viernes, 24 de agosto de 2012

CROQUETAS DE FABADA


CROQUETAS DE FABADA
(para varias personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Lata Grande de Fabada Litoral
- 2 Cucharadas Soperas de Mantequilla
- Harina
- Leche 
- Sal
- Huevo
- Pan Rallado
- Aceite de Oliva 
- Una Batidora

Tenía pensado publicar esta receta tres semanas atrás, pero consideré que no era lo correcto puesto que estábamos en plenos Juegos Olímpicos y un plato tan calórico como éste no habría dado ejemplo a nuestros atletas, aunque ahora que lo pienso tal vez habría servido de ayuda, sobre todo a nuestros velocistas. Lo digo por los efectos propulsores inherentes a dicho producto. Y sin dar positivo en el control anti-dopping !!! 
Una ración de croquetas de fabada, y dejamos al Usain Bolt recogiendo caracoles en la pista.

Vamos, que si Wernher Von Braun hubiera conocido la Fabada Litoral en los años 40 y hubiera metido en un cohete a Winston Churchill con el culo asomando por la base, habríamos llegado a la luna en menos de veinte minutos y sin necesidad de emplear fases de eyección ni combustión.

Con lo que picaruelos que somos los españoles, y que no hayamos aprovechado en las Olimpiadas las cualidades impulsoras de un plato tan nuestro.... ya tiene delito.
Para haberlo sabido yo también cuandode jovencito me federé en atletismo. Imagináos a Forrest Gump, pero en nervioso, como si se hubiera tomado 8 cafés. Pues así era yo.

Sí, sí......Yo corría que me las pelaba........Y viceversa.

Ésta circunstancia fué la que al final acabó con mi carrera como atleta. En fin, ya sabéis.....la pubertad, las hormonas..... coincidió también con el  año en que se le salió la teta a Sabrina en Nochevieja....en fin..... qué os voy a contar. 
Al final, el atletismo sucumbió ante el onanismo. 

Traté de hacerlo compatible; lo que se suele definir como "separar el grano de las pajas", pero utilizando ese jodío refrán era todavía peor..... Una cosa llevaba a la otra.

¿Hice algo para solucionarlo? .......No. Y para colmo, me aficioné a las croquetas.

ASÍN SE HACE

Como sabéis, en el mundo croquetil todo es practicamente válido. He visto a la gente hacer croquetas con ingredientes de lo más variopinto y valdemoro.
Y yo que soy un temerario de las mezclas bizarras,  me propuse esta vez recurrir a uno de los platos más typical spanish que existen: la fabada de lata Litoral. 

Esto lo llega a probar el Warhol y se orina en la lata de las sopas Campbell´s 

Comenzamos haciendo una bechamel ligera como se ha hecho toda la vida, es decir, fundiendo la mantequilla en una sarten antiadherente a fuego suave hasta que se derrita, añadiendo seguidamente la harina, una pizca de sal y por último leche caliente hasta que la masa vaya ligando.

El secreto de una  bechamel fina y cremosa es hacerla a fuego muy suave, sin prisas, removiendo bien con las varillas. Mira que yo no soy mucho de silicona (de hecho me dan bastante grima las tetas de plástico), pero en este caso recomiendo varillas de silicona para tal menester.

Después hay que esperar hasta que la leche se evapore para añadir más. Y luego más. Y luego otro poco más. 
Hay que repetir varias veces este proceso hasta que la mezcla se despegue de las paredes de la sartén sin dejar mancha. Es cuando sabremos que la bechamel está en su punto.

No es por fardar, pero gracias a esta técnica, a mi me sale una bechamel exquisita. Una prueba de lo buena que está, es que algunas amigas mías pasaron a llamarla bechamel Gibson cuando la probaron.

¿Y que pasa con la fabada?, os preguntaréis.
Bien, pues aquí viene la parte más chorra de la receta, ya que lo único que tenemos que hacer es introducir todo el contenido de la lata (con su morcilla y tó) en el vaso de la minipimer y triturarla hasta que se forme una crema similar en textura a la bechamel.

Hablando de minipimers, lo bien que nos hubiera venido una de estas en las Olimpiadas con tal de batir algo, verdad?. No han estado mal las medallas, pero con lo chunga que se está poniendo la cosa, más nos hubiera valido habernos traido todo el cobre que hubiésemos sido capaces de cargar.

Como os iba diciendo, cuando tengamos la fabada bien batida y sin tropezones, la mezclamos con la bechamel aún caliente y removemos bien hasta que la mezcla quede homogénea.
La ponemos a enfriar y...... a hacer croquetas. 

