el fuego una sartén con abundante aseite de oliva y esperá a que se ponga má caliente que la manta elétrica de Lusifé. Cuando empiese a humeá, vamo añadiendo pequeña cuchará de la masa depositándola con muchísimo tasto en la sartén y procurando que no se peguen unas con otra.
No preocuparse po la forma, que ellas sola se van a ir adastando:


Cuando se haigan dorao por las dos cara, se las saca de la sartén y se ponen a escurrí pa que queden lo menos aseitosa posible. Lo normá es dejarla es papel asorbente de cosina, pero como yo soy mu pejiguera, he utilisao mi propia tésnica:

Si hay curioso por la cosina a vese no da ni tiempo. Fitetú lo poco que dura una tortillita en el tenderete.

Bien escurría, las tortillita van a quedá má crujiente que las oreja del Jólifil. Y si no que se lo pregunten al Taison, que fué el gachó que le dió el bocao.

Y sin má dilasión, he aquí uno de lo má mejore aperitivo que bemo publicao en este bló: tortillita de camarone.
Cádi en estado puro, illo.



NOTA: Si véi que una vé fritas, las tortillita se quedan mu lasia tenéi la osión de usá agua con gá en la masa, aunque eso del aguá con gá es má propio de Cataluña que de Cádi, con lo cuá ya no serían tan uténtica.

Si los cura dieran en la iglesia tortillita de camarone en lugá de pan sin sá y Barbadillo mejón que vino sin alcó, ya vería tu si bieran ganao má fiele. Cada vé se lo montan peó.

AGRADESIMIENTO: A Carmelo de Cádi (faltaría má) y a todo su elenco de personaje: la Chari, el Sergio, la Bicho, el Angelín, la Cacelin, la Vane, el Pite, el Gordo del bá del Gordo, la suegra, esétera......Y si ahora mimo no me recuerdo de alguien que por fabó me perdone las disculpa.

Cosinero en prueba pa esta reseta: AITOR TILLITA

Receta publicada originalmente el 2 de Mayo de 2009

viernes, 24 de agosto de 2012

CROQUETAS DE FABADA


CROQUETAS DE FABADA
(para varias personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Lata Grande de Fabada Litoral
- 2 Cucharadas Soperas de Mantequilla
- Harina
- Leche 
- Sal
- Huevo
- Pan Rallado
- Aceite de Oliva 
- Una Batidora

Tenía pensado publicar esta receta tres semanas atrás, pero consideré que no era lo correcto puesto que estábamos en plenos Juegos Olímpicos y un plato tan calórico como éste no habría dado ejemplo a nuestros atletas, aunque ahora que lo pienso tal vez habría servido de ayuda, sobre todo a nuestros velocistas. Lo digo por los efectos propulsores inherentes a dicho producto. Y sin dar positivo en el control anti-dopping !!! 
Una ración de croquetas de fabada, y dejamos al Usain Bolt recogiendo caracoles en la pista.

Vamos, que si Wernher Von Braun hubiera conocido la Fabada Litoral en los años 40 y hubiera metido en un cohete a Winston Churchill con el culo asomando por la base, habríamos llegado a la luna en menos de veinte minutos y sin necesidad de emplear fases de eyección ni combustión.

Con lo que picaruelos que somos los españoles, y que no hayamos aprovechado en las Olimpiadas las cualidades impulsoras de un plato tan nuestro.... ya tiene delito.
Para haberlo sabido yo también cuandode jovencito me federé en atletismo. Imagináos a Forrest Gump, pero en nervioso, como si se hubiera tomado 8 cafés. Pues así era yo.

Sí, sí......Yo corría que me las pelaba........Y viceversa.

Ésta circunstancia fué la que al final acabó con mi carrera como atleta. En fin, ya sabéis.....la pubertad, las hormonas..... coincidió también con el  año en que se le salió la teta a Sabrina en Nochevieja....en fin..... qué os voy a contar. 
Al final, el atletismo sucumbió ante el onanismo. 

