jueves, 25 de septiembre de 2008

HUEVOS ACORRALADOS


HUEVOS ACORRALADOS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Huevos Frescos de Corral Bien Plantaos
- 1 Calabacín
- 1 Docena de Gambas
- 1 Taza de Arroz
- 1 Pastilla de Caldo de Pescado
- 1 Diente de Ajo
- Aceite de Oliva
- Perejil

ASÍN SE HACE:
Huevos acorralados, sí.
Y no solo porque sean de corral, sino también por encontrarse cautivos en una deliciosa e inusual mazmorra de arroz con gambas y calabacín laminado.
Al principio tenía pensado llamarles "Huevos Rambo", ya que al fin y al cabo Rambo también es sinónimo de acorralado, pero es que este hombre ya no está ni pa pasar la ITV.



La receta es bien fácil y resultona.
Tal vez el mayor handicap os lo encontréis a la hora de pelar el calabacín (no quiero malinterpretaciones con esta frase, Agus), y conseguir unas láminas del grosor adecuado para que no se nos desmonten.
A mi me vino de perlas ese artilugio triangular que vender para cortar queso.


Si queréis ser más innovadores y utilizar el bardeo que tiene el abuelo pa limpiarse las uñas o hilo dental, yo no me opongo siempre y cuando estén limpios, claro.

El siguiente paso es pelar las gambas y reservar las cabezas para aromatizar el aceite donde sofreiremos un diente de ajo bien picado y posteriormente las gambas.

Lo que vienen siendo unas gambas al ajillo, vaya.
A continuación cocemos el arroz con la pastilla de caldo, y a falta de dos minutos para que esté en su punto, añadimos las gambas.

Podemos aprovechar mientras se hace el arroz para pasar las láminas de calabacín por la plancha con una gotita de aceite y una piza de sal.
Cuando las tengamos listas, cogemos un molde circular, le impregnamos las paredes con aceite y vamos colocando con sumo cuidado las láminas de manera que circunden el molde. Con tres capas, suficiente.

En el fondo colocamos el arroz y lo prensamos con una cuchara para conseguir un forjao bien resistente.


El siguiente paso es cascar los huevos, y como ya habréis adivinado depositarlos sobre la base de arroz, vigilando que la clara no se nos vaya de picos pardos.
Que no pase igual que cuando nos sonamos la nariz y al doblar el klinex, se salen los mocos por los laos.

Metemos los moldes al horno durante 8 minutos, y cuando veamos que la clara ha cuajado, los sacamos con cuidadín de no quemarnos, los desmoldamos y los presentamos con perejil picado y aceite de oliva alrededor.


Para elevar la categoría de la receta de buena a insuperable, hay que intentar que la yema quede solidificada por arriba y que al meter mano al huevo, la parte líquida de la yema se desparrame por el plato.


Dios míooooo. No siento las pien-nas.

Cocinero en pruebas para esta receta: FELIPE HEREJIL

lunes, 22 de septiembre de 2008

PULPITOS AL CHOCOLATE


PULPITOS AL CHOCOLATE
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1/2 Kg. de Pulpitos
- 4 Onzas de Chocolate para Fundir
- 1/2 Cebolla

- 2 Tomates

- 1 Vaso de Brandy

- 1/2 Docena de Almendras

- 1 Hoja de Laurel


ASÍN SE HACE:
Nunca pensé que iba a decir esto, pero....por fin estoy de vuelta.
Se acabaron mis vacaciones (las reales y las cibernéticas).
Dado que he estado más perdido que un pulpo en un garaje (frase hecha que nunca he logrado entender del todo), he querido regresar a la palestra con una receta muy curiosa que encontré por Internéss, y que tiene como protagonista al pulpo de la frase de marras, solo que sin ser de garaje y en tamaño mini o talla "Joselito".

Para empezar, nada mejor que ponerse a picar cebolla con el fin de llorar a moco tendido para paliar los efectos del síndrome post-vacacional y desahogarse en condiciones.

Hay que pasar el mal trago, así que mejor hacerlo en la intimidad de casa que no delante del jefe verdad?

Pos eso.

Seguidamente pelamos los tomates y los cortamos en pequeños cuadraditos.

Hacemos un sofrito con el tomate y la cebolla, y mientras se pocha, pasamos los pulpitos bajo el chorro de agua fría con el fin de expropiarles y quitarles cualquier rastro de tierras que puedan tener, aunque por lo general los suelen vender ya limpios y aseados.

Ahora añadimos los pulpitos al sofrito, acompañados de una hoja de laurel.

Salteamos brevemente y añadimos un vasito de brandy, subiendo el fuego a tope.
Arrimamos una cerilla y flambeamos hasta que se extinga la llama y se evapore todo rastro de alcohol, ya que no hay nada más desagradable que hacer vomitar a 17 pulpitos borrachos y después apartar la papilla resultante del sofrito.

Tapamos la olla y mantenemos el fuego a temperatura media/baja durante aproximadamente 15 minutos.
Durante ese transcurso de tiempo, vamos a rallar el chocolate y colocarlo en un mortero junto a 6 almendritas tostadas.

Machacamos con buen ritmo (si tenéis a mano un CD de los System of a Down, lo haréis cagando leches) y añadimos la mezcla a la cazuela.

Removemos ligeramente hasta que el chocolate se funda y ya tenemos hecha la receta.



Para emplatar, separamos los pulpitos y pasamos el sofrito por la batidora y después por el chino para que quede una salsa suave y cremosa. Decoramos con parte del chocolate rallado y rematamos la faena haciendo unos circulitos de salsa con ayuda de un biberón de cocina.


Cocinera en pruebas para esta receta: FUENCISLA UREL

viernes, 8 de agosto de 2008

VACACIONES LABORABLES II

La llegada de Agosto supone para muchos una liberación. Es el ansiado momento que esperamos durante todo el año para mandar a paseo el trabajo y nuestros quehaceres rutinarios.
Es lo que llamamos vacaciones.
Algunos.....porque yo no.