Para los más rezagados, el proceso para hacerlas es bien sencillo: se coge una porción de masa (siempre fría), y se les da la forma que a uno de la gana. En este caso, yo las he hecho redondas por salirme un poco de la norma, y porque es más fácil, que leches.
Se pasan por huevo batido, después por pan rallado y se frien en aceite de oliva muy caliente.

Se dejan escurrir, y se comen. Así de fácil y además, éxito asegurado amig@s. Con esta os colgáis unas cuantas medallas, fijo.


Cocinera en pruebas para esta receta:   JOSEFA BADA


 

miércoles, 27 de junio de 2012

MEJILLONES AL PAVOR


MEJILLONES AL PAVOR
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 1 Kilo y Medio de Mejillones (no sé como se pone abreviado)
1 Cebolleta
- 3 Dientes de Ajo
- 1 Cucharada Sopera de Concentrado de Tomate
- 1 Guindilla o Cayena
- Pimentón picante
- 1 Hoja de Laurel
- Azafrán
- 1 Cucharada de Harina
- 1 Vaso de Jerez
- Aceite de Oliva Virgen Super Extra
- Perejil Picado

Madre mía...otra vez nos ha cogido desprevenidos la ola de calor.
Si, si...esa ola de calor también conocida como "verano". Y encima el parte meteorológico lo presentaba un tipo llamado Roberto Brasero !!! En Febrero vale, pero ahora macho...¿cómo se te ocurre salir por la tele con ese nombre?
  Menos mal que estoy hecho de carbono y agua, si no estaría a un paso de la fisión nuclear con la consiguiente combustión espontánea. 
Un estornudo, y exploto como petardo de las Fallas.
He tenido que ponerme unas lentillas en los índices para poder teclear sin que se me quedaran los dedos pegaos, así que si véis unas letras más grandes que otras, no es mi culpa. 


Pero vamos a lo importante, que es la receta. Estos mejillones deben su nombre a que están tan buenos, que da hasta miedo. Sobre todo miedo a que se acaben.
Ésto es pavor auténtico y no las pelis de terror que hacen últimamente, que dan miedo, sí, pero de lo malas que son. 
Mira que les doy oportunidades, pero no hay manera. El otro día vimos una Mari Carmen y yo una que era tan pésima que daba la sensación de que la habían filmado en 1D !!!
Paranormal Activity 9 creo que se llamaba, aunque si la hubieran titulado Parasubnormal Inactivity les hubiera quedado más realista. Que sopor, que coñazo insufrible....y qué doblaje tan patético !!!
A ver si empiezan a darse cuenta de que las pelis se disfrutan más viéndolas en V.O. y que es mejor no doblarlas, entre otras cosas porque se puede partir el DVD.

Y vale ya de chistes malos, que se me enfrían los mejillones.

ASÍN SE HACE:


En primer lugar, limpiamos bien los mejillones, buscamos una olla bien hermosa y los ponemos a cocer con un culín de agua. Los ponemos a fuego vivo lo justo para que se abran. Hay que andar al loro en este paso, porque lo suyo es que los bichos se queden más bien crudos o poco hechos.
Cuando se enfríen un poco, desechamos una de las cáscaras para que no abulten tanto y y el guiso no parezca un desguace de coches.

Seguimos ahora con el sofrito, para lo cual vamos a cortar la cebolleta en juliana y picar los ajos en pequeños daditos.
Ponemos aceite de oliva a calentar, y vamos sofriendo a fuego medio, hasta que vaya tomando algo de color.

Añadimos la guindilla, el tomate concentrado, el azafrán y la hoja de laurel (que no sea sacado de internet, imprimido a escala y recortado luego por favor). Laurel, laurel. Y el azafrán lo mismo. Vale que estamos en crisis, pero eso de utilizar pelos de la nariz como sustituto del azafrán es de mal gusto. No por lo escatológico, sino porque da mal gusto, joé.


También agregamos el pimentón picante, que ya se me olvidaba.
Joer....más de uno pensará que me he vuelto loco publicando una receta de este calibre bajo el castigo de esta ardiente calima, aunque debéis saber que las recetas con alto contenido en picante son paradójicamente refrescantes. Por eso son tan frecuentes en  países cálidos como la India, Thailandia, etc.... Bueno, por eso y porque son unos flipaos de las guindillas. Yo los admiro.