Traté de hacerlo compatible; lo que se suele definir como "separar el grano de las pajas", pero utilizando ese jodío refrán era todavía peor..... Una cosa llevaba a la otra.

¿Hice algo para solucionarlo? .......No. Y para colmo, me aficioné a las croquetas.

ASÍN SE HACE

Como sabéis, en el mundo croquetil todo es practicamente válido. He visto a la gente hacer croquetas con ingredientes de lo más variopinto y valdemoro.
Y yo que soy un temerario de las mezclas bizarras,  me propuse esta vez recurrir a uno de los platos más typical spanish que existen: la fabada de lata Litoral. 

Esto lo llega a probar el Warhol y se orina en la lata de las sopas Campbell´s 

Comenzamos haciendo una bechamel ligera como se ha hecho toda la vida, es decir, fundiendo la mantequilla en una sarten antiadherente a fuego suave hasta que se derrita, añadiendo seguidamente la harina, una pizca de sal y por último leche caliente hasta que la masa vaya ligando.

El secreto de una  bechamel fina y cremosa es hacerla a fuego muy suave, sin prisas, removiendo bien con las varillas. Mira que yo no soy mucho de silicona (de hecho me dan bastante grima las tetas de plástico), pero en este caso recomiendo varillas de silicona para tal menester.

Después hay que esperar hasta que la leche se evapore para añadir más. Y luego más. Y luego otro poco más. 
Hay que repetir varias veces este proceso hasta que la mezcla se despegue de las paredes de la sartén sin dejar mancha. Es cuando sabremos que la bechamel está en su punto.

No es por fardar, pero gracias a esta técnica, a mi me sale una bechamel exquisita. Una prueba de lo buena que está, es que algunas amigas mías pasaron a llamarla bechamel Gibson cuando la probaron.

¿Y que pasa con la fabada?, os preguntaréis.
Bien, pues aquí viene la parte más chorra de la receta, ya que lo único que tenemos que hacer es introducir todo el contenido de la lata (con su morcilla y tó) en el vaso de la minipimer y triturarla hasta que se forme una crema similar en textura a la bechamel.

Hablando de minipimers, lo bien que nos hubiera venido una de estas en las Olimpiadas con tal de batir algo, verdad?. No han estado mal las medallas, pero con lo chunga que se está poniendo la cosa, más nos hubiera valido habernos traido todo el cobre que hubiésemos sido capaces de cargar.

Como os iba diciendo, cuando tengamos la fabada bien batida y sin tropezones, la mezclamos con la bechamel aún caliente y removemos bien hasta que la mezcla quede homogénea.
La ponemos a enfriar y...... a hacer croquetas. 

Para los más rezagados, el proceso para hacerlas es bien sencillo: se coge una porción de masa (siempre fría), y se les da la forma que a uno de la gana. En este caso, yo las he hecho redondas por salirme un poco de la norma, y porque es más fácil, que leches.
Se pasan por huevo batido, después por pan rallado y se frien en aceite de oliva muy caliente.

Se dejan escurrir, y se comen. Así de fácil y además, éxito asegurado amig@s. Con esta os colgáis unas cuantas medallas, fijo.


Cocinera en pruebas para esta receta:   JOSEFA BADA


 

martes, 1 de mayo de 2012

LACÓN MILENARIO



LACÓN MILENARIO
(para 2 personas, aunque no sean humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Panecillos Redondos
- 150 g. de Lacón
- 50 g. de Queso Camembert en Barra
- 1 Ajete
- Cebolla Confitada
- 1/2 Chupito de Oporto
- Pimentón


YORS LUCAS GRINAJANDE MEDONNA presenta:
 

Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana, pero lejana, lejana, lejana...
 
Y allí estaba yo, en el planeta SotilloX, con las manos en la grasa y ejerciendo mi verdadera profesión (mecánico de OVNIS), intentando reparar el Halcón Milenario, la legendaria nave del capitán Solo.

