domingo, 20 de julio de 2014

LACÓN MILENARIO



LACÓN MILENARIO
(para 2 personas, aunque no sean humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Panecillos Redondos
- 150 g. de Lacón
- 50 g. de Queso Camembert en Barra
- 1 Ajete
- Cebolla Confitada
- 1/2 Chupito de Oporto
- Pimentón


YORS LUCAS GRINAJANDE MEDONNA presenta:
 

Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana, pero lejana, lejana, lejana...
 
Y allí estaba yo, en el planeta SotilloX, con las manos en la grasa y ejerciendo mi verdadera profesión (mecánico de OVNIS), intentando reparar el Halcón Milenario, la legendaria nave del capitán Solo.

Dado que Jarrison Ford Mondeo se encontraba rodando la 5ª parte de Indiana Jones "El Asilo Maldito", y que al final la avería del Halcón resultó ser la tapa del delco, aproveché para tomarle prestada su nave y hacerme una escapada al sistema planetario Tatooine, dónde estaba teniendo lugar un concurso de tapas y pintxitos galácticos.


Un entusiasta de la comida sana como yo no podía perderse un evento de semejante envergadura, así que gracias a la velocidad del hiperespacio y a que el tanque estaba lleno de gasoil, conseguí plantarme allí en un periquete. Y no solo eso:  por el camino me dió tiempo a ir pergeñando lo que sería la receta con la que me presentaría a concurso y que en honor del capitán Solo (o solo del capitán), decidí llamar LACÓN MILENARIO.


ASÍN SE HACE:

Lo primero era buscar unos panecillos tiernos con aspecto similar a las trenzas que lucía la princesa Leia en el episodio IV. Después había que cortarlos por la mitad y salpicar la miga con unas gotas de vino de Oporto.
A renglón siguiente se me ocurrió que una base de cebollita confitada no le vendría mal, y en la hora y cuarto que duró el trayecto, tuve tiempo de cortar dos cebollas en juliana y pocharlas en una sartén a fuego muy muy suave junto a una cucharadita de azúcar hasta que estuvieron caramelizadas.


Después de curiosear en la taquilla de Chewbacca, descubrí una bolsa de plástico en la que había unas lonchas de lacón, --sin duda uno de nuestros mejores embutidos-- y una barrita de queso Camembert, que me vinieron de perlas. No sabía yo que a los wookies les gustara tanto comer entre horas.

Lo coloqué estratégicamente sobre la cebollita y para rematar la faena, hice una parada técnica en el planeta de los Ewoks, quiénes a cambio de una cassette pirata de Luis Cobos, me proporcionaron unos ajetes y el pimentón que necesitaba para decorar mi Lacón Milenario.

Corté los ajetes en aros y los puse sobre las lonchas de queso. A continuación espolvoreé pimentón sobre todo el conjunto y por último le, dí un golpe de horno de 10 minutos a 200º

Mientras mi nave calentaba motores....

 
....el verdadero Halcón Milenario hacía un alunizaje triunfal en Tatooine.
Gracias a mi parecido físico con Han Solo, conseguí infiltrarme en el concurso sin levantar sospechas y aunque al final no gané, me lo pasé de muerte y conseguí hacer muchos amigos allí, sobre todo del lado oscuro, dado que en Tatooine hay dos soles y el lorenzo pega más de la cuenta.

 

Hubo tan buen rollito con Vader, que enseguida me nombró caballero Jedi, pasándome a llamar desde entonces Abanibi Wan-Wosé (Abanibi quiere decir "te quiero amor").
 

El concurso lo ganó un tal C3PO con un plato de oreja a la plancha, cuyo aspecto me recordó mucho a las de Yoda, y el segundo finalista fué un cazarrecompensas que triunfó con su receta de "emperador" a la parrilla.
En todo momento traté de evitar suspicacias, pero me extrañó mucho no ver a Yoda por allí.
Después me contó un soldado imperial que el truco estaba en el aceite empleado y que ese androide (C3PO), perdía aceite en el sentido más amplio de la palabra.
Fué allí donde también me enteré del verdadero final de Estar Guars y de que Darth Vader escondía una habilidad hasta entonces desconocida, y no con la espada láser precisamente.
He querido compartir con vosotros este documento en forma de video:


  video
(imprescindible conectar los altavoces)

Cuando la fiesta terminó, devolví la nave a su propietario sin un solo rasguño y volví a mi vida de siempre, a mi pequeño taller de OVNIS.
Volví a ese pequeño planeta donde al ponerse el sol, es un lujo mirar al horizonte mientras te comes un bocata de lacón milenario acompañado de un botellín fresquito.


Que la fuerza sus acompañe.

Cocinero en pruebas para esta receta: LUCKY STRIKE WALKER