Pues eso.... continuamos añadiendo una cucharada de harina al sofrito y tras remover un poco, le endiñamos el vaso de jerez.
Veréris que espesa rápidamente, así que para que no se queme, añadimos sin mucha demora los mejillones, echamos la sal que veáis conveniente y mezclamos bien todo.
Es también el momento de observar si la salsa ha quedado demasiado espesa. En ese caso, podemos echar mano del agua de cocción de los protagonistas para aligerarla un poco.



Dejamos que dé un pequeño hervor, y cuando veamos que los mejillones adquieran un color naranja vivo tipo Riskettos, tapamos la olla y los cocemos a fuego fuerte cinco minutos. Incluso menos tiempo puede que sea suficiente, ya que si no, se quedan muy gomosos y más que mejillones parecería que nos estamos comiendo la oreja de una Nancy.


Y poco más amigos..... Servimos con perejil espolvoreado por encima y a disfrutar sin miedo, aunque sean mejillones al pavor. Y si los dejáis de un día para otro, incluso para comerlos fríos, váis a flipar en colores.



Cocinera en pruebas para esta receta:  MARIOLA UREL

jueves, 31 de mayo de 2012

LOMO SAPIENS


LOMO SAPIENS
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 6 Medallones de Cinta de Lomo
- 6 Lonchas de Mozarella
- 6 Tortillas de Maíz
- 3 Huevos
- 1 Berenjena
-  Orégano
- Harina
- Semillas de Sésamo
- Salsa Brava (opcional)

Hoy le toca el turno a un plato de mi propia cosecha, de esos que tanto me gusta hacer basándome en "capas" o "estratos"como el O.N.I. o los Huevos Acorralados.

Fue precisamente en la investigación de esos estratos y durante el desenterramiento de fósiles (incluida la dentadura postiza de la duquesa de Alba, queascoporfavooor...), cuando tuvimos conocimiento de que los homínidos de la tierra primigénia ya dominaban el poder del fuego y no te quiero contar el de la cocina.

 Dicen que el fuego lo descubrió el homo erectus, pero no......
El homo erectus, lo que descubrió fué la viagra (de ahí su apelativo) y por ende, también se le atribuyó la invención de la cinta de lomo. 
Ya sabéis..... la inevitable comparación con el concepto físico de lo que la mayoría entendemos por este producto: algo cilíndrico, rosado, carnoso, contundente y de gran tamaño. 
Luego sobrevino la confusión por causa del calentón y la fogosidad permanente que sufrían estos bichos, pero claro..... eso es algo muy diferente al fuego propiamente dicho.
 
 Lo que muy pocos saben es que el auténtico descubridor del fuego fue su ancestro el homo sapiens, que como todos los primates, incluidos nosotros los humanos, gustan de darle mucho a la manivela (imaginaos cuál) y pasó lo que tenía que pasar:  frotamiento extremo, chispa que salta y hoguera que te crió.

Desde entonces, paleontólogos y filósofos andan a la greña por este asunto, así que lo mejor es intentar reconciliarlos y tratar de aunar posturas (incluida la del misionero) a través de esta receta.


ASÍN SE HACE:


Lo mejor de este plato es que da lo mismo por donde empecemos, aunque si os parece, comenzaremos por lo más engorroso que es rebozar y freir las berenjenas.
Para ello, cortamos las berenjenas en rodajas de un diámetro lo más aproximado a las lonchas de cinta de lomo, y las pasamos por harina y huevo, friéndolas hasta que se doren ligeramente.

Seguidamente vamos a hacer los huevos a la plancha. Como sabéis, los huevos constan de dos partes principales: la clara y la heidi.
Para la ocasión, vamos a utilizar solo la clara con el objeto de que al morder nuestra inusual "hamburguesa" no se desparrame todo y acabemos con los mofletes pringosos como si hubiéramos salido de un capítulo de The Walking Dead.


Es el turno de los filetes de cinta de lomo, que por supuesto, también haremos a la plancha.


Lo más difícil ya lo tenemos, pero..... ¿qué sería de una hamburguesa sin el pan?... ¿dónde se ha visto eso?.... Aquí na más, está claro.
Pero cuidadín.....eso no es del todo correcto, ya que a modo de pan, nos vamos a servir de las famosas tortillas mexicanas de maíz que se emplean para hacer los burritos.
No van a ir ubicadas en el lugar donde todos esperan, pero es precisamente lo que mola.

Solo hay que recortarlas con unas tijeras o si tenéis, con un molde circular. Lo importante es que todos los ingredientes tengan más o menos el mismo tamaño.


Y ahora, a montar se ha dicho. Capa sobre capa.
Ésto lo podéis hacer a vuestro antojo, aunque yo recomiendo que coronéis la torre con la mozarella y el orégano porque nuestro artilugio va a ir directito al horno.


