viernes, 28 de abril de 2017

PAPPARDELLE CON PUERROS Y PANCARRÉ DE BOLETUS


PAPPARDELLE CON PUERROS Y PANCARRÉ DE BOLETUS
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Paquete de Hojas de Lasaña
- 8 Lonchas de Jamón Serrano
10 g. de Boletus Edulis Deshidratados
- 4 Puerros
- 3 Dientes de Ajo
- 1/2 Vaso de Vino Blanco
- Tomillo
- Pan Rallao
- Queso Parmesano
- Aceite de Oliva Virgen Extra

Dicen que lo bueno se hace esperar, pero eso no siempre se cumple. Sin ir más lejos el otro día me tocó esperar bastante rato para pagar a los de Hacienda y ya me diréis qué tiene eso de bueno.
Encima me picó una avispa en la cola. En la cola de la ventanilla, se entiende. Que tampoco soy de los que van por ahí enseñando las vergüenzas; no al menos en edificios oficiales.

Total, que el antebrazo se me puso como el de Popeye y no pude firmar en condiciones, así que, si no me véis por aquí en un tiempo, es posible que esté en el talego por falsificación de documentos.

Como decía, lo bueno se hace esperar. A veces el dicho susodicho se cumple, y prueba de ello esta fabulosa receta de pasta que os traigo hoy. Un poco laboriosa, pero un éxito seguro si tenéis pensado preparar una cena para sorprender a vuestros invitados.
Si falto a la verdad, prometo que os devuelvo el dinero. Como en Hacienda.

ASÍN SE HACE:

Ponemos abundante agua a cocer con un puñadito de sal, y cuando rompa a hervir (término que no acabo de comprender), vamos añadiendo las hojas de lasaña de una en una (tampoco entiendo lo de "hojas"). No soy muy partidario de agregar aceite al agua de la cocción de la pasta, pero en el caso de la lasaña nos va a ayudar para que no se peguen unas a otras.

Mientras dura el proceso de borboteo, cogemos 4 puerros bien hermosos y los cortamos en anillos finos, pero sin pasarnos tampoco.
Lo pochamos en aceite de oliva y cuando empiecen a transparentar, añadimos 1/2 vaso de vino blanco y unas cuantas hojas de tomillo. También valen hierbas provenzales. Eso lo dejo a vuestro gusto porque va a saber cojonudo de todas formas.


Una vez que reduzca el vino, vamos cubriendo los puerros con las lonchas de jamón serrano hasta taparlos por completo y bajamos el fuego casi hasta el mínimo. Todo aquel que haya tenido un mechero Bic sabe como funciona ésto.
Ahora se trata de esperar 15 minutos para que la cosa "sude" y se produzca una fusión de sabores tan difícil de describir, que es mejor que veáis la foto:


Ahora vamos con la parte más concienzuda de la receta que consiste en cortar las hojas de lasaña bien escurridas en tiras más o menos anchas para simular el famoso "pappardelle".


A mi me vino de perlas este cortapastas circular que compré en el chino por algo menos de 2 €.
Cuando tengáis suficientes.... paráis, que ya nos conocemos. Que os dan un maquinillo de estos que no consumen luz ni baterías y hala, venga!!! ....a cortar todo lo que se ponga por medio.

Mientras desarrollamos la siguiente fase de la receta, os recomiendo regar los papardelle con unas gotas de aceite de oliva para que no se resequen.


Y ya por fin, el pancarré de boletus. Comparado con lo anterior esto es un juego de niños, ya veréis.
Cogemos 3 dientes de ajo (y aquí viene la buena noticia, porque no hace falta pelarlos ni nada) y los saltemos en aceite oliva hasta que se vayan dorando. Mientras tanto, ponemos los boletus deshidratados en el molinillo y los trituramos hasta reducirlos a fino polvo. Si no tenéis molinillo, supongo que servirá la batidora de toda la vida, aunque deberíais ir pensando pedir uno para Reyes. Lo digo con tiempo eh?

Lo mezclamos con el pan rallado y a la sarten con los ajos. Este es mi paso favorito por los aromas tan intensos que desprende la mezcla de pan y boletus.


Si no fuera por el ruido de la campana y por los aullidos de la vecina llamando al niño pa comer, os iba a parecer estar en mitad del bosque. Mirad que pinta:


Hay que tostarlo todo hasta que oscurezca ligeramente y ya casi lo tenemos. Solo falta montar el plato, pero antes, un último paso.
Cogemos las lonchas de jamón serrano que habíamos pochado y las cortamos a cuchillo en tiras finas y alargadas.

Ahora sí. Colocamos los papardelle como base y los puerros a continuación. Seguidamente espolvoreamos con el pancarré de boletus, y para terminar colocamos el jamón y el parmesano en lascas por encima.


Queridos lectores y cocinillas: esto no es una simple receta más. Esto es una obra de arte culinaria. En casa, de momento ocupa la primera posición como mejor receta "PAN PA HOY" del 2009, y creo que lo tenemos bastante jodido para desbancarla.