Mientras unos chapotean en la playa, se tuestan al sol y se ponen ciegos de pescaito frito y cerveza en los chiringuitos, otros nos tenemos que conformar con darnos un refrescón donde buenamente podamos.


Agosto es para mí el mes de más ajetreo laboral de todo el año, ya que al vivir en zona turísitica me toca pringar más de la cuenta y apenas tengo tiempo para nada.
Y cuando lo tengo, pues lo típico del veranito: darse paseos con la parienta, salir a cenar por ahí, quedar con los colegas, ir al cine de verano, ver las galas tipo "Murcia, que bonica que eres!!!" en TV....etc..etc.....
En definitiva, que uno se hace más perezoso de lo que ya era de nacimiento y una de las cosas que menos apetecen (seamos sinceros) es apotronarse ante el ordenador.

Dicho esto y ante la imposibilidad de atender a todo y a todos como a mi me gustaría, he decidido cerrar por "VACACIONES" durante lo que queda del mes de Agosto y la 1ª quincena de Septiembre, que es cuando me toca a mi escaparme.
Pero tranquilos que el blog no va a estar en barbecho.

Yo seguiré por dándome alguna vuelta por aquí e intentaré seguir visitando vuestros blogs (los que permanezcan abiertos) y publicando comentarios en ellos.
No voy a estar del todo ausente, aunque sí un poco disperso.

Cada dos o tres días (o uno, o ninguno), publicaré recetas antiguas que muchos no conocéis o no os ha dado tiempo a ver, con lo cual solo va a ser un "cierre virtual".
Espero que las disfrutéis tanto como las más recientes y que perdonéis las disculpas a vuestro resignado cocinero chiflado.

Hasta la vuelta y a pasarlo bien !!!!


lunes, 4 de agosto de 2008

BUÑUELOS DE PERA Y CARDAMOMO


BUÑUELOS DE PERA Y CARDAMOMO
(para varias personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1/2 Taza de Harina
- 1/2 Kg. De Azúcar
- 1/2 Vaso de Leche
- 150 g. de Leche en Polvo
- 1 Cucharadita de Levadura en Polvo
- 1 Pera
- 1 Cucharadita de Cardamomo Molido
- Aceite de Girasol
- Agua de Azahar

ASÍN SE HACE:
Hace calor eh? Y más que va a hacer, me cawen sus muelas.
Me lo ha dicho el relojero de la esquina, que sabe mucho de estas cosas y a su modo, también es hombre del tiempo.
No es mal momento para currarnos un postre de origen hindú, cuyo nombre original es Gulab Jamun y que allí suelen tomar para combatir el calor y estimular el ánimo.

El responsable de estas propiedades es el cardamomo, aunque ante la dificultad de encontrarlo, siempre hay algunos que prefieren recurrir a métodos mucho menos saludables, que además estropean el carácter.


Comenzamos poniendo al fuego 1/2 litro de agua (dentro de un cazo, se entiende) y una vez que rompa a hervir, agregamos el azúcar y movemos bien hasta que se disuelva. Dejamos cocer el jarabe durante 15 minutos, y en el último momento le añadimos una cucharada sopera de agua de azahar.
Retiramos del fuego y reservamos.


Lo siguiente que haremos es preparar la masa, para lo cual mezclaremos en un bol la harina tamizada, la leche en polvo, la levadura, y una cucharadita de aceite de girasol.

Ah. Y el cardamomo, por supuesto. El cardamomo suele venderse en semillas y tiene un aspecto parecido al de las pipas de calabaza, pero al estilo Botero.
Si no lo encontráis en polvo, podéis molerlo con el molinillo de café o en su defecto, a hostias. Como se ha hecho toda la vida.



A continuación, calentamos medio vaso de leche en el miniondas y lo incorporamos a la mezcla del bol. Removemos bien y amasamos todo concienzudamente hasta conseguir una pasta homogénea y pegajosa, tipo chicle de los que venden en la India.





Una vez tengamos la masa lista, pelamos la pera y la cortamos en diminutos cuadraditos que agregaremos al contenido del bol, con idea de manufacturar pequeñas bolas del tamaño aproximado de una pelota de futbolín.

¿Veis los trocitos de pera?
Vale. Pues después de dejar reposar la masa para que haga efecto la levadura, lo único que falta es poner una sarten al fuego con abundante aceite e ir friendo las bolitas hasta que se vayan dorando.
Notaréis que se inflan un poco, pero no os asustéis que no explotan (siempre y cuando no confundáis el cardamomo con pólvora).
Si todo ha salido bien, tendrán este magnífico aspecto y pasarán a llamarse directamente buñuelos.



El último paso es dejar que escurran bien el sobrante de aceite, sumergirlos en el jarabe de agua de azahar y dejar reposar 5 horitas en el frigo para que se empapen bien y después comerlos fresquitos.
Un par de ellos a media tarde, seguro que nos revitalizan.

De verdad que levantan el ánimo.
Prueba de ello, son los 15 Gulab Jamun que se zampó el teclista de este grupo antes de salir a escena....



¿Molan o no molan los buñuelos?
Namasté amiguetes.