No hace falta que el horno esté demasiado caliente (para eso ya está el homo erectus), porque lo interesante es que se haga lento. Lento, lento, leeeeeeento. Como el teletexto de Antena 3.
Una vez que el queso se haya fundido, ya lo podemos servir, rematando la faena con una llovizna de semillas de sésamo por encima, y si queréis, la salsa brava.


Lo de la salsa brava lo he puesto como ingrediente opcional, ya que existe la posiblidad de que algunos de mis lectores sufran en silencio lo que todos sabemos y tampoco es plan de que les ponga el culete como el de un mandril. Estaríamos echando por tierra millones de años de evolución.


Cocinero en pruebas para esta receta:  JAIME DAYONES

miércoles, 30 de mayo de 2012

POLLO A LA MIRINDA DE NARANJA


POLLO A LA MIRINDA DE NARANJA
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

-1/2 Kg. De Pollo Troceado
- 1 Lata de "Mirinda" de Naranja
- 1 Cebolla
- 1 Cucharada de Crema de Champiñones
- 2 Patatas
- Perejil
- Pimiento Rojo
- Aceite de Oliva

Esta semana, la cosa va de tuneos y hoy le tocaba el turno a esta receta que copié descaradamente del blog de María.
No contento con ello, también plagié las patatas árbol de Sandeea para que el pollo no se sintiera tan solo.
Como se entere el Garzón ya verás la que me cae; que está la cosa del espionaje mu jodía.

El caso es que llevaba algún tiempo viendo por ahí recetas de pollo con salsas basadas en refrescos: que si pollo con Caca-Cola, que si pollo con MariTrini de manzana, que si pollo con Infanta de naranja.....
La verdad es que me llamó la atención el éxito cosechado por estas recetas en diferentes blogs de cocina, hasta el punto de querer hacer mi propia versión.

Mi primer impulso fué salirme un poco de la norma, y se me pasó por la cabeza hacer "Pollo con Red Bull". Se me ocurrió a primera hora de la mañana, antes de tomarme la medicación.
Después recordé que el eslogan de esta marca es "Red Bull te da alas", y me acojoné.
Me dió miedo que el pollo saliera volando, así que al final opté por el refresco de naranja.
Y creo que hice bien.

Jamás me hubiera esperado un resultado tan suculento.
Ahora comprendo su éxito.

ASÍN SE HACE:

Lavamos bien los trozos de pollo, los salpimentamos y los ponemos en una cazuela de base ancha con un poco de aceite de oliva con el fin de dorarlos.
Al mismo tiempo (para los que tengan 4 brazos), cortamos la cebolla en juliana y la añadimos a la cazuela.


Todavía no encendáis la campana, que este olorcito hay que aprovecharlo.
Rehogamos todo bien, y cuando la cebolla se nos insinúe con sus transparencias, añadimos una cucharada de polvo de crema de champiñones.
Volvemos a mezclar el conjunto y ahora sí, añadimos la lata de refresco de naranja.

Para que la receta no fuera un clon exacto de la de María, en lugar de Fanta me decanté por la insólita y cada vez menos frecuente Mirinda.
Muchos pensaréis: "pero si eso ya no existe!!".
Jejejejee, ¿cómo que no existe?

Costó su trabajito localizarla, pero aún sigue viva

Seguro que los más jovenes no han llegado a conocer la Mirinda, pero los que ya vamos peinando que otra cana (al que le quede pelo, claro) recordamos con nostalgia este refresco que marcó nuestra niñez.
Además, si juntabas unos cuantos aislantes de los que había bajo la chapa, te regalaban singles de Karina y de Miguel Ríos como estos:

Que recuerdos eh?

Bien. Pues dicho esto, ya podéis conectar la campana y poner la cazuela a fuego medio hasta que el pollo esté tierno y la salsa se haya reducido hasta adquirir una textura melosa.
Calculad unos 30 minutos, o como mucho media hora.

Mientras se hace el pollo, vamos con la parte más complicada y entretenida de la receta, que son las patatas árbol de Sandeea.
Para que salgan bien, es recomendable contar con una mandolina para conseguir rodajas ultrafinas, casi transparentes.

Como yo no tengo esos cacharros, pos lo hice a cuchillo, con mucho tacto, mucha concentración y mucha piedra de afilar.


La técnica consiste en introducir entre lámina y lámina una hoja de perejil, o lo que os venga en gana, siempre que sea fino, claro. A ver si ahora os va a dar el punto de meter un queso de tetilla entero, que no.