Dado que Jarrison Ford Mondeo se encontraba rodando la 5ª parte de Indiana Jones "El Asilo Maldito", y que al final la avería del Halcón resultó ser la tapa del delco, aproveché para tomarle prestada su nave y hacerme una escapada al sistema planetario Tatooine, dónde estaba teniendo lugar un concurso de tapas y pintxitos galácticos.


Un entusiasta de la comida sana como yo no podía perderse un evento de semejante envergadura, así que gracias a la velocidad del hiperespacio y a que el tanque estaba lleno de gasoil, conseguí plantarme allí en un periquete. Y no solo eso:  por el camino me dió tiempo a ir pergeñando lo que sería la receta con la que me presentaría a concurso y que en honor del capitán Solo (o solo del capitán), decidí llamar LACÓN MILENARIO.


ASÍN SE HACE:

Lo primero era buscar unos panecillos tiernos con aspecto similar a las trenzas que lucía la princesa Leia en el episodio IV. Después había que cortarlos por la mitad y salpicar la miga con unas gotas de vino de Oporto.
A renglón siguiente se me ocurrió que una base de cebollita confitada no le vendría mal, y en la hora y cuarto que duró el trayecto, tuve tiempo de cortar dos cebollas en juliana y pocharlas en una sartén a fuego muy muy suave junto a una cucharadita de azúcar hasta que estuvieron caramelizadas.


Después de curiosear en la taquilla de Chewbacca, descubrí una bolsa de plástico en la que había unas lonchas de lacón, --sin duda uno de nuestros mejores embutidos-- y una barrita de queso Camembert, que me vinieron de perlas. No sabía yo que a los wookies les gustara tanto comer entre horas.

Lo coloqué estratégicamente sobre la cebollita y para rematar la faena, hice una parada técnica en el planeta de los Ewoks, quiénes a cambio de una cassette pirata de Luis Cobos, me proporcionaron unos ajetes y el pimentón que necesitaba para decorar mi Lacón Milenario.

Corté los ajetes en aros y los puse sobre las lonchas de queso. A continuación espolvoreé pimentón sobre todo el conjunto y por último le, dí un golpe de horno de 10 minutos a 200º

Mientras mi nave calentaba motores....

 
....el verdadero Halcón Milenario hacía un alunizaje triunfal en Tatooine.
Gracias a mi parecido físico con Han Solo, conseguí infiltrarme en el concurso sin levantar sospechas y aunque al final no gané, me lo pasé de muerte y conseguí hacer muchos amigos allí, sobre todo del lado oscuro, dado que en Tatooine hay dos soles y el lorenzo pega más de la cuenta.

 

Hubo tan buen rollito con Vader, que enseguida me nombró caballero Jedi, pasándome a llamar desde entonces Abanibi Wan-Wosé (Abanibi quiere decir "te quiero amor").
 

El concurso lo ganó un tal C3PO con un plato de oreja a la plancha, cuyo aspecto me recordó mucho a las de Yoda, y el segundo finalista fué un cazarrecompensas que triunfó con su receta de "emperador" a la parrilla.
En todo momento traté de evitar suspicacias, pero me extrañó mucho no ver a Yoda por allí.
Después me contó un soldado imperial que el truco estaba en el aceite empleado y que ese androide (C3PO), perdía aceite en el sentido más amplio de la palabra.
Fué allí donde también me enteré del verdadero final de Estar Guars y de que Darth Vader escondía una habilidad hasta entonces desconocida, y no con la espada láser precisamente.
He querido compartir con vosotros este documento en forma de video:


 
(imprescindible conectar los altavoces)

Cuando la fiesta terminó, devolví la nave a su propietario sin un solo rasguño y volví a mi vida de siempre, a mi pequeño taller de OVNIS.
Volví a ese pequeño planeta donde al ponerse el sol, es un lujo mirar al horizonte mientras te comes un bocata de lacón milenario acompañado de un botellín fresquito.