Cocinero en pruebas para esta receta: OSCAR DAMOMO

martes, 29 de julio de 2008

LOMOS DE MERLUZA CON GELATINA DE VINO BLANCO SOBRE CREMA DE CHAMPIÑÓNES


LOMOS DE MERLUZA CON GELATINA DE VINO BLANCO SOBRE CREMA DE CHAMPIÑONES
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Lomos de Merluza de Pincho
- 2 Cucharadas de Crema de Champiñón de Sobre

- 1/2 Vaso de Leche
- 1 Tarro de Gelatina de Vino Blanco "La Tejea"

- Perejil
- Sal Marina

- Pimentón Dulce de la Vera

- Cebollino


ASÍN SE HACE:
Joer. Con ese nombre parece un plato de esos que aparecen en las cartas de los mejores restaurantes, eh?
La diferencia es que si lo hacemos nosotros mismos, no tendremos que dejar el peluco como fianza para poder pagarlo e incluso conseguir que nos quede más suculento.
¿Qué? ¿No os lo creeis?
¿Vamos a ser nosotros menos que los grandes chefs? Venga ya, hombre.

Eso sí. Ya que estamos en plan selecto, vamos a hacerlo bien y utilizar ingredientes de primerísima calidad.
Una buena merluza de pincho, o sin ir más lejos los sobres Gallina Blanca de crema de champiñón, serán determinantes para llevar a buen puerto esta receta.
No os riáis coño, que en cuestión de sopas de sobre y para esta receta en particular, Gallina Blanca es la crême de la crème.
Los cocineros más ilustres utilizan frutos secos desecados (¿?¿?¿¿) y un montón de chuminadas liofilizadas para sus recetas que pa el caso vienen a ser lo mismo, así que.....champiñón en polvo al canto!!!
A ver si ahora vamos a ser nosotros menos que los grandes chefs. Que no hombre, que no.

Comenzamos cortando los lomos en cuatro trozos del mismo tamaño y los blanqueamos durante 1 minuto en agua hirviendo. Así ya los tendremos medio cocinados.
Seguidamente los dejamos escurrir y vamos preparando la plancha, poniéndola al fuego con un chorrín de aceite y unas piedrecitas de sal marina.

Mientras eso coge temperatura, mezclamos 1 cucharada de polvo de champiñón con medio vaso de leche muy caliente y removemos.
Dejamos reposar y si vemos que la crema resultante queda muy pastosa, añadimos un poco más de leche y volvemos a remover.

Hay que tener precaución con este tipo de mezclas, ya que al espesar de forma exponencial se puede entrar en un círculo vicioso del tipo: "ahora me he pasao con la leche, hay que echar más polvo......ahora se me ha ido la mano con el polvo, le añado mas leche" ....y al final resulta que necesitamos usar la bañera para hacer una simple crema de champiñón. No sería el primer caso.
Lo ideal es que quede más bien ligerita.

Vale. Pues lo siguiente es pasar los lomos de merluza por la plancha y dejar que se doren ligeramente. Con un minuto por cada lado, más que suficiente.
Para emplatar, hacemos un pequeño charco con la crema de champiñón y colocamos el pescado por encima.
Espolvoreamos con pimentón y perejil picado, y coronamos el plato con dos ramitas de cebollino, que nosotros ya hemos adquirido la suficiente pericia para hacerlo bonito.
¿O que pasa? ¿Que vamos a ser menos que los grandes chefs? No jodas, hombre.


He querido dejar para el final el ingrediente que va a marcar la diferencia en esta receta, y que nos va a aportar una textura que ríase usté de la seda pakistaní.
Me refiero a la exquisita gelatina de vino blanco que comercializan los chicos de La Tejea.

En caso de que no la encontréis, podéis intentar hacerla en casa realizando una reducción de vino blanco dulce y añadiéndole después gelatina en polvo o colas de pescado.

Aunque, al igual que en la Utopía de Schopenhauer (donde las plantas germinaban sin agua y los pavos volaban ya asados), si nos lo dan hecho (y bien hecho además), para qué complicarse la vida.



No vamos a ser menos que los grandes chefs. Faltaría más.

Cocinero en pruebas para esta receta: JORGE LATINA

miércoles, 16 de julio de 2008

BROCHETAS DE MELÓN Y SALCHICHÓN IBÉRICO



BROCHETAS DE MELÓN Y SALCHICHÓN IBÉRICO
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 4 Rodajas de Melón
- 150 g. de Salchichón Ibérico
- 1/2 Cucharada de Cayena en Polvo
- 4 Manojos de Canónigos
- Aceite de Oliva

                                                             

Vuestro cocinero chiflado vuelve a poner los pies en la tierra y se acicala con su mejor delantal para dar continuidad a lo que la mayoría venís buscando por aquí: comer cojonudamente bien y sin complicaciones.

La receta que os traigo hoy es sencilla pero deliciosa y llena de contrastes.
Y de plena temporada, oiga.
Las fruterías ya están colmadas de melones, y no digamos  las playas.
El top-less es una cosa muy bonita y natural. Yo siempre lo practico.



ASÍN SE HACE

Comenzamos abriendo el melón por la mitad y le hacemos lo mismo que me hacía a mí el acomodador del cine de mi barrio: le quitamos las pipas.
Rebanamos 4 rodajas bien hermosas y las vamos cortando en tacos de un tamaño algo más grande que un terrón de azúcar, reservando los recortes.
Es un buen tamaño para lo que nos proponemos. El que quiera melones más gordos que visite la página de Yola Berrocal.

Lo siguiente es conseguir cubos del mismo tamaño con el salchichón.
La receta original que yo ví en la revista se hacía con salami, pero me pareció más "nuestro" el salchichón, y más sabroso, que leches!!!  Donde esté lo ibérico que se quite tó (menos Kate Beckinsale, por supuesto)

También la podéis hacer con fuet, pero con tal de no quitar el jodío pellejo se paga dinero.
Esta singularidad del fuet me recuerda a una de mis locas noches de juventud, en la que me quedé dormido durante más de 10 horas con el preservativo puesto y no quiero ni contaros como las pasé cuando me desperté.
Diosssssssss. Que dolor.

Necesito borrar esa imagen de mi cabeza, así que os cuento:

Ensartamos los cubos de melón y salchichón en unas brochetas de usar y tirar y vamos depositando las mismas sobre una sartén a fuego fuerte y con apenas un hilo de aceite.
Mientras tanto, cogemos la batidora y preparamos una emulsión con los recortes de melón y aceite oliva. Reservamos.