Además del perejil, yo hice la mariconadilla de los corazones de pimiento rojo, que además vienen a huevo para lo de S. Valentín.

Vale. Pues para hacer las patatas hay que poner una sobre otra a modo de sandwich y a hala:
a freílas.


El almidón de la patata hará las veces de pegamento, para que una vez fritas y escurridas, las patatas queden más o menos así:


¿Sigue ahí ese pollo?
Vale. Pues una vez esté en su punto de cocción, colocamos lo que son las tajadas en un plato y pasamos lo que quede de salsa y algunos trozos de cebolla por la batidora para obtener esta preciosa salsa de color naranja:


Acompañamos de las patatas árbol, y todo estará listo para montar un buen pollo como éste:


NOTA: Estaría mintiendo si no digo que esta es una de las recetas más soprendentes e inesperadamente ricas que he hecho ultimamente. Y muy sencilla.
Apúntatelo Miss Mostoles, que esta es váilda pa una persona sola. ¿No has visto los singles?

Cocinero en pruebas para esta receta: FEDERICO CACOLA

Publicada originalmente el 12 de septiembre de 2009

miércoles, 2 de mayo de 2012

GAMBONES AL WHISKY


GAMBONES AL WHISKY
(para 2 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 16 Gambones hermosos y bien criados
- 2 Chalotas
- 1 Culín de Whisky
- 2 Cucharadas de Tomate Triturado
- 5 Cucharadas de Nata Líquida
- Mantequilla
- Perejil
- Sal y Pimienta

En primer lugar, hola de nuevo a todos y bienvenidos a la segunda temporada de 
PAN PA HOY...Y HAMBRE PA MAÑANA.
Si las cuentas no me fallan, se cumplen 1825 días desde que este blog echó a andar, y sin embargo, da la sensación de solo ocurriera hace 5 años. 
Como véis, soy un hacha con las matemáticas.

Esta aventura comenzó sin muchas expectativas, con el ánimo de entretener y soltar paridas con la gastronomía como excusa, pero poco a poco, el retoño fué creciendo, echó a andar, le fué saliendo barba, se graduó con buenas notas, y yo creo que hizo hasta la mili.

Era de rigor dar el pistoletazo de salida a esta nueva etapa de la misma manera que empezó: con una de crustáceos como protagonistas. La típica receta de las de chuparse los dedos en el sentido más literal de la palabra. 


ASÍN SE HACE:


Este plato comienza con una especie de sesión de logoterapia en la que hay que intentar que los gambones liberen estres y se desprendan de la coraza, pero como son duros de "pelar", eso no va a ocurrir y no nos quedará otra que hacerlo a mano. 
Dicho de otra manera y sin subterfugios:  hay que pelar los gambones.

Eso sí....la cabeza hay que intentar dejarla intacta. Yo sé que es complicado despelotarse sin perder la cabeza, pero hay que intentarlo.

A continuación, buscamos un bol pequeño y mezclamos la nata líquida con el tomate triturado con el fin de obtener un fino puré anaranjado. Lo reservamos.

El siguiente paso será picar finamente las chalotas y ponerlas a pochar en mantequilla derretida, junto a un poco de perejil picado.
Un breve calentón, y cuando se empiece a poner transparente añadimos los gambones procurando que las cabezas apunten hacia el mismo sitio. No hace falta que miren al Norte ni tontunas de esas tipo Feng-Shui.
Solo es para evitar que nos hagamos la picha un lío cuando queramos darles la vuelta, y asegurarnos de que se hagan por ambos lados.


Salpimentamos, y antes de que pase un minuto, les damos la vuelta y volvemos a salpimentar. 

Ahora llega el momento crítico de la receta que es añadir el whisky. Digo lo de crítico porque en la lista de ingredientes he utilizado la medida oficial, aunque no homolagada del "culín".
Esto es algo muy subjetivo, ya que para algunos, un culín puede ser el trasero de María León (por poner un ejemplo), y sin embargo para otros puede ser el de Falete. Ahí ya va en gustos.
Hombre....hay algo que es claramente notorio y que los diferencia: una es un bombón, y el otro una bombona. Que nadie se ofenda, pero es verdad.

Como os decía, un culín en términos gastronómicos viene a ser la cuarta parte de un vaso (más o menos), y es esa la cantidad de whisky que vamos a añadir. En cuanto a la calidad del whisky, tampoco hace falta que sea escocés de las Highlands, y menos al precio que está.