Que la fuerza sus acompañe.

Cocinero en pruebas para esta receta: LUCKY STRIKE WALKER

miércoles, 22 de abril de 2009

CHAMPIÑONES AL AJILLO SUPERSÓNICOS


CHAMPIÑONES AL AJILLO SUPERSÓNICOS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1/2 Kg. de Champiñones
- 2 Dientes de Ajo
- Perejil a Discreción
- Cayena en Polvo
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal Maldon

Presupuestos. Facturas. Papeleo. Burocracia. Llamadas. Altas. Bajas. Declaración de la Renta. Excel (me cawen su p...) Viajes. Compromisos. Proyectos...muchos proyectos.
En definitiva: carencia absoluta de tiempo libre.
Por un lado esta bien porque así no hago el perro más de la cuenta y al mismo tiempo me mantengo ágil y activo, pero por otro....joer, menudo coñazo.

Lo de coñazo lo digo sobre todo porque estoy volviendo a mis orígenes culinarios más abyectos, cuando era un jovencito emancipado prematuramente, es decir: mucha comida de sobre, mucho precocinado, fritangas y demás recursos de cocina rápida.

Por otro lado estan las diferentes Thermomixes, Superchefs y resto de cacharros ultramodernos, a los que solo les falta un cajón lleno de billetes para que parezcan una caja registradora. Yo no los entiendo (ni quiero), así que ultimamente he desempolvado mi vieja freidora, descubriendo que lo de la alta velocidad no es exclusivo de las líneas ADSL ni de la Fórmula 1.

¿Que no es sano? De acuerdo. Pero tampoco podemos ser tan tiquismiquis con el tema de las calorías porque tarde o temprano (más temprano que tarde) acabaremos cometiendo un descuido y la cagaremos cuando nos comamos un bollito o una hamburguesa en un fast-food.
Las dietas son pa un ratito, no os engañéis.

Bueno, a lo que iba (por cierto, estoy un poco hasta los huevos de la palabra "iba"). Que tonteando con la freidora, hace poco di con la receta de champiñónes al ajillo más rápida y deliciosa que os podáis imaginar.
Os cuento.

ASÍN SE HACE:

Comenzamos encendiendo la freidora y la ponemos a potencia media.
Seguidamente lavamos los champiñones bajo el chorro de agua fría y los aciguatamos hasta que queden más o menos como el Janfri Bogart, es decir, que solo se les vea el sombrero y parte de los pies.

Cuando los tengamos bien limpios, buscamos dos piezas que tengan forma y tamaño similares y los reservamos. Luego os cuento para que nos van a servir.

Los champiñones restantes los cortamos en trozos medianos del tamaño aproximado de una palomita de maíz, y les volvemos a dar otro lavadito con el fin de eliminar cualquier rastro de tierra que pudieran tener.

Os habéis fijado que en todo momento estoy hablando de los champiñones en plural, incluso en el título de la receta ¿verdad?
Esto no es casual y lo hago por una sencilla razón: resulta que el otro día pedí en un bar una de champiñón al ajillo y me trajeron eso: UN champiñón a la plancha. UNO!!!!
"Haber pedido alitas, que vienen muchas", me dijo el camarero, descuadrándome y dejándome con la duda de si en el fondo era un tío super-inteligente o tenía menos luces que un triciclo.
El caso es que razón no le faltaba.

Seguimos. Una vez escurridos los champis, los metemos tal cual en la freidora, y mientras tanto picamos un par de dientes de ajo y unas cuantas hojas de perejil. Lo machacamos bien en el mortero y le agregamos un buen chorro de aceite de oliva virgen.

Transcurridos 4,4 minutos, retiramos los champiñones de la freidora y los volcamos en un plato.
Espolvoreamos un poco de cayena en polvo por encima y les añadimos unos cuantos cristales de sal Madon.
Para terminar y coronar la faena, vertemos el contenido del mortero EN CRUDO sobre todo el conjunto.