Vamos girando las brochetas con idea de que se haga por todos lados y al mismo tiempo añadimos una pizca de cayena, que es fundamental para que esta receta salga niquelada. El toque mágico, que diría Juan Tamariz.
Cuando el melón esté doradito, colocamos las brochetas en un plato acompañadas de canónigos, y lo regamos con nuestra emulsión melonar.



Complicado explicar con palabras lo rico que está.

Cocinera en pruebas para esta receta: FELISA LAMI

PAELLA (de encargo)

PAELLA (DE ENCARGO)
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 250 g. de Arroz de Calasparra o de Grano Corto
- 1 Pechuga de Pollo
- 150 g. de Gambas
- 150 g. de Anillas de Calamar
- 150 g. de Chirlas

- 150 g. de Carne de Mejillón

- 6 Cigalas

- 2 Alcachofas

- 4 Judías verdes

- 1/2 Cebolla

- 1 Diente de Ajo

- 1 Tomate
- 1/2 Pimiento Verde
- 1/2 Pimiento Rojo
- 58 Guisantes
- Azafrán

- Aceite de Oliva

....y ya está bien, que si no apenas va a quedar sitio pa la receta

ASÍN SE HACE:
Paella de encargo, si. Como en los buenos chiringuitos.
Y nunca mejor dicho, puesto que es la primera vez que cuelgo una receta bajo demanda y además estoy encantado de hacerlo.
Sobre todo si la petición viene de alguien con el carisma y el talento de Hartati Nurwijaya, una escritora indonesia afincada en Grecia que ha publicado varios libros de éxito en su país y que ahora está a punto de editar uno de recetas.
Estoy colaborando con ella aportando mi granito de arena (de arroz en este caso) con algunas recetas típicas españolas donde por supuesto, no podía faltar una buena paella.
Se ha declarado una enamorada de mi blog y con esta premisa, es imposible no corresponderla como se merece así que..... va por ti, Tati.


Bueno. Antes de comenzar, conviene aclarar que hay mil formas diferentes de hacer una paella y siempre habrá algún que otro purista que dirá: "pues yo no la hago así". Lo sabemos, lo sabemos.
Hay gente que echa el caldo y después el arroz, hay quien no le pone pollo, hay quien le añade cangrejos, hay quien la hace con arroz vaporizado que nunca se pasa, hay quien pasa del arroz (esto ya es más grave).... y un largo etcétera de técnicas que al fin y al cabo son responsables de que este plato tenga el éxito que tiene precisamente por eso. Nunca hay dos iguales.

La paella es como Andera Corr. Se haga como se haga y se ponga lo que se ponga, raro será que no esté buena.
Da igual que se cocine en el campo con la familia.....














.....o en casa, sin prisas, como le gusta hacerla a Mari Carmen y cuya técnica es la que he querido exponer. A mi me sale rica, pero en cuestión de paellas, mi chica es como un acelerador de partículas. Me da 100.000 vueltas y sobre todo, se organiza mejor que yo.
No hay más que ver lo colocadito que lo tiene todo:


Comenzamos pelando las gambas y separando las cabezas, con las que haremos un caldo corto cociéndolas en agua.
En otra olla aparte, escaldamos las alcachofas junto a las judías verdes y unimos el caldo resultante al de las gambas, reservándolo para la cocción del arroz.

Ponemos la paella al fuego (o en su defecto el cacharro que vayáis a utilizar), con 4 cucharadas de aceite de oliva y salteamos brevemente los trozos de pollo hasta que se vayan dorando.
Justo después, añadimos las verduras bien picadas hasta que se pochen bien y por último el marisco (chirlas, mejillones, calamares, etc...) meeeeeeenos las cigalas.


Mientras se rehoga todo el conjunto, tostamos unas hebras de azafrán en un sarten sin aceite y las machacamos en el mortero junto a un pelín de agua.
Se supone que esto se hace (además de para dotarle su característico sabor) para dar color amarillo al arroz, aunque bien es cierto que por lo general, todos buscamos un color más vivo y terminamos como la viuda de Jesus Gil: recurriendo al colorante universal.

Añadimos sal, y ahora abran paso y extiendan la alfombra roja que viene el gran protagonista de la velada:


Para conseguir una buena paella es primordial que el arroz sea de buena calidad, siendo el oriundo de Calasparra el más apreciado. Ese que viene envasado en tela de saco y tiene denominación de origen. Ese, ese.

Dicho esto, seguimos adelante añadiendo el arroz al sofrito rehogándolo durante un par de minutos con objeto de que se impregne bien de todos los sabores. Seguidamente añadimos el azafrán e inmediatamente después el caldo, que como sabéis siempre ha de ser el doble de cantidad que de arroz.

El resto del proceso es ya más sencillo. Solo hay que mantenerlo durante 15 minutos a fuego medio y al contrario que los risottos, intentar no moverlo demasiado. Siempre hay incondicionales que son capaces de matar por la parte semi-quemada que queda en el centro de la olla.
A mitad de cocción añadimos las cigalas y los guisantes, y con esto tendremos la paella prácticamente lista.

La única precaución que debemos tener, es cortar la cocción antes de que desparezca todo el caldo y después dejar reposar de 3 a 5 minutos para que el arroz quede en su punto, sin pasarse.


Las cigalas nos quedaron algo descolocadas, pero eso no fué impedimento alguno a la hora de devorar esta exquisitez , que como plato típico nos hizo sentir orgullo de ser españoles.
Un aplausito para Mari Carmen, por favor.


NOTA PARA TATI: Hope you liked the recipe and I wish you a great success with your incoming book.
It´s been an honor to meet you and I´d like to thank you for count on me.
Regards to you and your family. I´m at your disposal.