Cocinero en pruebas para esta receta: GUILLERMO LINILLO

Publicada originalmente el 26 de Julio de 2012

domingo, 16 de abril de 2017

LACÓN MILENARIO



LACÓN MILENARIO
(para 2 personas, aunque no sean humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Panecillos Redondos
- 150 g. de Lacón
- 50 g. de Queso Camembert en Barra
- 1 Ajete
- Cebolla Confitada
- 1/2 Chupito de Oporto
- Pimentón


YORS LUCAS GRINAJANDE MEDONNA presenta:
 

Hace mucho tiempo, en una galaxia lejana, pero lejana, lejana, lejana...
 
Y allí estaba yo, en el planeta SotilloX, con las manos en la grasa y ejerciendo mi verdadera profesión (mecánico de OVNIS), intentando reparar el Halcón Milenario, la legendaria nave del capitán Solo.

Dado que Jarrison Ford Mondeo se encontraba rodando la 5ª parte de Indiana Jones "El Asilo Maldito", y que al final la avería del Halcón resultó ser la tapa del delco, aproveché para tomarle prestada su nave y hacerme una escapada al sistema planetario Tatooine, dónde estaba teniendo lugar un concurso de tapas y pintxitos galácticos.


Un entusiasta de la comida sana como yo no podía perderse un evento de semejante envergadura, así que gracias a la velocidad del hiperespacio y a que el tanque estaba lleno de gasoil, conseguí plantarme allí en un periquete. Y no solo eso:  por el camino me dió tiempo a ir pergeñando lo que sería la receta con la que me presentaría a concurso y que en honor del capitán Solo (o solo del capitán), decidí llamar LACÓN MILENARIO.


ASÍN SE HACE:

Lo primero era buscar unos panecillos tiernos con aspecto similar a las trenzas que lucía la princesa Leia en el episodio IV. Después había que cortarlos por la mitad y salpicar la miga con unas gotas de vino de Oporto.
A renglón siguiente se me ocurrió que una base de cebollita confitada no le vendría mal, y en la hora y cuarto que duró el trayecto, tuve tiempo de cortar dos cebollas en juliana y pocharlas en una sartén a fuego muy muy suave junto a una cucharadita de azúcar hasta que estuvieron caramelizadas.


Después de curiosear en la taquilla de Chewbacca, descubrí una bolsa de plástico en la que había unas lonchas de lacón, --sin duda uno de nuestros mejores embutidos-- y una barrita de queso Camembert, que me vinieron de perlas. No sabía yo que a los wookies les gustara tanto comer entre horas.

Lo coloqué estratégicamente sobre la cebollita y para rematar la faena, hice una parada técnica en el planeta de los Ewoks, quiénes a cambio de una cassette pirata de Luis Cobos, me proporcionaron unos ajetes y el pimentón que necesitaba para decorar mi Lacón Milenario.

Corté los ajetes en aros y los puse sobre las lonchas de queso. A continuación espolvoreé pimentón sobre todo el conjunto y por último le, dí un golpe de horno de 10 minutos a 200º

Mientras mi nave calentaba motores....

 
....el verdadero Halcón Milenario hacía un alunizaje triunfal en Tatooine.
Gracias a mi parecido físico con Han Solo, conseguí infiltrarme en el concurso sin levantar sospechas y aunque al final no gané, me lo pasé de muerte y conseguí hacer muchos amigos allí, sobre todo del lado oscuro, dado que en Tatooine hay dos soles y el lorenzo pega más de la cuenta.

 

Hubo tan buen rollito con Vader, que enseguida me nombró caballero Jedi, pasándome a llamar desde entonces Abanibi Wan-Wosé (Abanibi quiere decir "te quiero amor").
 

El concurso lo ganó un tal C3PO con un plato de oreja a la plancha, cuyo aspecto me recordó mucho a las de Yoda, y el segundo finalista fué un cazarrecompensas que triunfó con su receta de "emperador" a la parrilla.
En todo momento traté de evitar suspicacias, pero me extrañó mucho no ver a Yoda por allí.
Después me contó un soldado imperial que el truco estaba en el aceite empleado y que ese androide (C3PO), perdía aceite en el sentido más amplio de la palabra.
Fué allí donde también me enteré del verdadero final de Estar Guars y de que Darth Vader escondía una habilidad hasta entonces desconocida, y no con la espada láser precisamente.
He querido compartir con vosotros este documento en forma de video:


  video
(imprescindible conectar los altavoces)

Cuando la fiesta terminó, devolví la nave a su propietario sin un solo rasguño y volví a mi vida de siempre, a mi pequeño taller de OVNIS.
Volví a ese pequeño planeta donde al ponerse el sol, es un lujo mirar al horizonte mientras te comes un bocata de lacón milenario acompañado de un botellín fresquito.


Que la fuerza sus acompañe.

Cocinero en pruebas para esta receta: LUCKY STRIKE WALKER