Una vez que los probéis, me temo que ya siempre los haréis así.

En algo menos de 7 minutos, nos hemos sacado de la manga una receta gloriosa, con un sabor que no esperáis, y no solo eso.
¿Os acordáis de los dos champiñones que habíamos guardado? Pues bien, si los unimos con super-glue por la base del pie y les atamos una cuerda de bramante, nos habremos fabricado un yo-yo cojonudo. Y supersónico.

A esto le llamo yo cocina con resursos.

Cocinera en pruebas para esta receta: EULALIA LIOLI


lunes, 5 de enero de 2009

ASPIC DE MELÓN Y LANGOSTINOS


ASPIC DE MELÓN Y LANGOSTINOS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Docena de Langostinos Cocidos
- 1 Melón Pequeño
- 1 Sobre de Gelatina Neutra Royal
- Eneldo Fresco
- Pimienta Rosa en Bolas
- Agua

Quería empezar el año con una receta que tuviera cierta relación con el recién estrenado mes de Enero y sus esperadas rebajas. Un mes un tanto chungo, en el que un ingente número de españolitos matan el tiempo mirando escaparates.
Los más intrépidos, hasta hacen cola y pernoctan en las puertas de los grandes almacenes con el objetivo de hacer un más que honroso sprint para conseguir la mejor faja o un pack de 3 gayumbos al precio de uno.


Pero como este blog es de cocina y yo entiendo menos de ropa que Tarzán, el único muestrario que se me ocurrió ofreceros es el que nos brinda este aspic; una especie de flan salado y translúcido que se deja mirar como el mejor de los escaparates, y no digamos comer.
Ideal para hacer una alunizaje a golpe de cuchara.

Seguro que todavía queda por ahí algún langostino descarriado de estas últimas fiestas (o en el peor de los casos en el bolsillo interior de alguna chaqueta o bolso de la última boda a la que asistimos), así que venga. No los guardéis para más tarde, que vamos a tabicarlos como hicieron con el Han Solo en el Imperio Contraataca.

ASÍN SE HACE:

Comenzamos decapitando y pelando los langostinos con especial cuidado que no quede rastro alguno de cáscara, caparazón o si nos ponemos en plan erudito, de exoesqueleto.
Seguidamente y con ayuda de una puntilla, les hacemos un corte a lo largo del lomo para quitarle esa especie de hilo negro, que no es otra cosa que el hilo intestinal, y que además de quedar feo, sabe mal.
Vale que estamos en crisis, pero exceptuando a algunos frikis como Hilario (protagonista del nuevo remake de la serie "Enredo" y miembro honorífico de la Iglesia Coprófaga de Tudela), tampoco es plan de ponerse a comer caca.

A continuación, cogemos el melón y lo abrimos por la mitad. Le quitamos las pipas y con la ayuda de una cucharilla de semi-esfera, vamos descarnado el melón en plan excavadora hasta conseguir unas cuantas bolitas.


Lo suyo es hacerlo con un melón que hay de color naranaja, mucho más dulce y cuyo nombre no consigo recordar, pero yo fuí incapaz de encontrarlo.

Lo siguiente que haremos será preparar la gelatina, para lo cual solo hay que poner agua a calentar en la cantidad que indique el sobre y en cuanto rompa a hervir, echar el polvo.

Lo suyo es fumarse un cigarrito después, pero si no sois fumadores os podéis saltar este paso sin ningún problema. Eso sí, el polvo echadlo aunque no tengáis intención de hacer la receta.

Retiramos el cazo del fuego, removemos bien, y con el caldo obtenido vamos rellenando dos flaneras de tamaño mediano hasta la mitad más o menos.
Tened en cuenta que también podéis hacerlo al revés, es decir, colocar primero los ingredientes solidos y después añadirle la gelatina.
Lo ideal es que el material quede distribuido de forma estratégica para que a la hora de desmoldarlo, quede lo más heterogéneo posible.

