domingo, 25 de octubre de 2009

PANTORRILLAS DE PAVO A LA MOSTAZA ANTIGUA


PANTORRILLAS DE PAVO A LA MOSTAZA ANTIGUA
(para 4 personas humanas)

INGREDIENTES:

- 4 Muslos de Pavo
- 2 Cucharadas Soperas de Mostaza Antigua de Dijon
- 1/2 Vaso de Vino Blanco
- 1 Docena de Espárragos Verdes
- Mantequilla
- Sal

A pesar de que no cocino mucho últimamente, los que me conocen saben que cuando lo hago, lo llevo hasta sus máximas consecuencias. Para variar, es también el caso de esta receta.
Todo empezó cuando vi la preparación de este plato en un recetario de cocina y me llamó mucho la atención lo de la "mostaza antigua". Lo fácil hubiera sido bajar al supermercado más cercano y comprar un frasco, pero no. Mi deber era hacerlo bien, y si para ello tenía que viajar en el tiempo hasta Dijon, en la Francia del siglo XVI, lo haría sin dudar.

Muchos pensaréis que los viajes en el tiempo son cosa de ciencia ficción.
Nah..... eso era antes.
Y no estoy hablando de agujeros de gusano, teorías de cuerdas, o singularidades a nivel cuántico en el núcleo del átomo, no.
Es mucho más sencillo que todo eso. Para da un salto temporal, solo hay que tener una de éstas:

¿Es, o no es una máquina del tiempo?

Para que funcione, lo único que tenemos que hacer es bajarnos con el emule un programa llamado TimeTraveller 3.1 e instalarlo en una carpeta que no sea C:/ .
Después hay que forrarse el cuerpo con papel aluminio para repeler los campos magnéticos y colocarse media sandía hueca en la cabeza con el fin de atenuar los posibles impactos en caso de caer boca abajo.
Por último hay conectar la máquina del tiempo al puerto USB del PC, introducir los parámetros y pulsar Ctrl. + Esc.

Yo lo hice a pies juntillas, pero algo debió salir mal ya que en lugar de aparecer en Dijon, de pronto me encontré en medio de una extensa pradera entre extrañas flores y helechos.
El puto Windows Vista me la había vuelto a jugar.
Y ahora pregunto: ¿existe alguien que sea capaz de terminar una jornada completa ante un PC con Windows Vista y acostarse sin que ningun programa haya fallado? ¿A que no?
Con todos los respetos....me cawen tus muelas, Bil Gueits.

El caso es que me hallaba inmerso en un serio aprieto y más confundido que el Dinio haciendo un Sudoku. La dichosa máquina no tenía la tecla Ctrl. y no digamos la de Esc. De la sandía y del papel aluminio, ni rastro.
Estaba atrapado en el tiempo, pero eso era un problema menor comparado con lo que pasó a continuación.

De repente y sin avisar, apareció ante mi un enorme dinosaurio bípedo (aclarar que un bipedo es un animal que suelta ventosidades de dos en dos) que lejos de amedrentarme, me dió una idea cojonuda para la receta que estaba buscando.
Puede que no consiguiera la mostaza, pero unos buen par de muslos de pavo me iba a llevar seguro.


Si, si.....¡¡¡¡Los cojones!!!

Cuando quise recobrar el conocimiento, me encontraba en un nido de Camptosaurio (sé que se llamaba así porque lo ponía en el buzón de su guarida), esperando mi turno para ser devorado.
El enorme macho que me había capturado no estaba, pero había otro dinosaurio en el nido que debía ser la hembra ya que estaba poniendo huevos a mansalva.

Entonces fué cuando se me ocurrió que si me hacía pasar por uno de ellos, podría salvar el pellejo. ¿Y qué hice? Pues liarme a poner huevos yo también.
Me puse en cuclillas, apreté suavemente y .....cuál fué mi sorpresa cuando ví aparecer un huevo perfecto. Y después otro... y otro.
Y mientras apretaba, escuché una voz lejana y a la vez familiar que decía: "Julitooo, Julitooo".

Era Mari Carmen que había venido a rescatarme. Por si acaso, yo seguía poniendo huevos a pares.
Ahora la voz sonaba mucho más cercana, casi como un grito: "Julitoooo, Julitooo".
"Estoy aquí cariño"- respondí - "Siento haberte metido en ésto......la máquina del tiempo.....la mostaza antigua".
Entonces sentí la punzada cervical característica de una colleja bien dada y de nuevo la voz de Mari Carmen: " Pero que máquina del tiempo ni que leches. Despiértate anda, que te estas cagando en la cama, gañán."

Jooooooooder.
Así que.....¿todo había sido un sueño?
Pues menuda putada. Y no solo por la "macramé" que se lió bajo las sábanas, sino porque se terminó una aventura que estaba tela de emocionante.

Ahora tocaba ducharse con jabón Lagarto, vestirse y bajar al Día más cercano a por un par de muslos de pavo, un manojito de trigueros y un frajco de mostaza antigua.
Igual de emocionante que mi sueño. Igualito.

ASÍN SE HACE:

Una vez recobrada la cordura, encendemos el horno y lo ponemos a 200º C sin pulsar ninguna tecla ni forrar la bandeja con papel aluminio por si las moscas.
Seguidamente lavamos las pantorrilas de pavo bajo el chorro de agua fría y le quitamos cualquier resto de pluma que pudiera tener (hay algunos pavos homosexuales que tienen muchas).

Secamos bien los muslos, los salamos, y los embadurnamos con mantequilla, que hará las veces de adhesivo natural para que a la hora de extender la mostaza quede bien repartida y no se desparrame.


Cuando lo tengamos, agregamos a la bandeja 1/2 vaso de vino blanco con cuidado de no dejarlo caer sobre las pantorrillas, algo que en una orgía romana puede estar bien, pero no es lo que buscamos.
Las metemos al horno y las dejamos durante 25-30 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando.

Mientras tanto, ponemos a cocer los espárragos en agua con sal. No hace falta que hiervan mucho tiempo. Además hay un truco estupendo para cocer los espárragos que consiste en atar el manojo con un hilo y ponerlos a cocer de pie. De esta manera, la parte más dura se cocerá antes y las puntas, aparte de no romperse, quedarán "al dente" gracias al vapor.

Una vez que el pavo esté tierno, lo sacamos del horno y batimos la salsa resultante.
Para presentarlo, hacemos un charquito con la salsa, colocamos sobre ella las pantorrilas y coronamos con los trigueros.


Al ataqueeeeer, que está buenísimo. Os vais a comer hasta el hueso.


Para terminar, dos consejos:
1º) No os pongáis chulos cuando tengáis delante a un pavo de 4 metros de altura
2º) La mostaza antigua no hace falta que sea del siglo XVI. Con que sea del mes pasao, vale.

Cocinero en pruebas para esta receta: BALBINO BLANCO

Dedicada a mi pinche (y ahora también "compinche" JERO)