Chef indiscutible para esta receta: MARI CARMEN - Cocinero en pruebas: JULITO

martes, 15 de julio de 2008

ENTREVISTA A UN ABRELATAS

Y no es para menos, amigos.
El mes pasado, Mila de Blogolosas.com me propuso hacer una entrevista vía mail para publicarla más tarde en su blog, algo que consiguió darme un subidón como pocas veces he sentido.

A su manera me ha hecho sentir importante y he tenido que reprimir mis ansias de dar saltos del tipo "estoy entusiasmaaaaaa-do" en plan Vickie el Vikingo y hacer pedorretas sobaqueras delante de los clientes.
Estoy muy agradecido, y aunque tengo mucha fé en mis cualidades culinarias, no termino de creerme que un tipo del montón como yo, sea digno de semejante honor.

Para el que quiera ver a Julito "al desnudo" (que no en pelotas, que pierdo mucho) y saber algo más de este humilde mortal, que pinche aquí

GRACIAS POR TODO, COOKEMILA


miércoles, 9 de julio de 2008

MELOCOTONES "ANITA"


MELOCOTONES "ANITA"
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Bote de Melocotones en Almíbar
- 4 Palitos de Cangrejo
- 1 Lata de Atún en Aceite
- 1/2 Cebolleta
- 2 Tomates Cherry
- Mayonesa
- Rúcula

ASÍN SE HACE:
 
Me imagino que con estos calores, a todos nos da un poco de pereza colgarnos el delantal. No te digo ya las manoplas.
Si pasamos por la cocina, es para chupar un rato los hierros del congelador y poco más.
Tal vez por eso he querido recurrir a algo rápido y sencillo, a la par que sabroso.

La idea me la sugirió mi compañera de trabajo Ana (Anita para mí), alguien que también se maneja a las mil maravillas en la cocina, y quien hace poco me sorprendió con esta receta
tan socorrida, muy apropiada como entrante de una cena fresquita.
Por supuesto he bautizado el plato como "Melocotones Anita" en su honor, prescindiendo del "de" que suele anteceder al nombre propio para evitar enunciados malsonantes.
Un caso parecido a lo que ya ocurrió con mi receta del "Conejo Playboy".

Bueno. Vamos con ello.

Para empezar, cortamos los palitos de cangrejo en trozos pequeños y los mezclamos con el contenido de lata de atún bien desmenuzado.
Añadimos mayonesa a la mezcla y metemos el conjunto en el congelador durante 5 minutos para que nos quede tan frío como los tobillos del Yeti cuando va de vacaciones a Soria.

Mientras tanto, cogemos la cebolleta y la picamos muy fina hasta reducirla practicamente a zumo. La idea es que dé sabor pero que no se note mucho a la hora de comerla. Tampoco hace falta echar mucha cantidad para no enmascarar el sabor de los demás ingredientes. Con 2 cucharaditas de postre será suficiente.
La cebolleta no formaba parte de la receta original que me pasó Ana, pero le da un toque muy especial.

Unimos la cebolleta a la mezcla que teníamos en el congelador y ya tendremos listo el relleno.
No hace falta ser Einstein para adivinar lo que viene a continuación ¿verdad?
Efectivamente amigos. Solo hay que abrir la lata de melocotones (que si también está fría, eso que tendremos ganado), vaciarles un poco más el centro con una cucharilla e introducir el relleno en los huecos.
Suelen venir 6 unidades en cada bote, con lo cual 3 porciones para cada uno es una cantidad razonable.

A la hora de presentarlo, hacemos un lecho de rúcula que nos servirá de base para aposentar nuestros melocotones.
Para que este tipo de platos queden bonitos, es muy importante la base. Labase y peinase.
Unas rodajitas de tomate cherry en la azotea, y a correr.

 
NOTA:
Estoy tan seguro del éxito que vamos a cosechar con este plato, que no será la última receta del tandem Ana & Julio que veáis por aquí.

Cocinero en pruebas para esta receta: CARMELO COTÓN

viernes, 4 de julio de 2008

SECRETO IBÉRICO CON REDUCCIÓN DE BALSÁMICO Y CONFITURA DE HIGOS


SECRETO IBÉRICO CON REDUCCIÓN DE BALSÁMICO Y CONFITURA DE HIGOS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 4 piezas de Secreto Ibérico de 125 gr. c/u
- 3 Cucharadas Soperas de Vinagre Balsámico
- 3 Cucharadas de Mermelada de Higos
- Canónigos
- Sal Maldon
- Aceite de Oliva pa aliñar.

ASÍN SE HACE:
En realidad no tengo la más remota idea de qué parte del marrano se obtiene este manjar.
¿Será por eso que le llaman "secreto"?
Si no me equivoco, en otros lugares también se le conoce como "presa ibérica" o "pluma ibérica".
La puta manía española de adjetivar a la misma cosa de 6 o 7 maneras distintas.
La duda me corroe, pero prometo averiguarlo aunque para ello tenga que convivir 3 meses en plan gran hermano con estos animalejos de orejas con piercings de plástico y suculentas pantorrillas, y nominar, hacer edredoning, sacar los trapos sucios de mi familia en programas de TV, salir en pelotas en el interviú......en fin, lo normal.
Total.....los cerditos y yo no somos tan distintos.

La referencia más parecida a "secreto ibérico" que yo tenía hasta hace bien poco eran los hermanos Urquijo, que son Secretos y a la vez ibéricos o sin ir más lejos la Selección Española, que con su triunfo en la Eurocopa ha puesto de manifiesto un "secreto ibérico" muy bien guardado. Que calladito se lo tenían los muy mamones.