Ah!! Y por supuesto, no os olvidéis del eneldo y la pimienta rosa.


Metemos las flaneras en el frigo, y las dejamos solidificar entre 4 y 5 horas.
Para desmoldarlas sin que sufran muchos daños, hay un truco que a veces funciona (otras no), que consiste en sumergir parcialmente las flaneras durante apenas unos segundos en un recipiente con agua muy caliente.

Si no hay ningún contratiempo, el resultado final debería parecerse mucho a esto:


Bueno. Pues ya tenemos la primera receta del año, que ha resultado ser bastante exótica y erótica.
Exótica por el contraste dulce-salado, y erótica porque al ser transparente, se puede ver al melón y a la pimienta totalmente en bolas.

Cocinero en pruebas para esta receta: COSME LONAR


lunes, 17 de noviembre de 2008

O.N.I. (Objeto Nasoluto Identificao)


O.N.I.
Objeto Nasoluto Identificao

(para 4 personas, incluso si son humanas)

INGREDIENTES:

- 8 Obleas de Masa para Empanadillas
- 1/2 Berenjena
- 1 Tomate
- 50 g. de Mozarella
- 150 g. de Gulas
- 1 Diente de Ajo
- Aceite de Oliva
- Perejil Terrícola
- Orégano Terrícola

Hoy la cosa va de experimentos, pero de experimentos culinarios.
No os asustéis, que no vamos a abducir a nadie.
Vuestres culetes estan a salvo (de momento, jejejeje).
No sabía qué nombre ponerle a esta receta hasta que hice la foto, y vi que la morfología del invento tenía cierta similitud con esos platillos volantes que tan bien supieron vender al mundo los americanos (como casi todo).

Siempre se les atribuyó a los yanquis el primer contacto con seres de otros mundos cuando aquella movida de Roswell, el Area 51, el Hangar 18, y la película que se montaron (mucho antes de lo E.T.) con la autopsia del supuesto extraterrestre, que resultó ser un fiasco, engañándose ellos solos pa variar.
En teoría, aquello sirvió de excusa para aumentar los presupuestos de la NASA y ganar la carrera espacial.
En la actualidad la NASA no está ni pa ganar carreras, ni pa tirar muchos cohetes que digamos.

Lo que muy poca gente sabe es que el primer contacto humano-extraterrestre se produjo en España antes de la guerra, en el huerto de un humilde campesino llamado Cristóbal Bar Bastante, y que por culpa de los siete carajillos que el hombre llevaba en el cuerpo no se pudo llegar a una alianza lingüistica que hubiera cambiado la historia, ya que al anunciarse los extraterrestres con la frase "Hola. Venimos de Marte", nuestro querido Cristóbal solo acertó a preguntar: "¿de marte de guién?"
Los marcianos se quedaron tan perplejos y aturdidos, que se fueron para nunca volver. Una lástima.

En honor a Cristóbal, a su incidente, y a su huerto de tomates y berenjenas, nos ponemos en marcha y vamos en busca del material quirúrgico para elaborar nuestra inclasificable y en absoluto identificada receta.

No tiene mucha ciencia, pero sí mucha ciencia-ficción


ASÍN SE HACE:

Comenzamos cortando las berenjenas y los tomates en rodajas. Ni muy finas, ni muy gruesas. Entre ellas, seleccionamos las que tengan un diámetro similar al de la barra de mozarella, que también cortaremos en lochas de 1/2 cm aproximadamente.


A continuación, salamos las rodajas de berenjena y las pasamos por la plancha un minuto por cada lado. Cuando las tengamos a punto, extendemos las obleas sobre una tabla ligeramente humedecida y vamos alternando los ingredientes principales en capas, y con arte si puede ser.



Como podéis ver en la foto, he cortado la piel del tomate para que no nos encontremos con ella a la hora de comerlo porque es bastante desagradable. Si ya jode encontrarse un pelo, imaginaos ésto que es mas gordo.

