POLLO EN PEPITORIA
(para 4 personas humanas)
INGREDIENTES:
- 2 Cuartos Traseros de Pollo de Corral
- 75 grs. de Almendras
- 2 Huevos
- 2 Dientes de Ajo
- 1 Cebolla
- Pan
- 6 Hebras de Azafrán
- Nuez Moscada
- 1/2 Vaso de Brandy
- 1 Cucharada de Harina
- Perejil
No sé si alguna vez os he hablado de mi amiga Pilar de "a la luna se le ve el ombligo". Creo recordar que sí, pero por si por un casual no lo hubiera hecho, debo deciros que ella es mi amiga cibernética más antigua; casi desde que los del Pentágono inventaron Internet. Y no exagero.
Pilar y yo nos conocimos cuando había que entrar a la red con un módem al que solo le faltaba ser de madera. Era cuando había que girar una manivela y tras una serie de horribles pitidos, una operadora te daba paso. Yo preguntaba algo, y a los 15 o 20 minutos, Pilar me respondía.
Eran otros tiempos: caducos y desfasados, pero a la vez muy entrañables.
Han pasado ya muchas lunas desde entonces (con ombligo y sin él), y a pesar de ello hemos seguido manteniendo el contacto y nunca hemos terminado de perdernos la pista. Fruto de esa relación siempre complaciente (amén de nuestra pasión por la cocina), es esta nueva aventura gastronómica.
Pilar colabora con un distinguido grupo de bloggers que se hacen llamar "Recetario Mañoso" y cada mes le dan protagonismo a un ingrediente en torno al cual, cada uno se curra una receta. En esta ocasión era el turno de las almendras, y casi dándome un tirón de orejas por mi holgazanería, Pilar me pidió que les hiciera un plato, pero no tuve más remedio que decirle: "mejor hago una receta, que la alfarería no se me da bien".
Y como tampoco me gusta mucho el dulce, la mejor receta que se me ocurrió basada en las almendras fué un clásico entre clásicos: el pollo en pepitoria.
Esta es una receta con mayúsculas, tal vez la mejor forma que existe de comer un guiso de pollo, así que ....
ASÍN SE HACE:
Antes de nada, deciros que antiguamente nuestras abuelas hacían esta receta con gallina en lugar de pollo, pero la gallina tiene la carne más dura y correosa, aparte de la mala fama que acarrea por su promiscuidad, algo que nunca he llegado a entender del todo, porque ya me diréis el atractivo que puede tener una gallina. No es precisamente un ejemplo de evolución.
La madre naturaleza es sabia. Nunca se equivoca. ¿Sabéis por qué los gallos no tienen manos? Pues porque las gallinas no tienen tetas. Así de simple.
Por eso vamos a utilizar pollo de corral, mucho más sabroso y tierno. Lo vamos a salpimentar, lo vamos a pasar por harina y lo vamos a sofreir hasta que se dore un poco.
A continuación ponemos un chorrito de aceite de oliva en una olla, añadimos la cebolla cortada en juliana y antes de que se tueste, agregamos los trozos de pollo y mezclamos bien.
Espolvoreamos media cucharada de nuez moscada sobre el conjunto, damos unas cuantas vueltas (al guiso, no a la olla) y añadimos el brandy.
Esperamos un minutillo a que se evapore el alcohol y seguidamente lo cubrimos de agua. Tapamos y dejamos cocer a fuego medio.
Mientras tanto, cortamos unas rebanadas de pan en cuadraditos y lo sofreímos junto a las almendras y el ajo bien picado.
Si sobran almendras, las guardamos para dárselas a las gallinas, ya que según la leyenda urbana, comer almendras hace que crezcan mucho las tetas. Y con la miga de pan, lo mismo y por el mismo motivo. A ver si así....
Aunque insisto: es una leyenda urbana. Que ya os conozco a algunos y sois capaces de prescindir del pan y las almendras para sustituirlos por silicona. Ni se os ocurra !!!!
Cuando el pan con las almendras empiece a dorarse, lo retiramos del fuego y lo machacamos en el mortero junto a unas hebras de azafrán. Y cuando digo azafrán me refiero a azafrán de verdad. Nada de colorante, o nuestro esfuerzo no habrá servido de nada. No tenéis más que ver como acabó el Maikel Jackson por abusar del colorante.
Este majado lo incorporamos al guiso y bajamos el fuego para que se vaya haciendo a fuego lento, durante una media hora aproximadamente.
Durante ese tiempo nos habrá dado de tiempo de sobra a cocer dos huevos, y esta vez sí: de gallina (mira que tener huevos en vez de tetas....)
Es practicamente el último paso, ya lo único que nos falta por hacer es trocear la clara y añadirla a la olla. La yema es mejor estrujarla para que dé algo de densidad a la salsa. Tal vez con una sola sea suficiente. Con la otra ya sabéis: se deja secar y bola gratis para el próximo partido de futbolín.
Rectificamos de sal si fuera necesario...... y plato terminado, amigos.
Un beso muy especial para Pilar. Gracias por todo amiga.
Cocinero en pruebas para esta receta: MARCIAL MENDRAS












