En mi última visita al veterinario, se me avisó de que tenía un pelin alto el colesterol aunque no lo suficiente como para preocuparme, así que quise darme un homenaje con este plato descaradamente calórico y como no, compartirlo con todos vosotros.
Eso sí. No lo vayáis pregonando por ahí, que es secreto.

Comenzamos poniendo una sartén a fuego fuerte con un hilo de aceite oliva y esperamos a que coja buena temperatura. Antes de que empiece a humear depositamos las piezas de carne y dejamos que se vayan haciendo, dándoles la vuelta según se vayan dorando. La idea es que queden algo churruscaditas.

Mientras tanto vamos a preparar la reducción de aceto balsámico para lo cual vamos a necesitar un cacillo que también pondremos al fuego, ya que por sí solo no se reduce a no ser que te lo bebas directamente del frasco, cosa que no recomiendo.
Cuando el vinagre haya reducido a la mitad (fácil de calcular; estamos hablando de la tabla del 2, joer) añadimos la confitura de higos y mezclamos bien, dejándo el conjunto un par de minutos más a fuego medio.

Ahora un inciso: no es por hacer publicidad, pero cuando una cosa es buena, hay que decirlo y punto.
En ese sentido quiero romper una lanza a favor de las mermeladas artesanales que elaboran los chicos de La Tejea,
quienes saben hacer las cosas con gusto y a los que este humilde cocinillas quiere agradecer el enorme detalle que tuvieron con él.

Bueno, pues esto ya pitufa coleguitas. Mola el olor a torreznito eh?
Pues ya veréis cuando le hinquéis el diente.
Ya solo nos queda retirar los secretos de la sartén, añadirles unos cristales de sal Maldon por encima y acompañar de nuestra reducción con mermelada de higos. Unos canónigos para decorar (y también para comer, que cojones) le vendrán muy bien.


Que pena que en los jardines que rodean las instalaciones de la CIA no hayan habilitado granjas con cerdos ibéricos.
Con lo que disfruta esta gente con los secretos......

Cocinero en pruebas para esta receta: ELOY BÉRICO

martes, 1 de julio de 2008

CAZUELA DE MEJILLONES AL ESTILO BELGA, O MEJOR DICHO "MOULES", QUE ES MÁS CORTO.


CAZUELA DE MEJILLONES AL ESTILO BELGA (MOULES)
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

-1/2 Kg. de Mejillones
- 1 Bolsa de Espinacas Frescas
- 2 Ramas de Apio
- 1/2 Litro de Caldo de Pollo
- 1/2 Vaso de Vino de Blanco

ASÍN SE HACE:
Tras la euforia desatada por la victoria de nuestra selección de fútbol en la Eurocopa y enardecidos por una vez como verdaderos patriotas, llego yo con una receta foránea en lugar de promocionar el gazpacho y la tortilla de patata. Ya me vale también.
Pero bien es cierto que estamos algo saturados con el asunto y por otro lado tampoco podía aguantar más tiempo sin presentaros este plato que descubrí en mi reciente viaje a Bélgica, y que me pareció delicioso.
Los comí en un restaurante de Bruselas, muy cerquita de la Grand´ Place acompañados de un rosado espumoso y las famosas "frites" belgas, que tienen fama de ser las mejores patatas fritas del mundo. Y creo que realmente lo son.

Allí son conocidos como "moules & frites" y son el plato nacional. Digamos que el equivalente de la paella en España. La paella, de encargo por supuesto. Que parece que si no es de encargo, ni es paella ni es ná cawen la mar.
Bueno, a lo que voy.

Resulta que tras la degustación de los susodichos "moules" le dije a Mari Carmen en un arranque de chulería: "no solo puedo hacerlos, sino que además puedo mejorarlos".
Y así fué, pero antes dejadme que os cuente:

Unas de las primeras cosas que hice al llegar a casa fué visitar a mi simpatiquísima pescadera, que me seleccionó unos mejillones de tamaño colosal y muy frescos.
Tenían más barbas que un concierto de los ZZ Top con la Pantoja de telonera, pero eran más carnosos todavía. Tanto, que costaba creer que dentro de la concha pudieran vivir animalitos de semejante tamaño. Supongo que se trataba de mejillones muy sedentarios.

Ya tenía en mi poder el ingrediente principal, pero ahora había que hacer la receta y hacerla bien. La imprevista bravuconada que me marqué en Bruselas me hizo trabajar bajo presión para no defraudarme a mi mismo y menos aún a M.C.
Tenía el esfínter tan contraido que hubiera sido capaz de cantar la discografía entera de Demis Roussos a 78 r.p.m. y del tirón, pero la cosa salió mejor que bien.

Mi arma secreta resultó ser el caldo de pollo, cosa que a muchos les resultará un icongruencia, y nada más lejos amiguetes.
También a mi me resulta chocante que la Pataki sea el canon de belleza o que David Civera gane dinero vendiendo discos. Son cosas que cuesta creer, pero ahí estan los datos.

Puse el caldo en una olla mediana y cuando rompió a hervir, añadí el vino blanco y un minuto después las hojas de espinaca bien troceadas y el apio cortado en semicírculos.
Durante los diez minutos de cocción de las verduras me dió tiempo a poner los mejillones bajo el grifo y afeitarles la barba. Sin espuma, ni after-shave ni ná de ná. A lo vivo.

Cuando estuvieron limpios, los sumergí en el caldo hirviendo y los dejé cinco minutos a fuego fuerte con la olla tapada.
Después deseché la parte vacía de las cáscaras (lamentándolo más tarde porque me las hubiera comido también), y con cuidado de no quemarme los volví a meter en la olla con el fin de que quedaran apuestos para la foto:


A mi manera, conseguí superar el desafío, aunque para hacer justicia a la verdadera receta belga hay que comerlos directamente de la cazuela y a ser posible, acompañados de patatas fritas.
Una delicia que a partir de ahora será cena obligada en mi casa al menos una vez por semana. El caldito resultante, lo mejor.