Yo antes, me daba de vez en cuando el capricho te tomarme un buen whiskito de malta de 12 años, pero con la jodía crisis, lo que hago ahora es tomarme cuatro de 3, que si lo sumas viene a ser lo mismo (¿véis como soy una eminencia en matemáticas?) Sale más barato y encima te pones mucho más contento.

Dicho ésto, regamos los gambones con el whisky y si vemos que se animan y se ponen a cantar por seguiriyas por los efectos del alcohol, pues oye.... los acompañamos con unas palmas y unos taconeos; que por lo menos tengan una muerte feliz.

Si alguna vez me capturara una tribu de caníbales, a mi también me molaría que me cocinaran al whisky.

Subimos el fuego un poco y quietos los del mechero, que os veo venir...¡¡ No hace falta flambear !! 

Solo hay que dejar que pase otro medio minuto para que se evapore el alcohol, y posteriormente añadir la mezcla de nata y tomate que habíamos preparado previamente.

Dejamos que se mezcle todo y ya lo podemos servir, calentito y humeante....


Cocinero en pruebas para esta receta:  ALEJO TABÉ

lunes, 23 de abril de 2012

DICCIONARIO CULONARIO

Antes de volver con la primera receta de la nueva temporada, no podía pasar por alto un importante acontecimiento que tuvo lugar durante mi destierro voluntario, que fué tela de divertido a la par que emocionante.

Resulta que un día recibí un inesperado mail del ínclito Juan Abarca, cantante, guitarrista y principal compositor del grupo de música Mamá Ladilla.
Además de confesarse seguidor de mis andanzas, el amigo Juan me comentó que estaban preparando un nuevo álbum que no solo iba a ser un simple CD con canciones.

La idea era acompañar el disco con un libreto a todo color en el que gente de renombre del mundo de la música, de la tele, del cómic y de la literatura participaría en forma de colaboración a su libre albedrío.
Nombres tan ilustres como el Gran Wyoming, Kike Turrón, Juako Malavirgen, el Sevilla de Mojinos Escozíos y la grandísima Monty Peiró (por mencionar algunos), estaban metidos en el ajo, así que os podéis imaginar mi sensación de halago al saber que Juan quería contar también conmigo para este ambicioso proyecto.

Enseguida me puse manos a la grasa, y decidí confeccionar una especie de glosario con términos de cocina, pero claro..... a mi estilo gilipollesco, plagado de tontunas y chorradas. 

En pocos meses, la aventura de Mamá Ladilla se hizo realidad bajo el título de 
JAMÓN BEIBE....



No tardé en recibir el libro-cd ya terminado, (gracias Juan) y solo puedo decir que todo el contenido, absolutamente todo, era para quitarse el sombrero. 
En mi caso, las acelgas.
Me sentí muy orgulloso de poder ver plasmada mi "obra" en un producto tan elegante y tan bien rematado, por eso creo que debo compartirlo con vosotros.

Aquí tenéis mi...