Seguidamente, espolvoreamos sal y orégano sobre la capa final, y colocamos la carcasa del O.N.I. por encima con cuidado de que no se rompa.
Debido al abultamiento va a ser muy difícil que coincidan las dos obleas, así que en lugar de intentar estirarlas con el consiguiente riesgo de fractura, es mejor recortar e igualar los bordes con algo afilado o con un corta-pastas circular.
Ni se os ocurra ir a por la radial, que ya nos conocemos.

Menudo esteticista estoy hecho eh?

Vale. Pues cuando tengamos listas todas las naves espaciales, las metemos en el horno y les calentamos los motores hasta que tengan un aspecto dorado (esto ya les pasaba a los Seat 600 de color blanco cuando tenían que subir una cuesta)

Mientras se hacen, a provechamos para saltear las gulas con aceite de oliva, perejl y ajo muy picado.
A continuación, sacamos los O.N.I. del horno y colocamos el sofrito de gulas por encima.

Y con esto.... plato terminado.


¿O tal vez debería decir "platillo"?

Cocinera en pruebas para esta receta: MAMEN PANADILLA


viernes, 10 de octubre de 2008

BROCHETAS DE RAPE SEGUNDA A RAS

BROCHETAS DE RAPE SEGUNDA A RAS
(para varias personas humanas)

INGREDIENTES PARA 10 BROCHETAS:

- 3 Colas de Rape
- 2 Calabacines
- 150 g. de Bacon
-1 Docena de Tomates Cherry
- 10 Ramas de Romero
- Estragón
- Perejil
- Pimienta Negra
- Aceite de Oliva

ASíN SE HACE:
Nos vamos de rally colegas, y lo hacemos con una receta todo-terreno que lleva de todo: carne, pescado, verduras, hierbas aromáticas.......... Muy completita.
No lleva confetti porque aún no es Navidad, pero dadme tiempo y veréis.

Sin duda, el rape es el absoluto protagonista de este invento.
Ya sabemos que se trata de un pez feo y tan desagradable para la vista como ver a Carmen de Mairena a través de una mirilla, pero eso no es óbice para que dejemos de consumirlo, porque además de ser muy sabroso tiene otra virtud.
Como ya dijimos en una ocasión, el Rappe es el único pez que adivina el futuro.
Mola no?

El primer paso a seguir es poner a macerar las colas derrape (segunda a ras!!!) con sal, pimienta negra, un poco de estragón, perejil picado y un chorrito de aceite de oliva.


Lo dejamos reposar un par de horas en el frigo y a continuación lo vamos cortando a ras!!!! de la espina central con la intención de obtener unos filetes que después trocearemos en taquitos de tamaño brocheta. Eso no hace falta explicarlo ¿verdad?

Vale. Pues llega el turno del calabacín y este proceso, ya es algo más delicado.
En primer lugar conviene escoger calabacines firmes y estilizados, que no tengan protuberancias ni curvas (segunda a ras!!!) extrañas.
A ver si me explico mejor.....
Lo que quiero decir es que el calabacín debe tener forma de falo y no de Falete ok?

Después recurriremos de nuevo al artilugio que ya se hizo famoso en la receta de Huevos Acorralados para conseguir unas láminas de calabacín tan finas como el papel higiénico monocapa.


He girado horizontalmente la foto para que parezca distinta, pero no cuela no?

Bueno, llega el momento de montar las brochetas, o mejor dicho, las ramas de romero que nos van a servir como brochetas si le afilamos un poco la punta, y que a su vez nos van a proporcionar una buena orgía de aromas y sabores.
Esta idea se la copié a ese cocinero inglés tan guarrete y sin embargo genial, llamado Jamie Oliver. Me pareció muy original.

Lo de la orgía digo.


