
THE END SALADA
(para 2 personas humanas)
INGREDIENTES:
- 1 Bolsa de Canónigos
- 1/2 Docena de Higos de Cuello de Dama
- 4 Lonchas de Bacon
- 50 g. de Queso Feta
- 10 Cebollitas Francesas en Vinagre Balsámico
- Aceite de Girasol
- Mostaza
Hola.
Seguro que muchos de vosotros pensabais que ya me había retirado; más aún al leer el título de esta receta. Pero nada más lejos amigos.
Tampoco ha sido por la exitosa gira mundial de el Grupo Electrógeno, que a día de hoy todavía no ha tocado a su fin.
El motivo de tanta demora es que había prometido guardar luto riguroso a Maikel Jackson y estaba esperando que lo enterraran para volver a publicar. Lo que pasa es que la cosa se fué alargando, alargando, y no fué hasta hace dos días que me enteré que ya le habían dado santa sepultura.
Tal vez estaban esperando que apareciera algún doctor Frankenstein, le resucitara y así aprovechar para grabar la segunda parte del Thriller sin tener que gastarse un solo dólar en maquillaje y caracterización. Pero como tampoco ha llovido en todo el verano y apenas ha habido tormentas, pues no ha podido ser.
La versión extraoficial, y también la más creíble es la de que alguien cercano a la familia dijo ya no había manera de espantar las moscas.
Vete a saber...... (vete tú, pensaréis algunos).
En fin. Una promesa es una promesa y por eso estoy aquí, pero que quede claro que no ha sido mi culpa.
Ahora vamos a lo que nos interesa, que es comer.
ASÍN SE HACE:
(para 2 personas humanas)
INGREDIENTES:
- 1 Bolsa de Canónigos
- 1/2 Docena de Higos de Cuello de Dama
- 4 Lonchas de Bacon
- 50 g. de Queso Feta
- 10 Cebollitas Francesas en Vinagre Balsámico
- Aceite de Girasol
- Mostaza
Hola.
Seguro que muchos de vosotros pensabais que ya me había retirado; más aún al leer el título de esta receta. Pero nada más lejos amigos.
Tampoco ha sido por la exitosa gira mundial de el Grupo Electrógeno, que a día de hoy todavía no ha tocado a su fin.
El motivo de tanta demora es que había prometido guardar luto riguroso a Maikel Jackson y estaba esperando que lo enterraran para volver a publicar. Lo que pasa es que la cosa se fué alargando, alargando, y no fué hasta hace dos días que me enteré que ya le habían dado santa sepultura.
Tal vez estaban esperando que apareciera algún doctor Frankenstein, le resucitara y así aprovechar para grabar la segunda parte del Thriller sin tener que gastarse un solo dólar en maquillaje y caracterización. Pero como tampoco ha llovido en todo el verano y apenas ha habido tormentas, pues no ha podido ser.
La versión extraoficial, y también la más creíble es la de que alguien cercano a la familia dijo ya no había manera de espantar las moscas.
Vete a saber...... (vete tú, pensaréis algunos).
En fin. Una promesa es una promesa y por eso estoy aquí, pero que quede claro que no ha sido mi culpa.
Ahora vamos a lo que nos interesa, que es comer.
ASÍN SE HACE:
Empezamos abriendo la bolsa de los canónigos y con una buena dosis de paciencia y las manos bien limpias, les vamos quitando el rabito. A continuación les damos un aclarado con agua fría y los dejamos escurrir.
Pero antes de seguir, un inciso que lleva implícita una duda: ¿a quién se le ocurriría bautizar a este vegetal con semejante apelativo? Si no me equivoco, un canónigo es una especie de sacerdote o de arcipreste. La verdad, no sé que similitudes pueden tener.
Como no sea que se esten refiriendo a que ambos tienen el rabo desechable.....
Uy. Perdón, perdón.
Perdón si alguien se ha ofendido por la coña, pero no puedo evitarlo cuando afloran cuestiones eclesiásticas, y es que la iglesia y yo solo tenemos UNA sola cosa en común: NO ESTAMOS DE ACUERDO EN NADA. Sorry, sorry.
Continuamos colocando los canónigos en un plato llano y los repartimos alegremente a lo largo y ancho del mismo.
Seguidamente cortamos el queso Feta en cuadraditos del tamaño de un dado del parchís y los desparramamos de la misma manera.
Y ahora, a lavarse el higo. Digooooo.....los higos.
Una vez que esten limpios, los cortamos longitudinalmente en 4 porciones cada uno y los vamos colocando sobre la ensalada.
Y ahora otro inciso y otra pregunta: ¿por qué leches llaman a estos higos "cuello de dama"? ¿pero de qué cuello hablan? ¿y de qué dama?
Supongo que se referirán al pescuezo de Cristina Almeida, si no tampoco lo entiendo.
Casi mejor ni cuestionar lo del queso "feta".
El siguiente paso es cortar las lonchas de bacon en tiras muy finitas y darles un golpe potente de mini-ondas hasta que quede algo churruscado. Lo notaréis cuando empiece a petardear. La grasaza que suelte la tiramos, obviamente.
Lo dejamos enfriar un poco y mientras tanto, agregamos las cebollitas balsámicas que son las que le van a dar el contrapunto ácido a esta end-salada.
No creo que tengáis problema en encontrarlas, pero si sirve de ayuda, yo las compré en el LIDL.