ACHTUNG!!:  Pescado de origen alemán perteneciente la familia de los túnidos con el que hay que tener máximo cuidado.
AGUACATRE: Fruto tropical, ideal para tomar en hamaca o cama ligera.
ALCAPORRO: Arbusto de la familia de las Caparidáceas, cuyas flores en salmuera colocan si se fuman.
AZAFRANK: Condimento perseguido por los nazis durante la II Guerra Mundial. Consultar “El Diario de AzaFrank”.
BERRO: Berdiguero, Bekinés, Bastor Alemán gue grece junto a los ríos de agua gristalina.
BIZCORCHO: Masa correosa que se prepara en el horno y que se utiliza mayormente para decorar el belén.
CACAHUELE: Fruto seco (o no) de olor desagradable que se sirve como aperitivo en bares de baja calaña.
CALAMAR:  Abreviatura de “me cawen en la mar”.
COCIDO MADRILEÑO: Ebrio, embriagado. Borracho residente en la capital.
CONPOTA: Dulce de frutas que induce al vómito. Ingrediente inevitable en un desayuno de resaca.
CONDIMIENTO: Complemento que sirve para sazonar las comidas y que rara vez dice la verdad.
CROQUIETA: Porción de masa casera estática e inmóvil.
CUERPACCIO: Carne de buey cortada en finas láminas que goza de unas estupendas proporciones anatómicas.
ESA LADILLA: Conjunto de verduras y hortalizas que habitan en los genitales con poca higiene. Esa ladilla puede ser rusa.
ESCALÓPEZ: Filete empanado, que debido a su apellido suele pasar desapercibido.
ESMMENTHAL: Variedad de queso tierno, producto de la imaginación.
ESTRAGÓN: Glotón. Que come mucho.
FIDEONE: Plato basado en la paella, pero en plan minimalista (y por lo tanto caro) compuesto de un único fideo.
GAZPOCHO: Miscelánea triturada de pan, aceite, tomate, pepino y otras verduras echadas a perder.
HABBA: Cuarteto sueco de legumbres, que alcanzó la gloria gracias a canciones como “Waterluz” o “Chiquetete”
HORCHUTA: Zumo obtenido de la chufa, que algunos toxicómanos insisten en inyectarse por la vena izquierda.
KOTOCHA: Cogote de merluza de grandes proporciones.
LANGOSTIA: Crustáceo marino proclive a meterse en movidas. Por lo general, sale escaldado.
LEFADURA: Sustancia fermentada que se acumula en los calzoncillos de algunos adolescentes después de que el 
“plum cake”  haya subido.
MENEXTRA: Estofado de carne y verduras con doble de ternera.
MERMEADA: Almíbar de frutas en conserva con propiedades diuréticas. Orina de sabor dulce.
PAPA-YA: Fruta tropical que siempre avisa a su padre cuando ha terminado de hacer alguna tarea.
PECHUNGA: Porción de pollo con poca grasa, que sin embargo provoca la caída del pecho.
PICHÓN: Pene de tamaño descomunal.
QUESADILLA: Postre típico asturiano que produce sueños angustiosos. Ver “Quesadilla en Elm Street”
RAPPE: Pescado con gafas y túnica de aspecto espantoso. Da buen sabor a las sopas y es el único pez que adivina el futuro.
VERDERECHO: Molusco bivalvo de color verdoso que estudia para ser abogado.
VINAGRIETA: Salsa emulsionada que debido a su acidez, puede provocar fisuras en la vajilla. No digamos en el orto.

Tampoco quería aburriros en exceso, así que faltan algunas definiciones que sí vienen en el libreto del disco.

Aparte de las canciones y el gran número de colaboraciones, una de las cosas más cachondas que podréis encontrar en el CD, es una colección de desternillantes palíndromos que se curraron entre Alberto Monge, Javier Álvarez y el propio Juan Abarca.
Para el que no lo sepa, un palíndromo es una frase con más o menos sentido que se lee igual al derecho que al revés.
Os dejo algunos, pa que os echéis unas risas.....

ASÓ RANAS ANA ROSA - ¿SACO TETA, Y YA TE TOCAS? - NO REÍR: Y RIERON - SATUR FOLLÓ FRUTAS¿ALÓ? ¿LA M.I.R.? PON RUTA A SATURNO, PRIMA LOLA - A LA RUSA, RASÚRALA - ME REPELE ESE ELEPÉ: REM - ¿OÍDO JOSE MARI? MÍRAME, SO JODÍO - YO HALLO PUS. ESE PAYASO ES AGAG, LA NALGA GASEOSA. YA PESÉ SU POLLA HOY - EL BULO SERÁ RESOLUBLE - ¿A CACA? SÍ ELOISA, ASÍ OLÉIS: A CACA - LUZ AZULADA DA LUZ AZUL

Como véis, Jamón Beibe está repleto de paridas....ésto es solo un pequeño muestrario del inmenso contenido que tiene, pero vamos.... es Juan el que mejor sabe explicarlo.



Gracias por todo, máquina.  Fué un honor participar.

Y ahora, me despido de vosotros al estilo que me ya ha contagiado Juan para los restos.....

Atontamente, Julito. 

Publicado originalmente el 23/4/ 2012

domingo, 15 de abril de 2012

POLLO EN Mª JOSETORIA


POLLO EN Mª JOSETORIA
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 2 Cuartos Traseros de Pollo de Corral
- 75 grs. de Almendras
- 2 Huevos
- 2 Dientes de Ajo
- 1 Cebolla
- Pan
- 6 Hebras de Azafrán
- Nuez Moscada
- 1/2 Vaso de Brandy
- 1 Cucharada de Harina
- Perejil

 No sé si alguna vez os he hablado de mi amiga Pilar de "a la luna se le ve el ombligo". Creo recordar que sí, pero por si por un casual no lo hubiera hecho, debo deciros que ella es mi amiga cibernética más antigua; casi desde que los del Pentágono inventaron Internet. Y no exagero. 
Pilar y yo nos conocimos cuando había que entrar a la red con un módem al que solo le faltaba ser de madera. Era cuando había que girar una manivela y tras una serie de horribles pitidos,  una operadora te daba paso. Yo preguntaba algo, y a los 15 o 20 minutos, Pilar me respondía.
Eran otros tiempos: caducos y desfasados, pero a la vez muy entrañables.