Cortamos los tomates cherry por la mitad, el bacon en tacos, y vamos ensartando los ingredientes de la siguiente manera:



Es bastante probable que la primera nos quede algo destartalada, pero en cuanto le cojamos el tranquillo, contaremos con un pequeño batallón de deliciosas e impecables brochetas como estas:


Un ligero toque de sal, y directas al grill sin mostrar el más mínimo respeto.



NOTA: Si veis que alguna brocheta se queda pegada al grill y humea más de la cuenta, en honor al nombre de la receta solo hay que gritarnos a nosotros mismos: "Trata de arrancarlas. Trata de arrancarlas Carlos, por dios!!!"

Aunque no creo que sirva de nada.

Cocinero en pruebas para esta receta: AGAPITO MATES

martes, 30 de septiembre de 2008

PIMIENTOS DEL PIQUITO RELLENOS DE GAMBAS Y BACALAO


PIMIENTOS DEL PIQUITO RELLENOS DE GAMBAS Y BACALAO
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 8 Pimientos del Piquito
- 1 Docena de Gambas

- 100 g. de Bacalao Fresco Desmigado
- Harina
- 1/2 Vaso de Jerez

- Leche

- Cebollino
- Nata Líquida
- Pimienta Negra


Vamos con un clásico que siempre gusta, y que además tiene la misma dificultad que rellenar un botijo. Léase: ninguna.
Aún no conozco a nadie al que no le gusten los pimientos del piquito, es más: son tan provechosos y tentadores que algunos seres mitológicos los adoptaron como parte de su indumentaria.

No me extraña que los trolls siempre anduvieran detrás del prenda éste.

Para la ocasión, he utilizao bacalado..........perdón......he utilizado bacalao (putos participios......), pero si no os gusta este pescado lo podéis sustituir por merluza, atún, lenguado o lo que os venga en gana.

Lo que no puede faltar son las gambas.
¿No son sagradas las vacas en la India? Pos aquí en España, las gambas; con la diferencia de que aquí nos las comemos.
Con dos cojones.

ASÍN SE HACE:
Comenzamos picando muy fino el bacalao y lo ponemos a pochar en una sartén a fuego muy suave junto a un chorrito de aceite oliva.
Mientras tanto, pelamos las gambas y las trocemaos , añadiéndolas después al sofrito de bacalao.
Dejamos cocer un par de minutos y acto seguido, añadimos 2 cucharadas soperas de harina.
Damos un par de vueltas para quitar el sabor a crudo de la harina y después agregamos el jerez.

Veréis que espesa de forma considerable, así que no dejéis la leche muy lejos que va pa dentro también.
Con un vaso seguramente sea suficiente, aunque todo depende de lo fluido o consistente que os guste el relleno.
Añadimos el cebollino picado y dejamos cocer a fuego lento hasta que la masa se despegue de la sartén sin dejar mancha.
Por último la dejamos enfriar 3 horitas como mínimo. Debe quedar más o menos así:


Llega la parte más peliaguda de la receta, que consiste en ir rellenando los pimientos del piquito con la masa que hemos preprarado.
Si no queremos dañarlos, debemos hacerlo con ternura y delicadeza, como si estuvieramos acariciando un pollito (o una pollita, ....el género da igual)


Si os resulta muy tedioso, para la próxima podéis intentar hacer el relleno de una sola vez. Solo necesitáis un pimiento del piquito del tamaño adecuado. La única pega que tiene esta variante, es que quedan un pelín correosos.


No hagáis esto en casa!!!!!

Bueno, pues ya solo queda la salsa de acompañamiento, que como el resto de la receta, no tiene misterio alguno.
Simplemente hay que pasar por la batidora un par de pimientos junto a una pequeña de cantidad de nata líquida y calentarlo en el miniondas.

Para servirlos, hacemos un fondo con la salsa, espolvoreamos con un poco de pimienta negra y por último, colocamos los pimientos estratégicamente para que el plato nos quede 100% irresistible.


Cocinera en pruebas para esta receta: PEPI MIENTOS