Cocinera en pruebas para esta receta: INÉS PINACAS

lunes, 23 de junio de 2008

CALABACÍN A LA PARRILLA CON CREMA DE SARDINILLAS


CALABACIN A LA PARRILLA CON CREMA DE SARDINILLAS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Calabacín Grande
- 1 Lata de Sardinillas en Aceite
- 4 Cucharadas de Mayonesa
- 1/2 Docena de Aceitunas Verdes sin Hueso
- Orégano
- Alcaparras
- Aceite de Oliva
- Pimienta Negra

ASÍN SE HACE:
Seguro que más de uno se ha preguntado: "¿dónde coño se habrá metido Julito que lleva más de 15 días sin publicar?" "¿la habrá palmado con las setas de la receta anterior?". Pues no amiguetes. Siento decir a los más agoreros que mala hierba nunca muere.

El motivo de tanta desidia se ha debido a unas merecidas vacaciones en las que un servidor se ha dedicado a recorrer Flandes y los Países Bajos, disfrutar de su gente, de sus paisajes y como no, de su gastronomía, adquiriendo conocimientos realmente interesantes como por ejemplo, descubrir que los Big Mac saben idénticos a los de España y son iguales de big que aquí. Deberían dejarse de eufemismos y cambiarle el nombre de una buena vez por "Little Mac", me cawen sus muelas.
Fuera de coña, no se come nada mal por aquellas tierras, aunque cuando uno vuelve a casa lo primero que demanda su vilipendiado paladar es un poquito de sabor mediterráneo. Seguro que os ha pasado.

Al abrir mi despoblada nevera, ví que en el cajón de la fruta reposaba un calabacín que parecía haber sido regado con agua de Viagra por lo firme y consistente que estaba. Que bien había soportado mi ausencia el cabrón.
Una buena lavadita, y cuchillo en mano me dispuse a rebanar unas cuantas lonchas de 1/2 centímetro con el fin de hacerlas al grill, con poquita grasa.

Salpimenté las rodajas y cuando la parrilla estuvo al rojo vivo las deposité sobre ella, regándolas con una lagrimita de ese peazodeaceitedeolivavirgensuperextradegranoctanaje que llevaba casi 10 días sin probar.

Aun así, la receta me se me antojó un poco apática y decidí darle vidilla rebuscando algún ingrediente extra por el cajón de las conservas.
De repente.....ahivá!! una lata de sardinillas en aceite..... y de oliva !!!
Metí la mano un poco más al fondo cual ginecólogo desbocado y........coño!!! (nunca mejor dicho)....una bolsa de aceitunas sin hueso.
No podía hacer gran cosa con eso, pero al alzar la vista y ver el frasco de mayonesa vi la luz, y no me refiero a la de la campana extractora.

No me lo pensé dos veces y fui corriendo en busca de mi batidora turbodiesel con idea de hacer una crema con los ingredientes anteriormente mencionados, más un poquito de orégano de propina.
Metí todo en el vaso y fuí triturando hasta que la mezcla adquirió consistencia cremosa.
Introducí el dedo en el recipiente cual proctólogo bien entrenado y después me lo llevé a la boca (espero que los proctólogos no lo hagan ese orden) para comprobar el resultado.
Exquisito. El experimento había salido inesperadamente bien.

Ya solo quedaba decorarlo un poco, para lo cual eché otro fugaz vistazo por el frigo observando un tarro cilíndrico con alcaparras, que una de dos: o venía con la nevera o lo compré hace tanto tiempo que ni recordaba que estaba allí.
Al estar conservadas en salmuera estaban en perfecto estado y me vinieron de perlas para adecentar un poco mi receta de emergencia.


No es que sea muy devoto del sabor de las alcaparras, pero debo admitir que hizo buena armonía con la crema y los calabacines.
Un éxito de receta a lo tonto. Probadla.

Cocinera en pruebas para esta receta: BLANCA LABACÍN




jueves, 5 de junio de 2008

ESPECIAL REBOZUELOS



No tenía intención de publicar estas recetas hasta más adelante, pero veo que el tiempo se nos echa encima y antes de que sea demasiado tarde, quiero poneros sobre aviso y animaros a que subáis al monte sin dejar de mirar al suelo en busca de los apreciados Cantharellus Cibarius, más conocidos de Algeciras pa´rriba como Rebozuelos.

El motivo de tanta premura es que acabo de ver el parte metereológico y las lluvias no van a durar muchos días más así que si tenéis cerca de casa algún castañar, ya podéis espabilar. Nosotros cogimos cerca de 6 kilos en tan solo 20 minutos, una plusmarca que alguna vez dudo que podamos superar.
Joer, me salen los pareados solos, como a mi amiga Cromoly.

Esta es una de las setas más valoradas y finas que existen, y solo brota en primaveras muy lluviosas.
Se distingue facilmente por su color amarillo mostaza y por sus láminas decurrentes que se unen al pie, que es blanquecino en su base.
Además, el Cantharellus es un hongo que nunca es atacado por los insectos ni los gusanitos.


Las apliaciones culinarias que podemos darles son infinitas y prueba de ello son las 3 recetas que os voy a presentar a continuación. Llevo toda la semana comiendo setas y aunque me encantan, voy a tener que ponerle freno si no quiero terminar con complejo de gnomo, o peor aún, de Gárgamel.
Un momento.........
Gárgamel era de otra serie no? Ntchs. Ya me estoy liando.