 Han pasado ya muchas lunas desde entonces (con ombligo y sin él), y a pesar de ello hemos seguido manteniendo el contacto y nunca hemos terminado de perdernos la pista.  Fruto de esa relación siempre complaciente (amén de nuestra pasión por la cocina), es esta nueva aventura gastronómica.

Pilar colabora con un distinguido grupo de bloggers que se hacen llamar "Recetario Mañoso" y cada mes le dan protagonismo a un ingrediente en torno al cual, cada uno se curra una receta. En esta ocasión era el turno de las almendras, y casi dándome un tirón de orejas por mi holgazanería, Pilar me pidió que les hiciera un plato, pero no tuve más remedio que decirle: "mejor hago una receta, que la alfarería no se me da bien".

Y como tampoco me gusta mucho el dulce, la mejor receta que se me ocurrió basada en las almendras fué un clásico entre clásicos: el pollo en pepitoria.
Fué mi madre, mi querida madre, la mejor de las cocineras (junto a mi padre, por supuesto), quien me enseñó a hacerlo y me pareció siempre tan sublime que pensé que utilizar el diminutivo "Pepi" era poco menos que un sacrilegio.

Esta es una receta con mayúsculas, con nombre propio, la mejor forma que existe de comer pollo sin duda ninguna, así que de Pepi nada. 
Mª José, señores......Mª José.

ASÍN SE HACE:

Antes de nada, deciros que antiguamente nuestras abuelas hacían esta receta con gallina en lugar de pollo, pero la gallina tiene la carne más dura y correosa, aparte de la mala fama que acarrea por su promiscuidad, algo que nunca he llegado a entender del todo, porque ya me diréis el atractivo que puede tener una gallina. No es precisamente un ejemplo de evolución.
La madre naturaleza es sabia. Nunca se equivoca. ¿Sabéis por qué los gallos no tienen manos? Pues porque las gallinas no tienen tetas. Así de simple.

Por eso vamos a utilizar pollo de corral, mucho más sabroso y tierno. Lo vamos a salpimentar, lo vamos a pasar por harina y lo vamos a sofreir hasta que se dore un poco.



A continuación ponemos un chorrito de aceite de oliva en una olla, añadimos la cebolla cortada en juliana y antes de que se tueste, agregamos los trozos de pollo y mezclamos bien.



Espolvoreamos media cucharada de nuez moscada sobre el conjunto, damos unas cuantas vueltas (al guiso, no a la olla) y añadimos el brandy.


Esperamos un minutillo a que se evapore el alcohol y seguidamente lo cubrimos de agua. Tapamos y dejamos cocer a fuego medio.
Mientras tanto, cortamos unas rebanadas de pan en cuadraditos y lo sofreímos junto a las almendras y el ajo bien picado.

Si sobran almendras, las guardamos para dárselas a las gallinas, ya que según la leyenda urbana, comer almendras hace que crezcan mucho las tetas. Y con la miga de pan, lo mismo y por el mismo motivo. A ver si así....
Aunque insisto: es una leyenda urbana. Que ya os conozco a algunos y sois capaces de prescindir del pan y las almendras para sustituirlos por silicona. Ni se os ocurra !!!!


Cuando el pan con las almendras empiece a dorarse, lo retiramos del fuego y lo machacamos en el mortero junto a unas hebras de azafrán. Y cuando digo azafrán me refiero a azafrán de verdad. Nada de colorante, o nuestro esfuerzo no habrá servido de nada. No tenéis más que ver como acabó el Maikel Jackson por abusar del colorante.

Este majado lo incorporamos al guiso y bajamos el fuego para que se vaya haciendo a fuego lento, durante una media hora aproximadamente.

Durante ese tiempo nos habrá dado de tiempo de sobra a cocer dos huevos, y esta vez sí: de gallina  (mira que tener huevos en vez de tetas....)
Es practicamente el último paso, ya lo único que nos falta por hacer es trocear la clara y añadirla a la olla. La yema es mejor estrujarla para que dé algo de densidad a la salsa. Tal vez con una sola sea suficiente. Con la otra ya sabéis: se deja secar y bola gratis para el próximo partido de futbolín.

Rectificamos de sal si fuera necesario...... y plato terminado, amigos.


Espero que os guste tanto como a mi y que mi aportación al Recetario Mañoso haya servido para algo.

Un beso muy especial para Pilar. Gracias por todo amiga. 


Cocinero en pruebas para esta  receta: MARCIAL MENDRAS