Por cierto, no sé a que se debe la mala fama de estos supermercados. Vale que los nombres de los productos parecen escritos en un idioma inventado, pero lo cierto es que venden cosas la mar de interesantes que no encuentras en ningún otro lugar. Al menos de este planeta.
Además, tan malo no será cuando los mismísimos Chichos le cantaron aquello de: "LIDL, LIDL quiero ser....quiero ser, quiero ser LIDL" Y no digamos Nino Bravo
Ya solo falta el aliño, que en este caso va a consistir en aceite de girasol (habéis leído bien) batido en la minipimer junto a una pizca de sal y un buen chorro de mostaza.
Colocamos el bacon templado sobre la end-salada, aliñamos con la emulsión de mostaza y a correr.

Pero antes de seguir, un inciso que lleva implícita una duda: ¿a quién se le ocurriría bautizar a este vegetal con semejante apelativo? Si no me equivoco, un canónigo es una especie de sacerdote o de arcipreste. La verdad, no sé que similitudes pueden tener.
Como no sea que se esten refiriendo a que ambos tienen el rabo desechable.....
Uy. Perdón, perdón.
Perdón si alguien se ha ofendido por la coña, pero no puedo evitarlo cuando afloran cuestiones eclesiásticas, y es que la iglesia y yo solo tenemos UNA sola cosa en común: NO ESTAMOS DE ACUERDO EN NADA. Sorry, sorry.
Continuamos colocando los canónigos en un plato llano y los repartimos alegremente a lo largo y ancho del mismo.
Seguidamente cortamos el queso Feta en cuadraditos del tamaño de un dado del parchís y los desparramamos de la misma manera.
Y ahora, a lavarse el higo. Digooooo.....los higos.
Una vez que esten limpios, los cortamos longitudinalmente en 4 porciones cada uno y los vamos colocando sobre la ensalada.
Y ahora otro inciso y otra pregunta: ¿por qué leches llaman a estos higos "cuello de dama"? ¿pero de qué cuello hablan? ¿y de qué dama?
Supongo que se referirán al pescuezo de Cristina Almeida, si no tampoco lo entiendo.
Casi mejor ni cuestionar lo del queso "feta".
El siguiente paso es cortar las lonchas de bacon en tiras muy finitas y darles un golpe potente de mini-ondas hasta que quede algo churruscado. Lo notaréis cuando empiece a petardear. La grasaza que suelte la tiramos, obviamente.
Lo dejamos enfriar un poco y mientras tanto, agregamos las cebollitas balsámicas que son las que le van a dar el contrapunto ácido a esta end-salada.
No creo que tengáis problema en encontrarlas, pero si sirve de ayuda, yo las compré en el LIDL.

Por cierto, no sé a que se debe la mala fama de estos supermercados. Vale que los nombres de los productos parecen escritos en un idioma inventado, pero lo cierto es que venden cosas la mar de interesantes que no encuentras en ningún otro lugar. Al menos de este planeta.
Además, tan malo no será cuando los mismísimos Chichos le cantaron aquello de: "LIDL, LIDL quiero ser....quiero ser, quiero ser LIDL" Y no digamos Nino Bravo
Ya solo falta el aliño, que en este caso va a consistir en aceite de girasol (habéis leído bien) batido en la minipimer junto a una pizca de sal y un buen chorro de mostaza.
Colocamos el bacon templado sobre la end-salada, aliñamos con la emulsión de mostaza y a correr.

Un placer estar de vuelta.
Por cierto. Lo del Maikel Jackson no ha colado, a que no?
Una pena porque ya no me atrevo a decir: "hasta pronto". Espero que las circunstancias permitan que así sea.
Cocinero en pruebas para esta receta: ONOFRE GADERO
Una pena porque ya no me atrevo a decir: "hasta pronto". Espero que las circunstancias permitan que así sea.
Cocinero en pruebas para esta receta: ONOFRE GADERO








































