INGREDIENTES:
- 1 Barrita de Pan Chapata Individual
- 100 g. de Jamón Ibérico
- 1 Tomate Maduro
- 1/2 Diente de Ajo
- 1/2 Docena de Aceitunas Negras
- Aceite de Oliva
- Albahaca Fresca
- 3 Hojas de Salvia (opcional)
Si no me equivoco, esta es la primera vez que publico una receta para una sola persona (humana, faltaría más), y la razón es que, por mucho que nos estimule cocinar para otros, hay días que por el motivo que sea, estás solo en casa como el Macauli Calquin ese, y no hay nada tan placentero como currarse un buen bocata acompañado de una cerveza bien fría.
Bueno, también es cierto que hay otras cosas más placenteras para hacer en solitario, pero dan más agujetas y dependiendo de la vehemencia con la que se hagan, pueden incluso producir inesperados esguinces de muñeca.
Me estoy refiriendo al tenis de la Wii, malpensaos.
Lo del bocadillo, aparte de ser más sano, también puede producir orgasmos, sobre todo si se trata de un producto tan arraigado y tan nuestro como el jamón ibérico.
Y lo de que es muy caro, es solo una banal excusa.
Todo depende de con qué lo comparemos porque si nos ponemos a echar cuentas, veréis que un bocadillo de categoría como éste sale algo más barato que un Guoper de esos que venden en el Burguer Cuin.
ASÍN SE HACE:
Como es obvio, comenzamos abriendo el pan longitudinalmente con un cuchillo de sierra. Al menos así es como empiezan todos los bocadillos que yo conozco, ya que si se hiciera al revés, tendrían poca chicha y haría falta tener la boca como el cantante de Aerosmith para poder comérselo.


Quitamos el exceso de miga y hacemos una pelotilla, de la cual observaréis que siempre se queda grisácea por muy limpias que tengamos las manos. Un misterio culinario que nadie ha conseguido desvelar.
Lo de la pelotilla era por realizar el experimento, pero ya la podéis tirar.
A continuación disponéis las lonchas de jamón sobre el pan, cuidando que quede bien colmadito, no como el típico bocata que venden en las gasolineras, donde colocan estratégicamente el embutido pa que asome por los bordes y por el centro está vacíoooooooo.
Ya os vale cabroncetes.
Seguidamente cortamos el tomate en trocitos y lo colocamos sobre el jamón, aunque si lo preferís restregado sobre el pan, pos vosotoros mismos. Yo con tal de no frotar........
Hacemos una picada con el ajo, la albahaca y el aceite de oliva, y lo desparramos sobre el tomate.
Por último, y para culminar nuestra obra de arte, coronamos el bocata con unas cuantas aceitunas negras (evidentemente sin hueso), a poder ser de buena marca.
Os juro por lo más sagrao que esto no es ningún fotomontaje y que este fabricante, existe.


Quitamos el exceso de miga y hacemos una pelotilla, de la cual observaréis que siempre se queda grisácea por muy limpias que tengamos las manos. Un misterio culinario que nadie ha conseguido desvelar.
Lo de la pelotilla era por realizar el experimento, pero ya la podéis tirar.
A continuación disponéis las lonchas de jamón sobre el pan, cuidando que quede bien colmadito, no como el típico bocata que venden en las gasolineras, donde colocan estratégicamente el embutido pa que asome por los bordes y por el centro está vacíoooooooo.
Ya os vale cabroncetes.
Seguidamente cortamos el tomate en trocitos y lo colocamos sobre el jamón, aunque si lo preferís restregado sobre el pan, pos vosotoros mismos. Yo con tal de no frotar........
Hacemos una picada con el ajo, la albahaca y el aceite de oliva, y lo desparramos sobre el tomate.
Por último, y para culminar nuestra obra de arte, coronamos el bocata con unas cuantas aceitunas negras (evidentemente sin hueso), a poder ser de buena marca.
Os juro por lo más sagrao que esto no es ningún fotomontaje y que este fabricante, existe.
El bocadillo como tal ya está terminado, aunque si os gustan los sabores un poco más marcados podéis añadirle unas hojas de salvia, que para nada van a enmascarar el sabor del jamón. Más bien todo lo contrario.

NOTA: Para que después no digan los americanos que todos los personajes terminados en "ATOR" (pronunciado"eitor") son suyos, desde aquí reivindicamos a los nuestros.
¿No tienen ellos al TERMINATOR? Pos antes que ellos, nosotros teníamos a Fernado Fernan-Gómez, más conocido como el ENFADATOR, que encima era 1.000 veces más temible y amedrantador que el Suasenaguer.
Ahora que tan ilustre personaje no está entre nosotros, larga vida al JABUGUEITOR.

NOTA: Para que después no digan los americanos que todos los personajes terminados en "ATOR" (pronunciado"eitor") son suyos, desde aquí reivindicamos a los nuestros.
¿No tienen ellos al TERMINATOR? Pos antes que ellos, nosotros teníamos a Fernado Fernan-Gómez, más conocido como el ENFADATOR, que encima era 1.000 veces más temible y amedrantador que el Suasenaguer.
Ahora que tan ilustre personaje no está entre nosotros, larga vida al JABUGUEITOR.
Cocinera en pruebas para esta receta: ARANTXA PATA