Vamos allá con la primera:

GUISO DE CARNE CON REBOZUELOS


(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Kg. de Babilla de Ternera
- 1/2 Kilo de Cantharellus Cibarius
- 1 Cebolla
- 1 Tomate
- 1 Diente de Ajo
- 1 Litro de Caldo de Verduras
- 1 Hoja de Laurel
- 1 Cucharada de Carne de Pimiento Choricero
- 1 Vaso de Brandy
- 1 Hoja de Laurel
- Harina
- Pimentón Picante

ASÍN SE HACE:
Como seguramente el carnicero que nos atendió llevaba prisa y nos ha partido la carne en trozos grandes del tipo cebo para osos, buscamos un cuchillo afilado y cortamos los trozos de babilla en dados de 2x2.
Seguidamente los salpimentamos, los pasamos ligeramente por harina y los ponemos en una olla con un chorrito de aceite para que se doren.
Retiramos la carne de la olla y en el mismo aceite, sofreimos la cebolla bien picada y un tomate rallado.

Añadimos la hoja de laurel, y justo después una cucharada de carne de pimiento choricero. Esto lo suelen vender en ultramarinos (¿queda alguno?) y grandes superficies. Viene envasado en botes pequeños y aguanta bastante bien en el frigo, aunque si no lo encontrais, podeis sustituirlo por ñoras o directamente no ponerlo. A ver si por esta menudencia vais a dejar de hacer la receta, no me jodas.
Que no me entere yo.


El siguiente paso es añadir la carne al sofrito, momento en el que veréis que la mezcla espesa considerablemente debido al enharinado que hemos perpetrado con aterioridad. Pa eso esta el brandy. Pa dar soltura
Bueno. Pa eso, y pa el sol y sombra, gran invento español.

Añadimos sal al batiburrilo y cubrimos bien con el caldo de verduras.
Removemos un poco y lo dejamos hora y media a fuego lentísimo.
Supongo que con la olla expréss se tarda una cuarta parte, pero es que yo no entiendo esos cacharros del demonio y prefiero hacerlo así, a la antigua.
De vez en cuando vigilamos, y vamos agregando caldo si vemos que se queda muy seco.

No es mal momento para ir limpiando y troceando los rebozuelos.
Para que no pierdan sabor, lo suyo es quitarles la tierra con un cepillo especial para setas (aquí cepillo, aquí te mato), pero es una tarea tan tediosa que no tendréis más remedio que ponerlos bajo el chorro del grifo.
Una vez limpios, los salteamos junto a un diente de ajo cortado en láminas y 1/2 cucharada de pimentón picante.
Una vez que hayan soltado parte de su agua, los vertemos directamente a la olla. Sin miramientos.


Removemos el conjunto y lo mantenemos 20 minutos más a fuego lento, tiempo suficiente para que la carne quede tierna y podamos disfrutar de este manjar de dioses.


Venga. Vamos con otra.


CANTHARELLUS SALTEADOS CON JAMÓN


(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

-1/2 kg. de Cantharellus Cibarius
- 2 Dientes de Ajo

- 1 Guindilla
- 100 g. de Jamón en Tacos

- 2 Cucharadas de Mantequilla
- Perejil


ASÍN SE HACE:
Esta variante, sin tener la complejidad de la anterior, es otra estupenda elección si vamos escasos de tiempo, y que en mi caso siempre es así porque no tengo reloj de cocina.

La cosa es bien sencilla.
Solo hay que cortar los ajos en láminas y saltearlos junto a la guindilla en mantequilla fundida hasta que empiecen a dorarse. Seguidamente añadimos los cantharellus, les echamos un puñadito de sal y ponemos la sartén a fuego fuerte.

Enseguida veréis que la sartén se inunda de agua. Tranquilos, que no pasa nada.
Ese mismo agua no tardará en evaporarse y adquirir una textura semi-gelatinosa que hará las veces de salsa.
Cuando esto suceda, agregamos el jamón serrano cortado en taquitos y le damos un meneo a la sartén para que se mezcle bien todo.

Espolvoremaos perejil picado por encima y a flipar, que se enfría y después no mola tanto.


Y para terminar, por si no habéis tenido suficiente......


REVUELTO DE REBOZUELOS


(para 2 personas humanas y hasta los cojones de setas ya)

INGREDIENTES:

- 400 g. de Cantharellus Cibarius
- 4 Huevos
- 2 Cucharadas de Nata Líquida
- 1 Diente de Ajo
- Cebollino
- Aceite de Oliva

ASÍN SE HACE:
Como sé que os gustan los desafíos y solo unos pocos habrán tenido el valor suficiente para leer hasta aquí, he querido dejar lo más fácil para el final, por si los menos osados también se atrevan con los rebozuelos (en caso de que los encuentren y no se vean obligados a pagar una fortuna por ellos, claro).

Esta es una receta muy similar a la anterior, pero con un par de huevos. Mejor dicho, con cuatro.
El proceso de salteado es calcado a lo que os he explicado arriba, solo que esta vez vamos a utilizar aceite de oliva en lugar de mantequilla.
Por lo demás, lo único que va a cambiar es el envoltorio, que va a consistir en huevo batido junto a unos trocitos de cebollino y un par de cucharadas de nata.

Yo siempre utilizo nata para los revueltos. Quedan muy jugosos y le aporta un sabor suave muy peculiar.
Vale. Una vez que los rebozuelos hayan soltado toda su agua, desparramamos los huevos batidos por encima y retiramos la sartén del fuego inmediatamente.
Un buen revuelto que se precie debe cuajarse con el calor residual de la sartén.
Debe quedar asín:


Bueno. Pos ya está.
Vaya empacho de setas eh?
Después de esta, ya no quiero ver una seta ni en los trabajos manuales de mi sobrina.
Pero lo digo con la boca chica, porque en el fondo estoy contando los días que faltan para que llegue el otoño, que ojalá sea tan espléndido en excedente micológico como ha sido la primavera.
Solo hace falta que repongan OT para Noviembre, y así conseguir que las lluvias sigan fertilizando nuestros bosques.

Como diría Rocco Sifreddi: "me voooy, me voooooy"

Cocinera en pruebas para estas recetas: MARÍA VECREM